WPC$F 2B ZR h3|i600PuntosYul 600.PRSx  @\rX@ ` h  ,,  3'3'Estndar6&6&Estndar600.PRSx  `h,, USES .,,. #x6X@8+X@#2H"M@ o)cr.Swfte simple interl.DINA4 sans NpagedESES .,,. 6&&ein wittgensteiniana wittgensteiniano6&EstndarBRUDGLYP.PRSXpi6&finitif@p@@FF MMx6&EstndarBRUDGLYP.PRSXh4,;  #XpiP;rEXP#    "m+O6^;C]ddCCCdCCCCddddddddddCCȲY~~vCN~sk~CCCddCYdYdYCdd88d8ddddJN8ddddYYdYdCdddddCddddddddd8YYYYYY~Y~Y~Y~YC8C8C8C8ddddddddddYdddddsdXYXXXYYx|X~Y~Y|XdddddddC8C8C8C8oNd|8|H~8<|8dtddddHHJlLlLlLkN|H|8dddddddXXXd~8dJkN~8ddxddCddCCCWxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxNdddCYQQddddddFddddFCChhd44ddzzdddvooChdF"Ȑdhd岲9dCCȐzȲCddodȐȅdCdYdsȐ]ȐȐȧzȐUvŐdȐYYCCCCΐz~ozoY~NYdYC8YooYdYzsdzdd~YYzozzzzNd88YYYzYzzzzCCdddddddzzzzzzzzzzzzzzzzzzzNNNNNNNdddddddddddddddddddd888888888888YYYYYYYYYYYYYYYYYYYzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzCs~CzdYCCourierCG TimesAlbertus Semi-BoldAlbertus Extra-BoldCG Omega Bold Italic"m+O6^$(8<><q*"xxxxWWxxxWWkkxxxlHHDlpxlDtl|t\l``XX\\x|txltxd\|tD4lpxx\||pt`dthxd|44|tttxDDxxxxxxxxxxxxxxxxxxxddddddd||||||||||||||||||||444444444444|||||||ttttttttttttD|xDl`H"4|Jx ^PP|PllPPPlPPh|T`|tlllllPlhpPx@@@\\XxxdlllPPl@lllllhppppT@T@T@T@xl~xuluuuhh~upp~ux~xxxx=@T@T@T@`u4uW|@|hh~~~NN\lt\lt\dN~~xhdh|@\t\XxxPllPPPWddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddNlPhppdddhlldPP@@lllPld"ll> lHHPlxhPx|l\lllllll|xl|ld|T8llxh||ddx|l|88||PP|||||||||||||||||||lllllll||||||||||||||||||||888888888888|||||||PTl`H"4|Jx ^RRRjjRRRtRRxRjotoRxx}R}??}?`[W}}ettRR?xxxxxx}}}}R?R?R?R?xxxx}}}}}}}I?R?R?R?}j}>h?`[^^`[[x^}e}?`[WRRRRWddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddNRxxxeeexeRRCCRGe"J"WWRRottjjooxoR?otx}x??RRxxxxxxx????????????RRtW"4|Jx ^````````}et`}`MMMoojx``M }eMeMeMeM}}IMeMeMeMt>hM}}4^^ooox^}x}Mooj````WddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddN`}xxx}x``MM`!Lx"J&WW`}`oxeC}xxCC``CCCCCCCCCCCC`etW2u4\F9 <"F"m+O6^77Wmm7GGm777Mmmmmmmmmmm77Pcwz`Z7Gw]ZmZmwpjJMJWW7P]P`S7S]**S*]``]@=:]SzSWCMWMm7mmmmm7mmmmmmWmg*PPPPPwP`S`S`S`S7*7*7*7*]````]]]]pWPe``pW`Z`^P^y^y^wPwP}e^`S`Se^SeSSSS]1*7*7*7*wSGwS^*^E]*]@j=}e}e]e`o>o>m@oWZ=oWZ=kPk>]}e]]}e]zpWhSjChSz`]*]m@Z=m:pWpWz`]7WW777WddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddN}}}Wmm7PPPmmmCCmCPWWmC77]]m--mmjjWW}Wg]]7]WC"}}W}c}}W夤2W::}g}}}}}}}}}}7WZ`m}W7]}Wmc}p}}}}}}}}}}]}}}}}}tj}Jg}}}}}}}W}}}}}}}M}}}}M}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}}G}}}G}}}J}}}J}}}}}}}}}}}}}Ί`c]`W]`PjJc]7*wWZ``mJc}cZ]ggMmPp]zwSw`Pc**c]]]`ww77mmmmmmm```````````````````PPPPPPPcccccccccccccccccccc************ccccccc]]]]]]]]]]]]7c`7pWM:l?xxx,x6X@`7X@6! 8wC;,Xw PE37XP6" V"G($,hG PE37hP># 4HD,#} p.7$ 6HP,$? p7>?WR,-  p.7 % AW`,$R ? p7 >< )k:7,)k p.7 = <H<,8PF NxG7wr~whether" $ws~whereas" $wl~while" w"4|Jx ^<<dxx<<<x<<<<xxxxxxxxxx<<`llHHlxlx<<<ll<lxhxlHlx<<l<xxxxTTHxlllllllx<xxxxx<xxxxxxlxx<lllllhllllllllH<H<H<H<xxxxxxxxxlllxxlxxxlll__hh_llll_llllllxR<H<H<H<xHl=Wl<lTl<yyxlxRRTyRlTyRlTR=xyxxyxlRlRxl<xTlTxHllxx<ll<<<WxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxNlxx<`\\xxxPPxLlllxL<<``x88xxlll<dlL"lxl>lHH<lxxh<xxx|l\lll<<<<|xl|lld|H8llxh|x|dxdx|l|88||<<xxxxxxx|||||||||||||||||||lllllll||||||||||||||||||||888888888888|||||||<lHl`H o ۟ESES ,.,. 6&6&Estndar600.PRSx  6&finitif@p@@FF MMx6&Estndarwfte simple interl.DINA4 sans N `h,,  #XpiP;rEXP# h  ,,  ` VC K  Comentario a la Propuesta de Resoluci;n Federal  por Lorenzo Pe9a`"#Hă   yIdddy=# p.7#}#ъ v   bp "  COMENTARIO A LA PROPUESTA DE  b ' ԚRESOLUCI:NFEDERAL  W0 (por Lorenzo Pe9a 0 * kkA ra1z de los resultados, muy negativos para Izquierda Unida, de los comicios del 13 de junio de 1999, se han iniciado diversos debates en las organizaciones integradas en IU, en sus ;rganos directivos y en las bases. kkHemos recibido un documento titulado `PROPUESTA DE RESOLUCI:N DEL CONSEJO POL0TICO FEDERAL SOBRE LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES DEL 13 DE JUNIO' que, segCn se nos ha dicho verbalmente, ha sido elaborado por una comisi;n de notables  y recibido alguna aprobaci;n de la Presidencia de Izquierda Unida. No sabemos a ciencia cierta si esa aprobaci;n estriba en un asumir el contenido de tal documento o no, porque el documento se ha transmitido a las bases, al parecer, para que sea discutido, habi)ndose de enviar posteriormente a la direcci;n federal los resultados de la discusi;n, a la vista de lo cual el consejo pol1tico federal adoptar una resoluci;n. El procedimiento nos parece excelente, mas lo que no nos ha quedado claro es "perm1tasenos recalcarlo" si la presidencia federal ha asumido y avalado el texto o meramente ha aprobado la decisi;n de que circule entre las bases para recoger las opiniones. En el primer caso, esperar1amos que, para mayor claridad, se expresara as1: `Propuesta aprobada por la Presidencia en fecha tal con tantos votos a favor, tantos en contra, tantas abstenciones'. kkMas, sea como fuere, y a falta de definici;n precisa (o insuficiencia de la informaci;n que nos ha llegado verbalmente), vamos a comentar aqu1 varios pasajes del mencionado documento. kkEn primer lugar, puesto que se trata de hacer un balance de las causas del rev)s electoral del 13 de junio de 1999 y de sacar lecciones para el futuro, lo primero que habr1a que llevar a cabo es un examen comparativo de qu) factores se daban en elecciones celebradas hace varios a9os (p.ej. las anteriores elecciones locales y europeas) y, en cambio, no se han dado en esta ocasi;n. No parece razonable enumerar una serie de factores explicativos del resultado del 13061999 que han existido tanto el 13061999 como 3, 4 y 5 a9os antes. No explica nada la referencia a esos factores permanentes (permanentes durante un largo per1odo de tiempo). Lo Cnico que explica es el estudio de factores diferenciales. kkPor otro lado, de nada sirve llorar o quejarse de c;mo nos tratan los medios de la oligarqu1a o sus partidos pol1ticos. Ya lo sab1amos y contbamos con eso. Tales jeremiadas s;lo estn delatando que quien las formula esperaba otro comportamiento de esos medios, o sea: no se hab1a percatado de la significaci;n de tales medios y de nuestra lucha contra el sistema actual, la cual obviamente ha de desatar la hostilidad de los medios. kkAs1, el documento exclama:+=o.o.o.Ԍ J Xkk8 no podemos dejar de mencionar el papel clave de los medios de comunicaci;n en la  J conformaci;n de preferencias culturales, sociol;gicas y pol1ticas.ƹ k kkMas ese papel de los medios de comunicaci;n es el mismo de hace 3 y de hace 30 a9os. Tales medios estn al servicio de la oligarqu1a dominante, controlados por ella, en sus manos, a su sueldo, a sus ;rdenes. Hacen lo que les dicen que hagan los magnates oligrquicos. Puede que coyunturalmente, en tal o cual momento, esos medios otorguen un poco de espacio a una fuerza de significaci;n antioligrquica, siempre que tal fuerza tenga una influencia limitada y controlable y que momentneamente convenga hacerlo as1 a tal o cual sector particular de esos medios. Mas justamente eso es lo excepcional. Lo normal, aquello a que hay que adaptarse y amoldarse, aquello que ha sucedido ahora y antes y siempre, es que los medios de comunicaci;n, en manos de la oligarqu1a y a su servicio, ninguneen a cualquier formaci;n con una orientaci;n antioligrquica. kkJustamente por eso, una formaci;n antioligrquica, como Izquierda Unida (si es que lo es y quiere seguir si)ndolo), en lugar de depositar esperanza alguna en tales medios, ha de utilizar los suyos. Los suyos pueden ser desde la creaci;n de emisoras de radio (lo cual supone un enorme esfuerzo, mas no es imposible: de hecho es tarea que llevan a cabo hasta grupCsculos anarquistas con incomparablemente menos recursos que los de Izquierda Unida) hasta: reparto de octavillas; de boletines modestos meramente policopiados (que hoy pueden transmitirse de una organizaci;n a otra en disquete, o sea en un bolsillo); pegatinas; el Internet. Mas para eso es menester despertar el entusiasmo de los afiliados, y para eso se requiere una pol1tica susceptible de despertar e incentivar ese entusiasmo; una pol1tica como la que ten1a IU unos a9os atrs que s1 encontraba esa adhesi;n, ese 1mpetu, ese nimo hasta de sacrificio personal. kkLa falta de presencia de IU en los medios de comunicaci;n es, por consiguiente, algo que no ha de extra9ar a nadie. Qu) relaci;n hay entre el porcentaje de electores de una formaci;n y el porcentaje del espacio (medido con el parmetro que se quiera) concedido a esa formaci;n por los medios de comunicaci;n? En el caso del PSOE y del PP ser como del tanto y mitad; en el caso de IU a lo sumo una d)cima parte. (O as1 era hasta el 13061999.) kkHace unos a9os los afiliados ve1an a IU como una fuerza antisistema. Hoy, poco a poco, sin que se haya dicho nunca a las claras que se cambiaba de pol1tica (o no nos hemos enterado, tal vez por torpeza o inatenci;n nuestras), la verdad es que se ha ido difundiendo entre muchos, en la propia base de IU, la sensaci;n de que Izquierda Unida ya no es una fuerza antisistema, que es una fuerza integrada e integrable que ha renunciado a proponer soluciones que salgan del sistema actual. kkEntre los factores que han cambiado y que, en nuestra modesta opini;n, desconoce el documento aqu1 comentado estn "adems de ese cambio paulatino, casi subrepticio, de la posici;n pol1tica de IU (cambio que tal vez nadie sabr decir cundo se ha producido, pero que el elector siente o acaba sintiendo)" las listas alternativas de tendencias disidentes.*o.,,!!ԌkkAparte ya de que en algunos sitios han obtenido porcentajes tal vez no desde9ables, no parece implausible que tal multiplicaci;n de disidentes, con planteamientos izquierdistas varios, responda a una insatisfacci;n con un discurso de IU que esos sectores perciben como crecientemente encuadrado en el actual sistema, un discurso aguado. kkSi la proliferaci;n de esas listas ha contribuido s;lo a atomizar el voto de las izquierdas o si ha sido un factor ms, en ciertos casos, a favor de la abstenci;n, eso naturalmente no lo podemos saber sin un estudio serio; mas tales hip;tesis no parecen desatinadas ni descabelladas. Dado lo cual, no ser1a sensato tratar de, por un lado, atraer hacia IU a esos sectores, sin despreciarlos ol1mpicamente tildndolos de minoritarios, y por otra parte hallar con cuantos de ellos lo acepten terrenos de trabajo comCn, de entendimiento, de coincidencia, tomar tambi)n en cuenta sus anhelos para la elaboraci;n de nuestro discurso y para la selecci;n de nuestras candidaturas, y no dejar de pensar en los electores que votan a esas peque9as formaciones as1 como en aquellos otros que no las votan pero que, ante la opci;n entre ellos e IU, tampoco se decantan por )sta Cltima? kkNada de eso viene reflejado en el documento, ni siquiera por alusi;n. Sin duda ni se les ha ocurrido eso a los autores. kkLo esencial del documento parece estribar en lo siguiente:  Jf XkkJunto a esto no hemos sabido valorar adecuadamente la importancia simb;lica y emocional que tiene para una parte muy importante de la izquierda social la divisi;n convencional izquierdaderecha. Este factor ha pesado sobre nuestro discurso y ha  J contribuido a una visi;n muy distorsionada de nuestras posiciones.ƹ k kkVamos a ver, amigos: c;mo saben Uds que es as1 y que eso ha influido? Y de ser as1 y haber influido cunto? Y c;mo solucionarlo? kkLo malo del documento es que insinCa sin atreverse a decir a las claras. No hace falta ser un adivino ni un int)rprete malintencionado o retorcido para dar al  ]r prrafo citado la lectura siguiente: la importancia simb;lica y emocional que tiene  ]t la divisi;n convencional izquierdaderecha para buena parte de la izquierda social significa que, para los currantes y la gente modesta que se dicen `de izquierdas', para ese sector popular amplio a quienes "porque abrigan un descontento hacia el sistema, por vago que sea" aspirar1amos a convertir en votantes nuestros, para ellos, o muchos de ellos, lo simb;lica y emocionalmente importante es la divisoria entre izquierda y derecha. Y nuestro error estribar1a en, no habi)ndonos percatado de eso, haber desenmascarado la pol1tica del PSOE sin miramientos, no haber querido, o no habernos empe9ado en conseguir a toda costa, una unidad de las izquierdas  que colmara los deseos de esos amplios sectores. kkEl diagn;stico puede ser superficial o inexacto. Y es que lo que tiene una carga simb;lica y emocional enorme en Espa9a es la divisoria entre fuerzas de la RepCblica espa9ola y fuerzas que vienen del r)gimen fascista. La rotulaci;n de `izquierda' y de `derecha' corresponde aproximadamente con eso, pero la real divisoria en la mente de mucha gente modesta es la otra. No deja de ser ir;nico, y casi un INRI, que un partido socialista cuyos l1deres y cuadros provienen en buena medida de las filas del+o.,,!! r)gimen franquista, con personajes que eran jefes de centuria de las Falanges juveniles de Franco entre sus mximos l1deres, se permita (como lo ha conseguido en varias ocasiones gracias a D. Alfonso Guerra) aparecer como el abanderado de la herencia republicana, mientras que IU no lo ha logrado, entre otras razones porque jams lo ha intentado. kkAs1 pues, el diagn;stico acude a una categor1a socorrida, manida, internacionalmente vlida como un comod1n de valor entendido y convencional (la de `izquierda') pero que a lo mejor s;lo superficialmente responde al genuino sentir profundo del pueblo espa9ol. kkLa hip;tesis que emitimos puede avalarse con varios tipos de datos; uno el inductivo (nuestras apreciaciones se basan en generalizaciones a ojo de buen cubero, pero se podr1a hacer un estudio sociol;gico en serio); otro, el geogrfico: exam1nese la distribuci;n territorial del voto, y dedCzcanse las modificaciones explicables por cambios socioecon;micos en las regiones orientales de Espa9a; y otro de sentido comCn, porque sabemos por experiencia hist;rica que hay l1neas de sentimiento popular que se transmiten de generaci;n en generaci;n y que perduran d)cadas o hasta siglos. kkAun as1, tales factores ni son inalterables ni perduran en la misma forma. La importancia de ese sentimiento popular en buena parte de Espa9a puede que siga siendo hoy mucho mayor de lo que se quiere reconocer. Pero tambi)n es cierto que hay sectores ampl1simos de las nuevas generaciones para los cuales ya todo eso es  ] mero pasado. Para esos sectores es mero pasado lo que el documento llama `la  ] divisi;n convencional izquierdaderecha'. Si para los otros sectores cuenta mucho en qu) medida se percibe a una formaci;n como heredera y continuadora de los luchadores republicanos de 193639 (sin que esos electores est)n deseando un inmovilismo o vivir de recuerdos o de viejas batallas), para esos otros sectores juveniles cuenta lo que se perciba como moderno y como canalizador de sus aspiraciones (unas de 1ndole muy pragmtica y hasta ego1sta, otras de sesgo ante todo  W protestatario, la expresi;n de la rabia, del NO al sistema). kkEs dudoso que IU haya estado a la altura ni de los unos sectores ni de los otros. De los unos no, porque para nada ha querido aparecer como algo que pueda verse, ni de lejos, como reminiscente o nostlgico del republicanismo y antifascismo espa9ol de 193639. De los otros tampoco, justamente por permanecer (d1gase ahora lo que se diga) anclada en una postura de izquierdas  que dif1cilmente atrae a sectores juveniles a los que aludimos: ni a los pragmticos, ni a los que sienten la necesidad del rechazo, de la contestaci;n y la protesta. Para los pragmticos IU es demasiado ajena a las consideraciones de la sociedad moderna, demasiado abstracta. Para los protestarios y contestatarios (muchos de los cuales estn resucitando el viejo anarquismo) IU es demasiado fuerza del sistema , demasiado institucional e institucionalista. kkDe ser todo eso as1, habr1a que plantearse c;mo recuperar y rescatar, para fuerzas antisistema de verdad (si es que IU lo es y, de serlo, si quiere seguirj*o.,,!! si)ndolo), esa herencia republicana y antifascista, que no se ha perdido, a la vez que atraer a esos nuevos sectores juveniles, o por lo menos a algunos de ellos. kkDe entre esos nuevos sectores juveniles no se pueden desconocer ni desestimar aquellos que, no s;lo no a9oran emocionalmente las izquierdas , sino que creen que eso est superado y que hoy se requieren otras pol1ticas; justamente un nCmero de j;venes que no creen en siglas ni en viejas etiquetas, sino que pragmticamente s;lo miran propuestas, programas. Si esos sectores, muchos de los cuales pueden ser muy modestos, estn o no en la `izquierda social' es asunto meramente terminol;gico (todo depende de c;mo se defina eso de la `izquierda social'). No cabe duda de que muchos de ellos votan al PP. kkHay alguna raz;n para que hayamos de volcar la totalidad de nuestros afanes de recuperaci;n electoral s;lo a personas que hayan votado al PSOE o se hayan inclinado a hacerlo, sin dedicar, por el contrario, ningCn esfuerzo para atraernos a personas igualmente modestas, igualmente interesadas objetivamente en un cambio social, que hayan votado al PP? Son de la `derecha social' todos los que han votado al PP? Son todos ellos ricos? Sin contar con el enorme porcentaje de ricos que votan a CiU, el PSOE, el PNV, aunque todav1a quedara una mayor1a de ricos para votar al PP (querr1amos que eso se demostrase), sin duda constituirn s;lo una minor1a de los electores que otorgan su confianza el PP. kkLo que el documento est medioproponiendo (o as1 nos permitimos entenderlo, y creemos que as1 lo entendern muchos) es que hay que tener una pol1tica de mayor proximidad hacia el PSOE para colmar las aspiraciones de un amplio sector popular. Y esa pol1tica ser1a err;nea por todas las razones aducidas y por muchas otras. kkAdems, lo que tiene de fundamento la afirmaci;n que criticamos ya se daba (y ms) hace a9os, sin que por eso IU determinara su pol1tica en funci;n de eso. Sabemos que muchos electores tienen ideas falsas, equivocadas, basadas en s1mbolos y en actitudes emocionales. Muchos electores y muchos de nosotros en muchas facetas de nuestra vida. El ser humano es racional, mas s;lo imperfectamente racional. No por eso nos vamos a sumar a una irracionalidad en aras de obtener el aplauso a cualquier precio y a corto plazo. Al rev)s, actuar as1 se paga. Se paga caro, y no tardando mucho. Tal vez sea la penetraci;n de un planteamiento as1 lo que estamos empezando a pagar. kkNo olvidemos que en el documento que comentamos cada prrafo ha de entenderse en un doble sentido: como parte del diagn;stico de las causas del rev)s del 13061999 y como esbozo de soluci;n que corrija, en lo posible, tales causas.  ]v% Dif1cilmente tiene otro sentido. Conque esas referencias a la `izquierda social', a sus s1mbolos y emociones, dif1cilmente pueden encerrar un sentido alejado del que trata de desentra9ar nuestra lectura. kkA lo mismo apuntan tambi)n otros prrafos como )ste:  JR* XkkNo podemos dejar de mencionar el papel que en la percepci;n de lo que es Izquierda Unida han jugado conflictos como el vivido con Nueva Izquierda a nivel federal y otros +o.,,!! ocurridos en diferentes federaciones. Sin duda, en el contexto explicado y sumado a otros  J factores ello ha contribuido a un deterioro de la imagen de pluralidad de IU.ƹ k kkSin duda constituyen un factor indesde9able en la vida pol1tica espa9ola la lucha emprendida por Nueva Izquierda contra la l1nea de IU y la coincidencia pol1tica de esa misma `Nueva Izquierda' con el PP y el PSOE (abaratamiento del despido, pacto de Toledo, pol1tica euromonetaria de Maastricht, enfervorecida adhesi;n a la intocabilidad de la monarqu1a). Era obvio que eso iba a quitar votos a IU, hiciera IU lo que hiciese. Mas qu) se est insinuando? Porque no se dicen las cosas por decir. Se quiere decir algo. Y ese algo, en todo el contexto del documento, qu) va a ser sino que habr1a que haber evitado a cualquier precio esa ruptura "aunque fuera sumndonos al Pacto de Toledo, a la confluencia euromonetarista proMaastricht, al acuerdo para liberalizar y abaratar el despido, a la consideraci;n de la monarqu1a como tema tabC e intocable? Es eso? Si no, qu) curioso que no se mencionen esos puntos como vlidos! Si s1, no ser1a ms )tico y ms honesto decirlo a las claras? kkPero que nadie se enga9e! Cortejando unos votos, se pierden otros. Aunque IU hubiera accedido al chantaje de Nueva Izquierda, )sta habr1a querido ms y ms hasta desembocar en una integraci;n completa de IU en el PSOE o su conversi;n en ap)ndice del PSOE. Los hechos lo muestran. Y cada paso en esa direcci;n habr1a arrebatado a IU los votos de los sectores que no comulgan con todo eso. kkJustamente para compensar esa erosi;n por la derecha habr1a que haber emprendido una apertura a la izquierda extraparlamentaria susceptible de simpatizar con una posici;n de IU en esas cuestiones. No se hizo, y en la prctica se ha ido volviendo a cortejar en muchos sitios a los de Nueva Izquierda, incluso despu)s de lo que hicieron e incluso cuando estaban atacando ms fuertemente a IU. Desconfianza total hacia los sectores radicales de la protesta y la contestaci;n; separaci;n total de los sectores de anarcos, okupas, antimilitaristas radicales etc, pero setenta veces siete perdones y sCplicas humildes de reacomodamiento a cualquier precio para con los se9ores respetables de Nueva Izquierda. kkLos resultados estn ah1. kkYendo en la misma direcci;n, dando un paso ms, hallamos en el documento la siguiente perla:  J XkkNo podemos desconocer la importancia que algunos elementos de nuestra prctica pol1tica han podido jugar en la explicaci;n de nuestra actualidad y nuestros resultados. Merece una reflexi;n ms meditada la manera en la que hemos expuesto nuestra posici;n  J# sobre algunos aspectos en torno a la guerra en Yugoslavia.ƹ k kkEn primer lugar, aqu1 el diagn;stico nos parece por completo errado. Ni para bien ni para mal, afortunada o desgraciadamente, influyen en la mayor1a de los electores las cuestiones de esa 1ndole. No por desinter)s, sino porque el elector es motivado fundamentalmente por consideraciones pertinentes cercanas: unas de 1ndole pragmtica, otras de tradici;n, otras de afectividad. Mas no determina su voto a favor o en contra de una formaci;n por el discurso acerca de asuntos de pol1tica internacional que no parecen afectar directamente a su pa1s. Seguramente es as1 aqu1<*o.,,!! y en todas partes. Pero aqu1 ms, justamente porque el papel de Espa9a en los asuntos internacionales es sumamente limitado, modest1simo en verdad. kkPero lo grave del prrafo es lo que est insinuando: que hab1a que haber adoptado la posici;n de los neutralistas, que daban por buena la propaganda belicista de la NATO y su campa9a de mentiras pero que as1 y todo rehusaban avalar los bombardeos acantonndose en el eslogan `Ni8 ni': ni apoyo a los agresores ni apoyo a los agredidos. kkNo es )ste el lugar apropiado para entrar en esa discusi;n, mas querr1amos que los autores del documento calcularan cuntos votos se hubieran ganado adoptando esa actitud vergonzosa (que ha sido la del cabeza de lista de IU a las elecciones europarlamentarias, s;lo que todav1a ms escorada hacia una simpat1a apenas velada hacia la NATO y a una condena ms acentuada de las v1ctimas de su agresi;n). No sabemos si a los autores del documento se les ha ocurrido pensar que justamente los sectores de electores conscientes a quienes preocupan esas cosas se habr1an alejado as1 todav1a ms de IU; que puede que muchos hayan votado la candidatura europarlamentaria de IU porque, afortunadamente, no escucharon las declaraciones del nCmero 1 de esa candidatura; pero que desgraciadamente muchos s1 las escucharon "muchos que probablemente no ten1an otra raz;n para votar a ese se9or salvo que figuraba en primer lugar en la lista de IU". Pas; lo que pas;. kkExageramos en nuestra lectura del documento? Ojal! Cunto querr1amos equivocarnos! Lamentablemente, nuestra interpretaci;n del mismo se refuerza ante prrafos como )ste:  JT XkkEn estos momentos tambi)n resulta imprescindible manifestar con seguridad lo que  J" queremos seguir manteniendo de Izquierda Unida.ƹ k kkO sea que parte de lo que significaba Izquierda Unida se va a abandonar, se va a sacrificar. Qu) parte? Lamentablemente la mejor. kkLo que se perfila ahora es:  J@ XkkIzquierda Unida debe seguir realizando una contribuci;n fundamental en la vertebraci;n de un movimiento social organizado, de propuesta alternativa y resistencia al avance del pensamiento Cnico, con capacidad de ilusionar y convencer a las mayor1as sociales de nuestro pa1s de que son posibles pol1ticas alternativas a las propuestas por el PP. Que es posible otro modelo econ;mico, social y cultural. Derrotar al PP y sus pol1ticas neoliberales, que profundizan la desigualdad y que nos conducen hacia una sociedad basada en la precariedad y la exclusi;n social constituye el objetivo central de este per1odo. Y a ello vamos a dedicar todos nuestros esfuerzos. Para conseguirlo, es necesario seguir esforzndonos en la construcci;n de una alternativa programtica a las pol1ticas de la derecha neoliberal impulsando la movilizaci;n social, cultural y pol1tica con todos  JL% aquellos dispuestos a compartir esta tarea.ƹ k kkEl prrafo es tremendamente farragoso (como todo el documento), mas no lo hemos querido cortar, sino que lo hemos reproducido 1ntegro. No para comentar todo lo que en )l se mediodice, mas s1 unos cuantos puntos centrales. kk`Derrotar al PP'. O sea la pol1tica condenada hace a9os de `todos contra la derecha', `todos unidos para echar a la derecha'. Lo que todos recordamos son los argumentos de Julio Anguita que tanto nos animaron y estimularon. En lugar de eso,+o.,,!! `todos contra la pol1tica de derechas', denuncia de esas pol1ticas tanto cuando las perpetra el PSOE como cuando y donde lo hacen el PP o CiU o el PNV, los cuatro pilares del neoliberalismo en Espa9a. kkAhora eso es pasado. Ahora lo que cuenta es echar al PP `y a sus pol1ticas neoliberales', aunque sea para entronizar otras pol1ticas (bueno, no otras sino en realidad las mismas) igualmente neoliberales pero que no sean del PP. Ahora lo que  ]R se propone es ilusionar y convencer a las mayor1as sociales de nuestro pa1s de que  ]T son posibles pol1ticas alternativas. Ilusionar. Palabreja de varios sentidos, con los cuales se juega. Ilusionar es, s1, despertar entusiasmo. Pero tambi)n es infundir una ilusi;n, una esperanza ilusoria, y explotarla. Eso hace el PSOE. Hay quienes tienen entusiasmo en denunciar a este repugnante e injusto sistema que padecemos y trabajar1an con ardor y abnegaci;n en eso (uni)ndose a un movimiento social que no hay que inventar sino que existe: movimiento peatonal; movimientos de insumisos y objetores de conciencia; okupas; coordinadoras antifascistas; luchas de desempleados y discriminados, etc). (sos no tienen ninguna ilusi;n en la posibilidad de buenas pol1ticas del PSOE ni en que se vayan a corto plazo a ganar elecciones junto con el PSOE a favor de pol1ticas alternativas en sentido convencional. Otros (no )sos: otros) no sienten tales entusiasmos mas en cambio s1 pueden ilusionarse o hacerse ilusiones en el PSOE, son propensos a tales ilusiones, muchas veces decepcionadas pero que, como todos los hbitos, se resisten a morir. kkIzquierda Unida tiene que decantarse. Bueno, el documento muestra que ya  W~ se est decantando. Con los ilusos e ilusionables y frente a los entusiastas del NO al  ]z sistema. Por la vertebraci;n de un movimiento social organizado integrado en el sistema y que se supedite a la participaci;n institucional y en contra de un movimiento social antisistema que nos atraiga a esos amplios sectores que rechazan la vida pol1tica de nuestras instituciones, tal como la ven. kkPero que IU defienda (que ya se ve que no va a seguir haci)ndolo) una organizaci;n popular antisistema no quiere decir que tenga que inculcar ilusiones de que los problemas se resuelven al margen de las instituciones. No, se defienden reclamando, exigiendo "a trav)s del movimiento de masas, de la lucha, y de la movilizaci;n de la opini;n protestataria" pol1ticas institucionales de desprivatizaci;n, de fomento de lo pCblico, de estado del bienestar. kkAl rev)s, el documento, a la vez que claramente se decanta por cortejar a los proclives a las instituciones vigentes descuidando a los sectores que las rechazan, a la vez (y aunque ello parezca parad;jico) medioesboza un nebuloso proyecto de organizaci;n social no estatal, de donde vendr1an las soluciones:  J% Xkk8 Y esto quiere decir [ser] ms activos en organizar la construcci;n de una alternativa social, pol1tica y cultural, en 8 [ser] tenaces y sistemticos en la contribuci;n, junto con otros, de la organizaci;n de redes sociales, de comunidades, de asociaciones, en fin, de haber sido ms copart1cipes de la autoorganizaci;n de la sociedad civil y de su resistencia  J( contra el pensamiento Cnico.ƹ k kkVamos a ver: si las redes son redes de lucha a favor de lo pCblico (de la planificaci;n pCblica de la econom1a, de la empresa pCblica, de la sanidad pCblica, de la educaci;n pCblica etc), e.d. de las desprivatizaciones, entonces estupendo!,o.,,!!ԌkkPero lo que se est insinuando ah1 no es eso, verdad? Porque, si s1 es eso, qu) modo ms raro de decirlo! No, lo que probablemente se est insinuando es que  ] la construcci;n de una alternativa social, pol1tica y cultural signifique, no la construcci;n  (!?) de propuestas pol1ticas alternativas a favor de lo pCblico, sino la construcci;n social y cultural alternativa, plasmada en un conglomerado de redes sociales y de comunidades. Idea nebulosa, vaporosa y difuminada, pero idea, que, si se enuncia aqu1, es por algo. Es compatible esa idea con las propuestas de desprivatizaci;n? O es un neoliberalismo con rostro humano que se resigne al dominio absoluto de lo privado pero que busque una privacidad y una privatizaci;n vertebradas  que enriquezcan a las comunidades sociales  y a ciertas redes  no estatales? P.ej. a empresas de los sindicatos, cooperativas, fundaciones, mecenazgos, etc. kk(Nada tenemos contra la utilizaci;n de cualesquiera formas de organizaci;n, )sas o cualesquiera otras, en el marco de la lucha por el estado del bienestar y a favor de lo pCblico; s;lo nos inquieta que de tapadillo se quiera abandonar la lucha  U$ por lo pCblico.)   kkEs ms, en ese contexto la sumamente inquietante frase de `la autoorganizaci;n de la sociedad civil' "por mucho que se le a9ada la coletilla `y de su resistencia contra el pensamiento Cnico'" no hace sino incrementar nuestro temor de que se nos est) vendiendo un abandono de la defensa de lo pCblico (o sea, de lo estatal) en beneficio de lo privado, de eso que justamente el pensamiento Cnico  proclama y exalta como la sociedad civil  (esa sociedad civil  tanto ms rica "se nos dice" cuanto ms pobre es el estado, al que precisamente los adeptos del viejo y nuevo liberalismo burgu)s nos presentan como un parsito ajeno y externo a la sociedad y que la explota "de suerte que la f;rmula `menos estado' dar1a la clave de la mayor vitalidad de la llamada `sociedad civil'). kkFrente a lo que puede constituir as1 el inicio de un viraje a favor de lo privado y en contra de lo pCblico, hay que cuestionar esa misma noci;n de `sociedad civil' como suma de los particulares dispersos, aisladamente tomados uno por uno, al paso que la propia sociedad estructurada y organizada "con unas instituciones pCblicas comunes" ser1a supuestamente algo ajeno y externo a tal sociedad civil . kkEs como si en una comunidad de vecinos se quisiera distinguir la sociedad civil comunitaria  como mera serie de los vecinos particulares con sendos haberes, y la organizaci;n pCblica o comCn, la cual ser1a as1 algo ajeno y exterior a tal sociedad. No hay tal. No existe ms sociedad civil comunitaria  que la organizada por una instituci;n comCn y que asume unas responsabilidades colectivas. Otra cosa ser distinguir esa comunidad en s1 de la junta directiva; igual que una cosa es el estado y otra el gobierno. Las juntas directivas vienen y van; la comunidad permanece. Los gobiernos se suceden. El estado persiste. kkY, para terminar, comentemos escuetamente este pasaje:  J) XkkMantener el proyecto de construir un bloque social, pol1tico y cultural plural y trabajar en ese marco por diversas formas de unidad de acci;n de una izquierda tambi)n plural* o.,,!! que permitan una lucha comCn contra el bloque de derecha y, en particular, contra un  J PP en ascenso.ƹ k kkLas palabras no son neutrales. `Izquierda plural' es lo de Francia. Y ya se ve lo que ha dado de s1. Ya se ve la bancarrota del PC franc)s, al que ya s;lo separa poco ms de un punto de distancia de la extrema izquierda, que le pisa los talones. Cuando lo alcance, el PC franc)s estar condenado. Su pol1tica de alianza con la socialdemocracia, de participaci;n en un gobierno criminal y asesino, no le ha valido la benevolencia de nadie. Y en cambio ha suscitado el descontento de muchos electores la complicidad con la pol1tica social reaccionaria y antipopular de ese gobierno (enmascarada con lo de las 35 horas). kkPero Francia es Francia y Espa9a es Espa9a. En Francia al menos hay RepCblica; hay fuertes instituciones de seguridad social que nadie se ha atrevido a desmantelar ni mediodesmantelar (como se est mediodesmantelando en Espa9a buena parte de lo poco que nunca hubo); hay una vida cultural de tradici;n republicana y progresiva; hay un funcionamiento regular de instituciones nodiscriminatorias, que no favorecen a unos franceses a expensas de otros; hay una tradici;n jacobina de buena y honesta administraci;n. En Espa9a no. En Espa9a acoplarse a los prosistema es tambi)n aceptar el trgala de nuestras instituciones extremadamente corruptas, del patio de Monipodio, de los reinos de taifas, del clientelazgo brutal. Y de la monarqu1a. kkAunque la verdad es que no podemos ser optimistas con relaci;n a los autores del documento (si bien cabe siempre una posibilidad de que se haya tratado de un simple error momentneo por su parte, una cegaz;n transitoria por la aflicci;n de los resultados del 13061999, de la cual, reflexionando, acaben saliendo), nos queda la esperanza de que todav1a retrocedan antes de lanzarse al abismo los l1deres de IU que ganaron un merecido aplauso cuando, a9os atrs, enarbolaron la bandera de las reivindicaciones justas y de la denuncia de la corrupci;n y de los pactos de toma y daca.   #Viernes 09 de julio de 1999  Corregido: sbado 10 de julio de 1999  ](! $ Lorenzo Pe9a "ESPA8AROJA )k (1 0