WPCy' 2k BNAZTimes Roman3|o\  PCXPTimes RomanTimes Roman BoldHelvetica NarrowTimes Roman ItalicqYzoCNzoozzC8C^dCYdYdYCdd88d8ddddCN8ddddY`(`lC2CC!CCCCCCCCCCd8YYYYYYzYzYzYzYC8C8C8C8ddddddddddYdddYYYYYYYdzYzYzYzYdddddddC8C8C8C8Ndz8z8z8z8ddddddCCCoNoNoNoNz8z8dddddddzYzYzYdz8dCoNz8dddddLaurentius_PostScript_(HP_LJ_III.PS)LAURENTI.PRSo\  PChhhh"YXP2MX"m^2CTddCCCd2C28ddddddddddCCdzzzzCYozzdozzooN8NTdCddYdY8dd88Y8ddddNN8dYYYNP7PlC2CC!CCCCCCCCCCd8zdzdzdzdzdYzYzYzYzYC8C8C8C8dddddddddoYzdddoYzdzdzdYYYYdzYzYzYzYdddddddC8C8C8C8YYo8o8o8o8ddddddzNzNzNdNdNdNdNo8o8ddddddoYoNoNoNdo8dzNdNo8oYoYdddKF2idNdddddd7>dd+oodCCddddCo USES << ӟ hh Times RomanCourierw7oC2o\  PCXPT?xxx  x6X@KX@DDDDD6DDDDDTTTTTLTDDDDDDDDDD2X  ZmHLaurentius_PostScript_(HP_LJ_III.PS)LAURENTI.PRSXh4 PEhhhh"YP"^:N_uuµNNNu:N:AuuuuuuuuuuAAgרN[ϨܨNANmuNgugugNuuAAuAuuuuN[Auuuugp/p~N:NN'NNNNNNNNNNuAgggggϛgggggNANANANAuuuuuuuuuuguuugggggggugggguuuuuuuNANANANA[uAAAAuuuuuuϨNNN[[[[AAuuuuuuܨuggguAuN[Auuuuu3|2 .m  Times RomanTimes Roman BoldHelvetica Narrowo)cr.Swfte simple interl.DINA4 sans NpagedESES .,,. 6&&ein wittgensteiniana wittgensteiniano6&EstndarBRUDGLYP.PRSXpi6&finitif@p@@FF MMx6&EstndarBRUDGLYP.PRSXh4,;  #XpiP;rEXP#    "^2CRddCCCdq2C28dddddddddd88qqqYzoCNzoozzC8C^dCYdYdYCdd88d8ddddCN8ddddY`(`lC2CC!CCCCCCCCCCd8YYYYYYzYzYzYzYC8C8C8C8ddddddddddYdddYYYYYYYdzYzYzYzYdddddddC8C8C8C8Ndz8z8z8z8ddddddCCCoNoNoNoNz8z8dddddddzYzYzYdz8dCoNz8ddddd"m^2CoddȧCCCdr2C28ddddddddddCCrrrdzNdzoȐC8CtdCdoYoYCdo8Co8odooYNCodddYO,OhC2CC!CCCCCCCCCCo8dddddȐYYYYYN8N8N8N8oddddooooddddddddYYYYoYYYYddddddoN8N8N8N8do8888ooooddȐYYYoNoNoNoNCCooooooȐdYYYo8oYoNCddodoKF2ldCdddddde]]eVNee/6eV|eeNe]NVeeeeV/'/BF/>F>F>/FF''F'mFFFF/6'FFeFF>CCL/#////////////F'e>e>e>e>e>|]]>V>V>V>V>/'/'/'/'eFeFeFeFeFeFeFeFeFeFe>eFeFeFe>e>e>]>]>]>]>eFV>V>V>V>eFeFeFeFeFeFeF/'/'/'/'6eFV'V'V'V'eFeFeFeFeFeF|e]/]/]/N6N6N6N6V'V'eFeFeFeFeFeFeeFV>V>V>eFV'eF]/N6V'eFeFeFeFeF"^?Sf}}SSS}?S?F}}}}}}}}}}FFo浧Sa޵쵵SFSu}So}o}oS}}FF}F}}}}SaF}}}}ox2xS?SS*SSSSSSSSSS}FoooooާoooooSFSFSFSF}}}}}}}}}}o}}}ooooooo}oooo}}}}}}}SFSFSFSFa}FFFF}}}}}}޵SSSaaaaFF}}}}}}쵵}ooo}F}SaF}}}}};wN\  PCP~)N-&'NxzPCPX7` P Discurso de Stalin proponiendo la adopci;n de la Constituci;n Sovi)tica de 1936`"#Că   yFdddy'=#o\  PCXP#  v '  1H   SOBRE EL PROYECTO DE hԚCONSTITUCI:N DE LA UNI:N DE REPBBLICAS SOCIALISTAS  1 "ԚSOVI(TICAS  e INFORME ANTE EL VIII CONGRESO EXTRAORDINARIO DE LOS SOVIETS DE LA U.R.S.S. PRONUNCIADO EL 25 DE  e ԚNOVIEMBRE DE 1936  X  por Jos) Stalin b  XW ' I  X  ULA COMISI:N DE LA CONSTITUCI:N, SU FORMACI:N Y TAREAS ' Camaradas: kkLa Comisi;n de la Constituci;n, cuyo proyecto ha sido presentado a este Congreso para su consideraci;n, se form;, como es sabido, por decisi;n especial del VII Congreso de los Soviets de la U.R.S.S., decisi;n que fue aprobada el 6 de febrero de 1935 y que dice: kk 1. Introducir modificaciones en la Constituci;n de la U.R.S.S., en el sentido de: kka) proseguir democratizando el sistema electoral, sustituyendo las elecciones que no eran del todo iguales por elecciones iguales, las elecciones indirectas por las directas, el voto pCblico por el secreto; kkb) precisar la base social y econ;mica de la Constituci;n, poniendo )sta en consonancia con la actual correlaci;n de las fuerzas de clase en la U.R.S.S. (creaci;n de la nueva industria socialista, aplastamiento la clase de los kulaks, triunfo del r)gimen koljosiano, consolidaci;n de la propiedad socialista como base de la sociedad sovi)tica, etc.). kk2. Proponer al Comit) Ejecutivo Central de la U.R.S.S., elegir una Comisi;n de la Constituci;n, encargada de elaborar el texto la Constituci;n sobre las bases mencionadas en el prrafo primero, y presentar el mismo a la aprobaci;n del Comit) Ejecutivo Central de la U.R.S.S. kk3. Realizar las pr;ximas elecciones ordinarias de los ;rganos del poder sovi)tico en la U.R.S.S. sobre la base del nuevo sistema electoral.  kkEsto ocurri; el 6 de febrero de 1935. Un d1a despu)s de ser tomado este acuerdo, esto es, el 7 de febrero de 1935, se reuni; la primera sesi;n del Comit) Ejecutivo Central de la U.R.S.S., y, en cumplimiento del acuerdo del VII Congreso de los Soviets de la U.R.S.S., form; una Comisi;n de la Constituci;n, compuesta de 31 miembros, a la que encarg; elaborar el proyecto del texto corregido de la Constituci;n de la U.R.S.S. kkTales son los motivos oficiales y las directivas del ;rgano supremo de la U.R.S.S. que deb1an servir de base a los trabajos de la Comisi;n de la Constituci;n.,=o.o.o.ԌkkLa Comisi;n de la Constituci;n deb1a, pues, introducir cambios en la Constituci;n vigente, que fue adoptada en 1924, teniendo en cuenta los progresos que en la vida de la U.R.S.S. se han efectuado desde 1924 hasta nuestros d1as en direcci;n hacia el socialismo. b  X & II NLOS CAMBIOS EN LA VIDA DE LA U.R.S.S. DURANTE EL PER0ODO DE 1924 A  X %J1936 V kkCules son los cambios que se han producido en la vida de la U.R.S.S. durante el per1odo de 1924 a 1936 y que la Comisi;n de la Constituci;n deb1a reflejar en su proyecto de Constituci;n? kkCul es la esencia de estos cambios? kkQu) ten1amos en 1924? kkEra el primer per1odo de la Nep, cuando el poder sovi)tico permiti; cierta reanimaci;n del capitalismo, al mismo tiempo que hac1a todo lo posible por desarrollar el socialismo, confiando en organizar la preponderancia del sistema socialista sobre el capitalista en el curso de la emulaci;n entre ambos sistemas de econom1a, el socialista y el capitalista. La tarea consist1a en consolidar en el curso de esta emulaci;n las posiciones del socialismo, lograr la liquidaci;n de los elementos capitalistas y coronar la victoria del sistema Socialista como sistema bsico de la econom1a nacional. kkNuestra industria presentaba entonces un cuadro poco envidiable, sobre todo la industria pesada. Es verdad que poco a poco se iba restaurando, pero todav1a estaba muy lejos de alcanzar el nivel de rendimiento de antes de la guerra. Estaba basada sobre la vieja t)cnica atrasada y pobre. Desde luego, se desarrollaba hacia el socialismo. La proporci;n del sector socialista en nuestra industria constitu1a, en aquella )poca, casi el 80 por 100. Pero el sector capitalista segu1a poseyendo no menos del 20 por 100 de la industria. kkNuestra agricultura presentaba un cuadro aCn ms desconsolador. Verdad es que la clase de los terratenientes ya estaba aniquilada, pero, en cambio, la clase de los capitalistas agrarios, la clase de los kulaks, todav1a constitu1a una fuerza bastante considerable. Vista en su conjunto, la agricultura se parec1a entonces a un vasto oc)ano de peque9as explotaciones campesinas individuales, con su t)cnica atrasada, medieval. En este oc)ano exist1an, en forma de puntos aislados y de islotes, koljoses y sovjoses, que, por cierto, todav1a no ten1an ninguna importancia seria en nuestra econom1a nacional. Los koljoses y sovjoses eran d)biles, mientras que el kulak todav1a manten1a su fuerza. Entonces no hablbamos de liquidar a los kulaks sino de limitarlos. kkLo mismo puede decirse de la circulaci;n de mercanc1as en el pa1s. El sector socialista s;lo constitu1a de un 50 a un 60 por 100 en la circulaci;n de mercanc1as, mientras que la totalidad restante del campo de esta actividad pertenec1a a mercaderes, especuladores y otros comerciantes particulares. kkEste era el cuadro que presentaba nuestra econom1a en 1924. kkQu) tenemos ahora, en 1936? kkMientras que entonces estbamos en el primer per1odo de la Nep, en el comienzo de la Nep, per1odo de cierta animaci;n del capitalismo, ahora estamos en el Cltimo per1odo de la Nep,f*o.-- en el fin de la Nep, en un per1odo de completa liquidaci;n del capitalismo en todas las esferas de la econom1a nacional. kkEmpecemos por el hecho de que nuestra industria se ha desarrollado durante este per1odo llegando a constituir una fuerza gigantesca. En el momento actual, ya no se la puede calificar de d)bil y decir que est t)cnicamente mal equipada. Al contrario, ahora est basada sobre una t)cnica nueva, rica moderna, con una industria pesada fuertemente desarrollada y una industria de construcci;n de maquinaria ms desarrollada todav1a. Lo ms importante, sin embargo, es que el capitalismo ha sido desterrado completamente de la esfera de nuestra industria, mientras que la forma socialista de producci;n es ahora el sistema que domina por completo en la esfera de nuestra industria. No se puede tildar de peque9ez el hecho de que nuestra actual industria socialista, desde el punto de vista del volumen de producci;n sobrepasa a la industria de los d1as de anteguerra en ms de siete veces. kkEn la esfera de la agricultura, en lugar de un oc)ano de peque9as explotaciones campesinas individuales, t)cnicamente d)biles y con predominio del kulak, tenemos ahora el sistema mecanizado de producci;n ms grande del mundo, equipada con una t)cnica nueva, en forma de un sistema general de koljoses y sovjoses. Todo el mundo sabe que la clase de los kulaks ha sido suprimida en la agricultura y que el sector de la peque9a hacienda campesina individual con su t)cnica atrasada, medieval, ocupa ahora un lugar insignificante mientras que su relativo peso en la agricultura, en el sentido de la extensi;n de la superficie de siembra, se eleva a un 2 ; 3 por 100. Es imposible dejar de mencionar el hecho de que los koljoses cuentan ahora con 316.000 tractores de una capacidad de 5.700.000 HP y que, unidos a los sovjoses, tienen ms 400.000 tractores, con una capacidad de 7.580.000 HP. kkEn lo que se refiere a la circulaci;n de mercanc1as en el pa1s, los comerciantes y especuladores han sido expulsados completamente de este campo. Toda la circulaci;n de mercanc1as se encuentra ahora en manos del Estado, de las cooperativas y de los koljoses. Ha surgido y se ha desarrollado un nuevo comercio, el comercio sovi)tico, comercio sin especuladores, sin capitalistas. Es, pues, un hecho la victoria completa del sistema socialista en todas las esferas de la econom1a nacional. kkY qu) significa esto? kkEsto significa que la explotaci;n del hombre por el hombre ha sido suprimida, liquidada. y que la propiedad socialista de los medios e instrumentos de producci;n se ha consolidado, como base inviolable de nuestra sociedad sovi)tica. kkComo resultado de todos estos cambios en la esfera de la econom1a nacional de la U.R.S.S., ahora contamos con una nueva econom1a, con la econom1a socialista, que no conoce ni las crisis ni el paro forzoso, que no conoce la miseria ni la ruina y que ofrece a los ciudadanos toda posibilidad de disfrutar de una vida de bienestar y de cultura. kkEstos son, en esencia, los cambios que se han producido en el terreno de nuestra econom1a durante el per1odo de 1924 a 1936. kkEn relaci;n con estos cambios en el terreno de la econom1a de la U.R.S.S., tambi)n ha cambiado la estructura de clase de nuestra sociedad. kkLa clase de los terratenientes, como es sabido, hab1a sido ya liquidada como resultado del t)rmino victorioso de la guerra civil. En lo que respecta a las dems clases explotadoras, han compartido la suerte de la clase de los terratenientes. Ya no existe la clase de los+o.-- capitalistas en la esfera de la industria. Ya no existe la clase de los kulaks en la esfera de la agricultura. Ya no existen los comerciantes y especuladores en la esfera de la circulaci;n de mercanc1as. Todas las clases explotadoras han sido, pues, liquidadas. kkQueda la clase obrera. kkQueda la clase campesina. kkQuedan los intelectuales. kkPero ser1a un error pensar que estos grupos sociales no han sufrido ningCn cambio durante este tiempo que siguen siendo lo mismo que eran, por ejemplo, en el per1odo del capitalismo. kkPongamos por ejemplo a la clase obrera de la U.R.S.S. Frecuentemente se la llama proletariado, por tradici;n. Pero qu) es el proletariado? El proletariado es una clase privada de los medios e instrumentos de producci;n, bajo un sistema econ;mico en el que los medios e instrumentos de producci;n pertenecen a los capitalistas y en el que la clase de los capitalistas explota al proletariado. El proletariado es una clase explotada por los capitalistas. Pero en nuestro pa1s, la clase de los capitalistas, como se sabe, ha sido ya liquidada, los medios e instrumentos de producci;n han sido quitados a los capitalistas y entregados al Estado, cuya fuerza dirigente es la clase obrera. Por lo tanto, ya no hay una clase de los capitalistas que pueda explotar a la clase obrera. Por lo tanto, nuestra clase obrera no solamente no est despose1da de los medios e instrumentos de producci;n, sino que, por el contrario, los posee en comCn con todo el pueblo. Y al poseerlos, al haber sido liquidada la clase de los capitalistas. queda descartada toda posibilidad de explotaci;n de la clase obrera. Podemos, despu)s de esto, llamar a nuestra clase obrera proletariado? Claro que no. Marx dijo que para que el proletariado pueda emanciparse tiene que aplastar a la clase de los capitalistas, quitar a los capitalistas los medios e instrumentos de producci;n y destruir aquellas condiciones de producci;n que engendran el proletariado. Puede decirse que la clase obrera de la U.R.S.S. ha alcanzado ya estas condiciones de su emancipaci;n? Indiscutiblemente, puede y debe decirse Y qu) significa esto? Significa que el proletariado de la U.R.S.S. se ha transformado en una clase completamente nueva, en la clase obrera de la U.R.S.S., que ha destruido el sistema capitalista de econom1a, ha consolidado la propiedad socialista de los medios e instrumentos de producci;n y dirige la sociedad sovi)tica por la ruta del comunismo. kkComo veis, la clase obrera de la U.R.S.S. es una clase completamente nueva, liberada de la explotaci;n, una clase obrera como no ha conocido hasta ahora la historia de la humanidad. kkPasemos a la cuesti;n de los campesinos. Se acostumbra a decir que los campesinos son una clase de peque9os productores, cuyos miembros estn atomizados, dispersos por todo el pa1s, que trabajan individualmente en sus peque9as explotaciones, con su t)cnica atrasada: que son esclavos de la propiedad privada y explotados impunemente por los terratenientes, kulaks, comerciantes, especuladores, usureros, etc. Y, en efecto, los campesinos, en los pa1ses capitalistas, hablando de su masa fundamental, son precisamente una clase as1. Puede decirse que nuestros campesinos de hoy, los campesinos sovi)ticos, se parecen en su conjunto a semejantes campesinos? No; no puede decirse. Ya no existen tales campesinos en nuestro pa1s. Nuestros campesinos sovi)ticos son campesinos absolutamente nuevos. Ya no existen en nuestro pa1s terratenientes y kulaks, ni comerciantes y usureros, que puedan explotar a los campesinos. Por lo tanto, nuestros campesinos son campesinos emancipados de la explotaci;n. Adems, nuestros campesinos sovi)ticos, en su aplastante mayor1a, son campesinos koljosianos, esto es,F+o.-- basan su trabajo y sus bienes no en el trabajo individual y en una t)cnica atrasada, sino en el trabajo colectivo y en una t)cnica moderna. Por Cltimo. la econom1a de nuestros campesinos no se basa en la propiedad privada, sino en la propiedad colectiva, que se ha desarrollado sobre la base del trabajo colectivo. kkComo veis, los campesinos sovi)ticos son campesinos completamente nuevos como no los ha conocido hasta ahora la historia de la humanidad. kkPasemos, por Cltimo, a la cuesti;n de los intelectuales a la cuesti;n de los ingenieros y trabajadores t)cnicos, de los trabajadores del frente cultural, de los empleados en general, etc. Tambi)n han cambiado mucho durante el per1odo transcurrido. Ya no son los antiguos intelectuales osificados, que trataban de colocarse por encima de las clases cuando en realidad serv1an en su masa a los terratenientes y capitalistas. Nuestros intelectuales sovi)ticos son intelectuales completamente nuevos cuyas ra1ces todas estn vinculadas con la clase obrera y campesina. En primer lugar, ha cambiado la composici;n social de los intelectuales. Los descendientes de la nobleza y de la burgues1a constituyen un porcentaje peque9o de nuestros intelectuales sovi)ticos. El 80 ; 90 por 100 de los intelectuales sovi)ticos proceden de la clase obrera, de los campesinos y de otros sectores de trabajadoras. Y, por Cltimo, el mismo carcter de la actividad de los intelectuales ha cambiado. Antes ten1an que servir a las clases ricas, puesto que para ellos no hab1a otra salida. Ahora tienen que servir al pueblo, puesto que ya no existen clases explotadoras. Y precisamente por esto son ahora miembros con plenos derechos de la sociedad sovi)tica, donde en comCn con los obreros y campesinos, hombro a hombro con ellos, llevan a cabo la edificaci;n de una nueva sociedad, de la sociedad socialista, sin clases. kkComo veis, )stos son los trabajadores intelectuales, completamente nuevos, cuyo igual no encontrar)is en ningCn otro pa1s del mundo. kkEstos son los cambios producidos durante el Cltimo tiempo en el terreno de la estructura de clase de la sociedad sovi)tica. kkQu) demuestran estos cambios? kkDemuestran, en primer lugar, que las l1neas divisorias entre la clase obrera y los campesinos as1 como entre estas clases y los intelectuales, se estn borrando y que est desapareciendo el viejo exclusivismo de clase. Esto significa que la distancia entre estos grupos sociales se acorta cada vez ms. kkDemuestran, en segundo lugar, que las contradicciones econ;micas entre estos grupos sociales desaparecen, se borran. kkDemuestran, por Cltimo, que desaparecen y se borran entre ellos, igualmente, las contradicciones pol1ticas. kkEstos son los cambios en la esfera de la estructura de clase en la U.R.S.S. kkEl cuadro de los cambios introducidos en la vida de la Uni;n Sovi)tica no ser1a completo sin decir unas cuantas palabras sobre los cambios habidos en otro terreno. Me refiero a la esfera de las relaciones entre las nacionalidades en la U.R.S.S. Como se sabe, la Uni;n Sovi)tica se compone de cerca de 60 naciones, grupos nacionales y nacionalidades. El Estado Sovi)tico es un Estado multinacional. Claro est que la cuesti;n de las relaciones entre los pueblos de la U.R.S.S. no puede por menos de ser para nosotros de una importancia de primer orden.)o.--ԌkkLa Uni;n de RepCblicas Socialistas Sovi)ticas, como es sabido, se form; en 1922, en el 1 Congreso de los Soviets de la U.R.S.S. Se form; sobre el principio de igualdad y libre adhesi;n de los pueblos de la U.R.S.S. La Constituci;n actualmente en vigor, adoptada en 1924, es la primera Constituci;n de la U.R.S.S. Era aquel un per1odo en el que las relaciones entre los pueblos todav1a no estaban debidamente organizadas, cuando las reminiscencias de desconfianza hacia los grandes rusos todav1a no hab1an desaparecido, cuando las fuerzas centr1fugas continuaban aCn obrando. En aquellas condiciones era necesario establecer la cooperaci;n fraternal de los pueblos sobre la base de la asistencia mutua, econ;mica, pol1tica y militar, unificndolos en un Estado multinacional federado. El Poder sovi)tico no pod1a dejar de ver las dificultades de esta obra. Ante s1 ten1a los experimentos fracasados de los Estados multinacionales en los pa1ses burgueses. Ten1a ante s1 el fracaso del experimento del viejo imperio austrohCngaro. Sin embargo, se decidi; a intentar la creaci;n de un Estado multinacional, porque sab1a que un Estado multinacional que surge sobre la base del socialismo ten1a que salir triunfante de toda clase de pruebas. kkDesde entonces han transcurrido catorce a9os. El per1odo ha sido suficiente para comprobar el ensayo. Y cul es el resultado? El per1odo transcurrido ha demostrado indudablemente que el ensayo de formar un Estado multinacional, creado sobre la base del socialismo, ha tenido pleno )xito. Esta es una victoria indiscutible de la pol1tica leninista en la cuesti;n nacional. kkA qu) se debe esta victoria? kkLa ausencia de clases explotadoras, que son las principales organizadoras de los choques entre las naciones; la ausencia de la explotaci;n, que cultiva la desconfianza mutua y atiza las pasiones nacionalistas; el hecho de que el Poder se halle en manos de la clase obrera, que es enemiga de toda esclavitud y fiel campeona de la idea del internacionalismo; la realizaci;n efectiva de la ayuda mutua entre los pueblos en todas las esferas de la vida econ;mica y social; y por Cltimo, el florecimiento de la cultura nacional de los pueblos de la U.R.S.S. que es nacional en su forma y socialista en su contenido; todos estos factores y otros parecidos han cambiado fundamentalmente la fisonom1a de los pueblos de la U.R.S.S.; su sentimiento de mutua desconfianza ha desaparecido, se ha desarrollado entre ellos el sentimiento de amistad mutua, y as1 se ha establecido una cooperaci;n verdaderamente fraternal entre los pueblos en el sistema de un Estado federal Cnico. kkComo resultado de ello, tenemos ahora un Estado socialista multinacional perfectamente constituido, que ha salido triunfante de todas las pruebas y cuya solidez puede envidiar todo Estado nacional en cualquier parte del mundo. kkEstos son los cambios que se han producido durante el pasado per1odo en la esfera de las relaciones entre las nacionalidades en la U.R.S.S. kkEste es el balance general de los cambios habidos en su esfera de la vida econ;mica pol1tica y social de la Uni;n Sovi)tica durante el per1odo de 1924 a 1936. b  X/' & III  X(   EPARTICULARIDADES ESENCIALES DEL PROYECTO DE CONSTITUCI:N '% kkDe qu) manera se han reflejado en el proyecto de la nueva Constituci;n todos estos cambios producidos en la vida de la U.R.S.S.?*o.--Ԍ X  kk En otras palabras: Cules son las caracter1sticas principales del proyecto de Constituci;n sometido a la consideraci;n de este Congreso? kkLa Comisi;n de la Constituci;n recibi; el encargo de introducir modificaciones en el texto de la Constituci;n de 1924. Como resultado del trabajo de la Comisi;n de la Constituci;n, ha surgido un nuevo texto de la Constituci;n: el proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. Al elaborar el proyecto de la nueva Constituci;n, la Comisi;n de la Constituci;n ha partido del principio de que una Constituci;n no debe confundirse con un programa. Esto significa que existe una diferencia esencial entre un programa y una Constituci;n. Mientras un programa formula lo que todav1a no existe y lo que hay que alcanzar y conquistar en el futuro, una Constituci;n, por el contrario, debe tratar de lo que existe ya, de lo que ya se ha alcanzado y conquistado en el momento presente. Un programa se refiere principalmente al futuro, y una Constituci;n, al presente. kkDos ejemplos a modo de ilustraci;n. kkNuestra sociedad sovi)tica ha conseguido ya realizar el socialismo en lo fundamental; ha creado un r)gimen socialista; esto es, ha realizado lo que, en otros t)rminos, los marxistas llaman la fase primera o inferior del comunismo. Esto significa que en nuestro pa1s se ha realizado en lo fundamental la primera fase del comunismo, el socialismo. El principio bsico de esta fase del comunismo es, como se sabe, la f;rmula: de cada uno segCn su capacidad; a cada uno, segCn su trabajo . Debe reflejar nuestra Constituci;n este hecho, el hecho de haber conquistado el socialismo? Debe basarse sobre esta conquista? Absolutamente. Debe hacerlo, porque el socialismo en la U.R.S.S. es algo que ya se ha alcanzado y conquistado. kkPero la sociedad sovi)tica no ha alcanzado todav1a la realizaci;n del comunismo en su fase superior, bajo el cual el principio dominante ser la f;rmula: De cada uno, segCn su capacidad; a cada uno, segCn sus necesidades , aunque se plantea el objetivo de lograr en el futuro la realizaci;n del comunismo en su fase superior. Puede basarse nuestra Constituci;n en la fase superior del comunismo, que todav1a no existe y que aCn ha de ser conquistada? No: no puede, puesto que la fase superior del comunismo es para la U.R.S.S. algo que todav1a no se ha realizado y que ha de realizarse en el futuro. No puede, si no quiere convertirse en un programa o en una declaraci;n sobre conquistas futuras. kkEstos son los marcos de nuestra Constituci;n en el actual momento hist;rico. kkEl proyecto de la nueva Constituci;n representa as1 un resumen del camino recorrido, un resumen de las conquistas alcanzadas ya. Es, por tanto, el registro y consolidaci;n legislativa de lo que se ha alcanzado y conquistado de hecho. kkHe aqu1 la primera particularidad del proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. kkAdems las Constituciones de los pa1ses burgueses parten generalmente de la convicci;n de que el sistema capitalista es intangible. La base esencial de estas Constituciones son los principios del capitalismo, y sus fundamentos principales: la propiedad privada de la tierra de los bosques, talleres, fbricas y dems instrumentos y medios de producci;n: la explotaci;n del hombre por el hombre y la existencia de explotadores y explotados; la inseguridad del ma9ana para la mayor1a trabajadora en un polo de la sociedad y el lujo para la minor1a que no trabaja pero cuyo ma9ana est asegurado, en el otro polo, etc., etc. Las Constituciones de los pa1ses burgueses reposan sobre )stos y similares fundamentos del capitalismo. Los reflejan, los consolidan en el orden legislativo.)o.--ԌkkEn contraste con estas Constituciones, el proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. parte del hecho de la liquidaci;n del r)gimen capitalista, del hecho de la victoria del r)gimen socialista en la U.R.S.S. La base esencial del proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. descansa sobre los principios del socialismo sobre sus fundamentos principales, que ya han sido conquistados y realizados, esto es: propiedad socialista de la tierra, bosques, talleres, fbricas y otros instrumentos y medios de producci;n; liquidaci;n de la explotaci;n y de las clases explotadoras: liquidaci;n de la miseria de la mayor1a y del lujo de la minor1a: liquidaci;n del paro forzoso: el trabajo como obligaci;n y como deber de honor para todo ciudadano apto para el mismo, de acuerdo con la f;rmula: El que no trabaja no come . El derecho al trabajo, esto es, el derecho de todo ciudadano a obtener un empleo garantizado; el derecho al descanso; el derecho a la instrucci;n, etc., etc. El proyecto de nueva Constituci;n se basa en )stos y parecidos fundamentos del socialismo. Los refleja, les da fuerza de ley. kkEsta es la segunda caracter1stica del proyecto de la nueva Constituci;n. kkHay ms aCn. Las Constituciones burguesas parten tcitamente de la premisa de que la sociedad se compone de clases antag;nicas, de clases que poseen riquezas y de clases que no las poseen; que sea cual fuere el partido que llegue al Poder, la direcci;n estatal de la sociedad (dictadura) ha de hallarse en manos de la burgues1a; que la Constituci;n es necesaria para consolidar el orden social deseable y beneficioso para las clases poseedoras. kkEn contraste con las Constituciones burguesas el proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. parte de la premisa de que en la sociedad no hay ya clases antag;nicas; que la sociedad se compone de dos clases amigas: la de los obreros y la de los campesinos; que precisamente estas clases trabajadoras son las que estn en el Poder; que la direcci;n estatal de la sociedad (dictadura) se halla en manos de la clase obrera como la clase de vanguardia de la sociedad; que la Constituci;n es necesaria para consolidar el orden social deseable y beneficioso para los trabajadores. kkEsta es la tercera particularidad del proyecto de la nueva Constituci;n. kkHay ms aCn. Las Constituciones burguesas parten tcitamente de la premisa de que las naciones y las razas no pueden ser iguales en derechos; que hay naciones con plenos derechos y naciones sin plenos derechos y que, adems, hay una tercera categor1a de naciones o razas: por ejemplo, en las colonias, que tienen todav1a menos derechos que las naciones que no disfrutan de plenos derechos. Eso significa que todas estas Constituciones son, en el fondo, nacionalistas, es decir, Constituciones de naciones dominantes. kkEn contraste con estas Constituciones, el proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. es, por el contrario, profundamente internacionalista. Parte del principio de que todas las naciones y razas son iguales en derechos. Parte del principio de que las diferencias de color o de idioma, de nivel cultural o de nivel de desarrollo estatal, as1 como cualquier otra diferencia entre naciones y razas, no pueden servir de base para justificar la desigualdad entre las naciones. Parte del principio de que todas las naciones y razas, independientemente de su situaci;n pasada y presente, independientemente de su fuerza o debilidad, tienen que disfrutar de iguales derechos en todas las esferas de la vida econ;mica, social, estatal y cultural de la sociedad. kkEsta es la cuarta particularidad del proyecto de la nueva Constituci;n.)o.--ԌkkLa quinta particularidad del proyecto de la nueva Constituci;n es su democratismo firme y consecuente hasta el fin. Desde el punto de vista de la democracia, las Constituciones burguesas pueden dividirse en dos grupos: un grupo de Constituciones niega directamente o reduce de hecho a la nada la igualdad de derechos de los ciudadanos y las libertades democrticas; el otro grupo de Constituciones acepta de buena gana, e incluso proclama a bombo y platillos, los principios democrticos. Pero, al hacerlo, pone tales reservas y restricciones, que los derechos y las libertades democrticas quedan completamente mutilados. Hablan de igualdad de derechos electorales para todos los ciudadanos, pero en seguida los limitan mediante requisitos de residencia, de instrucci;n e incluso de fortuna. Hablan de igualdad de derechos de los ciudadanos, pero en seguida hacen la reserva de que no se refieren a las mujeres, o que se refieren a ellas parcialmente, etc., etc. kkEl rasgo caracter1stico del proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. consiste en que est exento de tales reservas y limitaciones. Para )l no existen ciudadanos activos o pasivos; para )l todos los ciudadanos son activos. No reconoce diferencias entre los derechos de las mujeres y de los hombres, o entre domiciliados  y no domiciliados , propietarios o no propietarios, instruidos o sin instrucci;n. Para la Constituci;n todos los ciudadanos son iguales en sus derechos. No es la situaci;n de fortuna, no es el origen nacional o el sexo, ni la situaci;n que uno ocupa oficialmente, sino la capacidad personal y el trabajo personal de cada ciudadano lo que determina su posici;n en la sociedad. kkPor Cltimo, hay otra particularidad en el proyecto de la nueva Constituci;n. Las Constituciones burguesas se limitan generalmente a establecer los derechos formales de los ciudadanos, sin preocuparse de las condiciones para el ejercicio de estos derechos, de la posibilidad de su ejercicio, de los medios de su ejercicio. Hablan de la igualdad de los ciudadanos, pero olvidan que no puede haber verdadera igualdad entre el patrono y el obrero, entre el terrateniente y el campesino, si los primeros poseen riquezas e importancia pol1tica en la sociedad, mientras los segundos estn privados de lo uno y de lo otro; si los primeros son explotadores, mientras que los segundos son explotados. O, si no, hablan de libertad de palabra, de reuni;n y de prensa, pero olvidan que todas estas libertades pueden convertirse en palabras huecas para la clase obrera si se la priva de la posibilidad de poseer un local adecuado para sus reuniones, de buenas imprentas, de suficiente cantidad de papel, etc. kkEl rasgo caracter1stico del proyecto de la nueva Constituci;n consiste en que no se limita a establecer los derechos formales de los ciudadanos, sino que acentCa la cuesti;n de las garant1as de estos derechos, la cuesti;n de los medios de su realizaci;n. No proclama simplemente la igualdad de derechos de los ciudadanos, sino que la asegura consolidando legislativamente el hecho de la liquidaci;n del r)gimen de explotaci;n, el hecho de la emancipaci;n de los ciudadanos de toda explotaci;n. No proclama simplemente el derecho al trabajo, sino que lo garantiza, consolidando legislativamente la ausencia de crisis en la sociedad sovi)tica, la supresi;n del paro forzoso. No solamente proclama las libertades democrticas, sino que las garantiza legislativamente, facilitando ciertos medios materiales. Por tanto, es evidente que la democracia del proyecto de la nueva Constituci;n no es una democracia en  X% general, corriente  y comCnmente reconocida , sino una democracia socialista.  X+' kkEstas son las particularidades esenciales del proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. kkAs1 se reflejan en el proyecto de la nueva Constituci;n los progresos y cambios producidos en la vida econ;mica. social y pol1tica de la U.R.S.S. durante el per1odo de 1924 a 1936.E+ o.--Ԍb  X_ & IV  X CR0TICA BURGUESA DEL PROYECTO DE CONSTITUCI:N '% kkUnas cuantas palabras sobre la cr1tica burguesa del proyecto de Constituci;n. kkLa cuesti;n de la actitud observada por la prensa burguesa extranjera ante el proyecto de Constituci;n, ofrece indudablemente cierto inter)s. Por cuanto la prensa extranjera refleja la opini;n pCblica de varios sectores de la poblaci;n en los pa1ses burgueses, no podemos pasar por alto la cr1tica que esta prensa ha desplegado contra el proyecto de Constituci;n. kkLas primeras se9ales de la reacci;n de la prensa extranjera ante el proyecto de Constituci;n se expresaron en una tendencia determinada a guardar silencio sobre el proyecto de Constituci;n. Me refiero en este caso a la prensa ms reaccionaria, a la prensa fascista. Este grupo de cr1ticos consider; ms conveniente guardar sencillamente silencio sobre el proyecto de Constituci;n; hacer pasar las cosas como si tal proyecto nunca hubiera existido. Pudiera decirse que la tctica del silencio no es cr1tica. Pero no es cierto. El m)todo del silencio, como m)todo especial de ignorar los hechos, tambi)n es una forma de cr1tica, aunque ciertamente  X tonta y rid1cula; pero siempre una forma de cr1tica. Pero su m)todo de silenciar las cosas no les sali; bien. Al fin se vieron obligados a abrir la vlvula e informar al mundo de que, por muy triste que fuera, el proyecto de Constituci;n de la U.R.S.S. existe, sin embargo, y no solamente existe, sino que est empezando a ejercer una influencia perniciosa en el esp1ritu de los pueblos. Y no pod1a ser de otra manera, porque, al fin y al cabo, en el mundo hay una especie de opini;n pCblica, lectores, hombres vivientes que quieren saber la verdad de los hechos, y es completamente imposible mantenerlos mucho tiempo en la garra del enga9o. Con el enga9o no se va muy lejos. kkEl segundo grupo de cr1ticos reconoce que el proyecto de Constituci;n existe en realidad: pero considera que el proyecto no es de gran inter)s, porque no es esencialmente un proyecto de Constituci;n, sino una tira de papel, una promesa vana, preparada para hacer alguna maniobra y para enga9ar a la gente. Y a esto a9aden que la U.R.S.S. no pod1a dar un proyecto mejor, ya que la U.R.S.S. misma no es un Estado, sino solamente un concepto geogrfico. Y, puesto que no es un Estado, su Constituci;n no puede ser una verdadera Constituci;n. Un representante t1pico de este grupo de cr1ticos es, aunque parezca extra9o, la Deutsche DiplomatischPolitische Korrespondenz , ;rgano oficioso alemn. Esta revista dice claramente que el proyecto de Constituci;n de la U.R.S.S. es una promesa vana, un enga9o, tina aldea Potemkin . Declara sin vacilar que la U.R.S.S. no es un Estado, que la U.R.S.S. no representa ms que un concepto geogrfico exactamente definido . Que la Constituci;n de la U.R.S.S. no puede, en vista de esto, reconocerse como una verdadera Constituci;n. kkQu) puede decirse de tales, dicho sea con perd;n de la palabra, cr1ticos? kkEn uno de sus cuentos, el gran escritor ruso Schedr1n pinta un tipo de bur;crata tirano muy limitado y obtuso pero vanidoso y celoso en extremo. Despu)s de que este bur;crata hubo establecido orden y tranquilidad  en la regi;n que se le hab1a confiado , exterminando a millares de habitantes y quemando decenas de ciudades, lanz; una mirada alrededor y divis; a Am)rica en el horizonte, un pa1s, naturalmente, poco conocido, en el que resulta que existe cierta clase de libertades que perturban al pueblo y donde el Estado es gobernado por otros m)todos. El bur;crata vio Am)rica y se indign;: Qu) clase de pa1s era aqu)l? De d;nde hab1a salido? Con qu) derecho exist1a? Claro que fue descubierto casualmente, hace algunos* o.-- siglos; pero no era posible cubrirlo de nuevo para no volver a o1r hablar de )l. Y una vez  X dicho esto, decret;: Que se vuelva a cubrir Am)rica .   XH kkYo creo que esos se9ores de la Deutsche DiplomatischPolitische Korrespondenz  se parecen al bur;crata de Schedr1n como dos gotas de agua. Hace ya tiempo que la U.R.S.S. es para estos se9ores una china en el ojo. Hace diecinueve a9os que la Uni;n Sovi)tica se yergue como un faro, infundiendo a la clase obrera del mundo entero el esp1ritu de la emancipaci;n y provocando la rabia de los enemigos de la clase obrera. Y he aqu1 que esta Uni;n Sovi)tica no solamente existe sino que crece, y no solamente crece, sino que prospera, y no solamente prospera sino que redacta un proyecto de nueva Constituci;n, un proyecto que exalta el esp1ritu  X e inspira nuevas esperanzas a las clases oprimidas. Despu)s de esto, c;mo es posible que los se9ores del ;rgano oficioso alemn no se indignen? Qu) clase de pa1s es )ste?, gritan. Con  X{ qu) derecho existe? Y si fue descubierto en octubre de 1917, por qu) no se le puede cubrir de nuevo para no volver a o1r hablar de )l? Una vez dicho esto, resolvieron: volver a cubrir la Uni;n Sovi)tica; proclamar alto y claro que la U.R.S.S., como Estado, no existe; que la U.R.S.S. no es ms que un simple concepto geogrfico. kkUna vez redactada la resoluci;n de cubrir Am)rica de nuevo, el bur;crata de Schedr1n, a pesar de su estulticia, encontr;, sin embargo, dentro de s1, elementos de comprensi;n de la realidad, pues se dijo a s1 mismo: Pero yo creo que esto no depende de m1 . No s) si estos se9ores del ;rgano oficioso alemn tendrn suficiente meollo para comprender que, desde luego, pueden cubrir  un Estado cualquiera sobre el papel; pero, hablando en serio, esto no depende de ellos ... kkEn cuanto a la afirmaci;n de que la Constituci;n de la U.R.S.S. no es ms que una promesa vana, una aldea Potemkin , etc., quisiera referirme a una serie de hechos establecidos. de por s1 elocuentes. kkEn 1917, los pueblos de la U.R.S.S. derribaron a la burgues1a y establecieron la dictadura del proletariado, establecieron el Poder sovi)tico. Este es un hecho y no una promesa. kkDespu)s, el Poder sovi)tico suprimi; la clase de los terratenientes y entreg; a los campesinos ms de 150 millones de hectreas de tierras se9oriales, del Estado y de los conventos; y esto, aparte y adems de las tierras que previamente se hallaban en manos de los campesinos. Este es un hecho y no una promesa. kkDespu)s, el Poder sovi)tico expropi; a la clase de los capitalistas, les quit; los Bancos, las fbricas, los ferrocarriles y dems instrumentos y medios de producci;n; los declar; propiedad socialista y coloc; a la cabeza de estas empresas a los mejores hombres de la clase obrera. Esto es un hecho y no una promesa.  X0"  kkDespu)s, una vez organizadas la industria y la agricultura sobre principios nuevos socialistas, con una nueva base t)cnica, el Poder sovi)tico ha logrado que la agricultura rinda ahora en la U.R.S.S. vez y media ms que antes de la guerra, que la industria produzca siete veces ms que antes de la guerra y que los ingresos nacionales se hayan cuadruplicado en comparaci;n con la )poca de antes de la guerra. Todos estos son hechos y no promesas. kkDespu)s, el Poder sovi)tico ha suprimido el paro forzoso, ha llevado a la prctica el derecho al trabajo, el derecho al descanso, el derecho a la instrucci;n; ha garantizado mejores condiciones materiales y culturales para los obreros, campesinos e intelectuales; ha garantizadod* o.-- a los ciudadanos el sufragio universal, directo, igual, en elecciones secretas. Todos estos son hechos y no promesas. kkPor Cltimo, la U.R.S.S. ha trazado un proyecto de nueva Constituci;n, que no es una promesa, sino que registra y consolida legislativamente estos hechos generalmente conocidos, registra y consolida legislativamente lo que ya se ha alcanzado y conquistado. kkCabe preguntar: a qu) se reduce, pues, toda esta charlataner1a de los se9ores del ;rgano oficioso alemn sobre las aldeas Potemkin , si no es al objetivo que se han se9alado de silenciar al pueblo la verdad sobre la U.R.S.S., de confundir al pueblo, de enga9arlo? kkEstos son los hechos. Y los hechos, segCn se dice, son tercos. Los se9ores del ;rgano oficioso alemn podr1an decir: Tanto peor para los hechos . Pero se les puede contestar citando el conocido proverbio ruso: Las leyes no se han escrito para los tontos . kkEl tercer grupo de cr1ticos est dispuesto a reconocer ciertos m)ritos en el proyecto de Constituci;n; lo considera como un fen;meno positivo, pero ya ven ustedes, duda mucho de que varias de sus tesis puedan llevarse a efecto puesto que estn convencidos de que, en general, son imposibles de realizar y que quedarn sobre el papel. Estos, hablando suavemente, son esc)pticos. Esc)pticos como )stos los hay en todos los pa1ses. kkEs necesario decir que no es la primera vez que los encontramos. Cuando los bolcheviques tomaron el Poder en 1917, los esc)pticos dec1an: Los bolcheviques quiz no sean malas personas, pero no sabrn administrar el Poder; fracasarn . En realidad result;, sin embargo, que no fueron los bolcheviques sino los esc)pticos, quienes fracasaron. kkDurante la guerra civil y la intervenci;n extranjera, este grupo de esc)pticos dec1a: El Poder sovi)tico, claro est, no es malo; pero Denikin con Kolchak, ayudados por los extranjeros, lo aplastarn . En realidad ha resultado, sin embargo, que los esc)pticos se equivocaron tambi)n en este caso. kkCuando el Poder sovi)tico public; el primer Plan quinquenal, los esc)pticos aparecieron de nuevo en escena diciendo: El Plan quinquenal es, desde luego, bueno, pero apenas realizable; puede suponerse que los bolcheviques no realizarn su Plan quinquenal . Los hechos han demostrado, sin embargo, que los esc)pticos volvieron a tener mala suerte: el Plan quinquenal se llev; a cabo en cuatro a9os. kkLo mismo puede decirse del proyecto de la nueva Constituci;n y de la cr1tica que de )l han hecho los esc)pticos. Bast; que se publicara el proyecto para que este grupo de cr1ticos apareciera de nuevo en escena con su escepticismo pesado, con sus dudas respecto a la viabilidad de ciertas disposiciones de la Constituci;n. No hay ninguna raz;n para dudar de que los esc)pticos fracasarn esta vez tambi)n, fracasarn ahora como ya han fracasado ms de una vez en el pasado. kkEl cuarto grupo de cr1ticos, al atacar el proyecto de la nueva Constituci;n, lo caracterizan de evoluci;n a la derecha , de abandono de la dictadura del proletariado , de liquidaci;n del r)gimen bolchevique . Los bolcheviques se han desviado hacia la derecha; esto es un hecho, dicen en diferentes tonos. Especialmente celosos en este aspecto son algunos peri;dicos polacos y norteamericanos. kkQu) puede decirse de tales, con perd;n de la palabra, cr1ticos?+ o.--ԌkkSi la extensi;n de la base de la dictadura de la clase obrera y la conversi;n de la dictadura en un sistema ms flexible y, por lo tanto, ms poderoso de direcci;n estatal de la sociedad lo consideran, no como un fortalecimiento de la dictadura de la clase obrera, sino como su debilitamiento o incluso su abandono, entonces cabe preguntar: es que estos se9ores saben, en fin de cuentas, lo que es la dictadura de la clase obrera? kkSi la consolidaci;n legislativa de la victoria del socialismo, la consolidaci;n legislativa de los )xitos de la industrializaci;n, de la colectivizaci;n y de la democratizaci;n, la llaman evoluci;n a la derecha , entonces cabe preguntar: pero es que estos se9ores saben en qu) se diferencia la izquierda de la derecha?. kkNo cabe la menor duda de que estos se9ores se han hecho un l1o en su cr1tica del proyecto de Constituci;n y, al haberse hecho un l1o, han confundido la derecha con la izquierda. kkNo puede uno por menos de recordar con este motivo a la peque9a sirvienta Pelagueya, de Almas muertas , de Gogol. (sta, segCn nos cuenta Gogol, una vez quiso mostrar el camino al cochero de Ch1chikov, Selifn; pero, como no sab1a distinguir el lado derecho del izquierdo de la carretera, se hizo un l1o, hallndose en una situaci;n embarazosa. Hay que reconocer que nuestros cr1ticos de los peri;dicos polacos, a pesar de su gran ambici;n, no han sobrepasado en mucho el nivel de comprensi;n de Pelagueya por confundir la derecha con la izquierda, y le dijo: Anda, pies negros..., no sabes d;nde tienes la derecha ni d;nde tienes la izquierda . Yo creo que nuestros infortunados cr1ticos tambi)n deb1an ser re9idos dici)ndoles: Andad, desgraciados cr1ticos..., no sab)is d;nde ten)is la derecha ni d;nde ten)is la izquierda . kkFinalmente, hay otro grupo de cr1ticos. Mientras el grupo anterior acusa al proyecto de Constituci;n de rechazar la dictadura de la clase obrera, este grupo, por el contrario, lo acusa de no cambiar nada en la situaci;n existente en la U.R.S.S., de dejar intacta la dictadura de la clase obrera, de no admitir la libertad de partidos pol1ticos y de mantener en vigor la presente situaci;n dirigente del Partido Comunista en la U.R.S.S. Este grupo de cr1ticos cree que la ausencia de libertad de partidos en la U.R.S.S. es un signo de violaci;n de los principios de la democracia. kkDebo reconocer que el proyecto de la nueva Constituci;n, en efecto, deja en vigor el r)gimen de la dictadura de la clase obrera, as1 como deja intacta la actual posici;n dirigente del Partido Comunista de la U.R.S.S. Si los honorables cr1ticos consideran esto como un defecto del proyecto de Constituci;n, no podemos hacer ms que lamentarlo. Nosotros, bolcheviques, consideramos esto como un m)rito del proyecto de Constituci;n. kkEn lo que se refiere a la libertad para los diferentes partidos pol1ticos, nosotros diferimos un poco de su opini;n. Un partido es una parte de una clase, su parte de vanguardia. Varios partidos y, por consecuencia, la libertad de los partidos, s;lo pueden existir en una sociedad en la que existen clases antag;nicas, cuyos intereses son hostiles e irreconciliabes, donde, por ejemplo, hay capitalistas y obreros, terratenientes y campesinos, kulaks y campesinos pobres, etc. Pero en la U.R.S.S. ya no hay tales clases como capitalistas, terratenientes kulaks, etc. En la Uni;n Sovi)tica no hay ms que dos clases: obreros y campesinos, cuyos intereses, lejos de ser hostiles, son, por el contrario, amistosos. Por lo tanto, en la U.R.S.S. no existe terreno para varios partidos y, por consiguiente, para libertades de esos partidos. En la U.R.S.S. s;lo existe terreno para un solo partido: el Partido Comunista. En la U.R.S.S. s;lo puede existir un partido, el Partido Comunista, que defiende valientemente y hasta el fin los intereses de los obreros y campesinos. Y que no defiende mal los intereses de estas clases es un hecho del que no puede dudarse. * o.--ԌkkSe habla de democracia. Pero qu) es la democracia? La democracia en los pa1ses capitalistas, en los que existen clases antag;nicas, no es, en Cltima instancia, ms que democracia para los fuertes, para la minor1a poseyente. La democracia U.R.S.S. es, por el contrario, una democracia para los trabajadores: es decir, la democracia para todos. De aqu1 se deduce pues, que los principios de la democracia no los viola el proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S., sino las Constituciones burguesas. Por esto es por lo que creo que la Constituci;n de la U.R.S.S. es la Cnica Constituci;n del mundo consecuentemente democrtica. kkAs1 estn las cosas con referencia a la cr1tica burguesa del proyecto de la nueva Constituci;n de la U.R.S:S. b  Xe ' V  X ENMIENDAS Y ADICIONES AL PROYECTO DE CONSTITUCI:N ' kkAhora vamos a tratar la cuesti;n de las enmiendas y adiciones al proyecto de Constituci;n hechas por los ciudadanos en el curso de la discusi;n del proyecto por el pueblo entero. kkLa discusi;n del proyecto de Constituci;n por el pueblo entero ha dado, como se sabe, un nCmero bastante considerable de enmiendas y adiciones. Todas ellas han sido publicadas en la prensa sovi)tica. En vista de la gran variedad de enmiendas y de su valor desigual, lo mejor ser1a, en mi opini;n, dividirlas en tres categor1as. kkEl rasgo distintivo de las enmiendas de la primera categor1a consiste en que no tratan cuestiones de la Constituci;n, sino cuestiones de labor legislativa corriente de los futuros ;rganos legislativos Varias cuestiones sobre seguros, algunas cuestiones sobre la construcci;n koljosiana, algunas cuestiones sobre la construcci;n industrial, cuestiones de finanzas, tales son los temas de estas enmiendas. Al parecer, los autores de estas enmiendas no ven claramente la diferencia entre cuestiones constitucionales y cuestiones de legislaci;n corriente. Precisamente por esto tratan de introducir en la Constituci;n el mayor nCmero posible de leyes, llevando a una situaci;n que convertir1a la Constituci;n en algo as1 como un c;digo de leyes. Pero una Constituci;n no es un c;digo de leyes. Una Constituci;n es una ley fundamental, y nada ms que una ley fundamental. Una Constituci;n no excluye, sino que presupone el trabajo legislativo corriente de los futuros ;rganos legislativos. Una Constituci;n provee la base jur1dica para la actividad legislativa futura de estos ;rganos. Por consecuencia, las enmiendas y adiciones de este tipo deben ser relegadas, en mi opini;n, a los futuros ;rganos legislativos del pa1s, puesto que no tienen relaci;n directa con la Constituci;n. kkEn la segunda categor1a entran las enmiendas y adiciones que tienden a introducir en la Constituci;n elementos de hechos hist;ricos o elementos de declaraciones sobre lo que el Poder sovi)tico todav1a no ha logrado y que debe lograr en el futuro. Consignar en la Constituci;n las dificultades que el Partido, la clase obrera y todos los trabajadores han vencido durante muchos a9os en la lucha por la victoria del socialismo, indicar en la Constituci;n el objetivo final del movimiento sovi)tico, es decir, la construcci;n de la sociedad comunista completa, )ste es el contenido de estas enmiendas, que se repiten en numerosas variantes. Creo que las enmiendas y adiciones de este g)nero deben tambi)n dejarse a un lado, puesto que no tienen relaci;n directa con la Constituci;n. La Constituci;n es el registro y la consolidaci;n legislativa de las conquistas ya obtenidas y aseguradas. Si no queremos alterar este carcter fundamental de la Constituci;n, no debemos llenarla de hechos hist;ricos sobre el pasado o de+o.-- declaraciones sobre las futuras conquistas de los trabajadores de la U.R.S.S. Para eso tenemos otros medios y otros documentos. kkPor Cltimo, conviene clasificar en la tercera categor1a las enmiendas y adiciones que tienen relaci;n directa con el proyecto de Constituci;n. kkUna parte considerable de las enmiendas de esta categor1a son de carcter de redacci;n. Por esto, pueden ser pasadas a la Comisi;n de redacci;n, que yo creo quedar constituida por el presente Congreso, para establecer la redacci;n definitiva del texto de la nueva Constituci;n. kkEn cuanto a las dems enmiendas de la tercera categor1a, tienen una importancia ms sustancial, y yo creo que sobre ellas hay que decir algunas palabras. kk1)Primeramente sobre las enmiendas hechas al art1culo primero del proyecto de Constituci;n. Hay cuatro enmiendas. Unos proponen que en lugar de decir: Estado de obreros y campesinos  diga: Estado de trabajadores . Otros proponen se a9ada a las palabras Estado de obreros y campesinos : y trabajadores intelectuales . Los terceros proponen que en lugar de las palabras Estado de obreros y campesinos , se diga: Estado de todas las razas y nacionalidades que pueblan el territorio de la U.R.S.S. .Los cuartos proponen reemplazar la palabra campesinos  por la de koljosianos , o por las palabras trabajadores de la agricultura socialista . kkConviene aceptar estas enmiendas? Yo creo que no. kkDe qu) trata el art1culo primero del proyecto de Constituci;n? De la composici;n de clase de la sociedad sovi)tica. Podemos nosotros marxistas dejar a un lado en la Constituci;n la cuesti;n de la composici;n de clase de nuestra sociedad? No, evidentemente. La sociedad sovi)tica se compone, como es sabido, de dos clases: de obreros y de campesinos. De eso precisamente trata el art1culo primero del proyecto de Constituci;n. Por consiguiente el art1culo primero del proyecto de Constituci;n refleja de manera exacta la composici;n de clase de nuestra sociedad. Puede preguntarse: y los trabajadores intelectuales? Los intelectuales nunca han sido ni pueden ser una clase: han sido y siguen siendo una capa social que recluta sus miembros entre todas las clases de la sociedad. Antiguamente, los intelectuales se reclutaban entre los nobles, entre la burgues1a, en parte entre los campesinos y solamente en la ms 1nfima proporci;n entre los obreros. En nuestra )poca, en la )poca sovi)tica, los intelectuales se reclutan, ante todo, entre los obreros y campesinos. Pero sea cual sea la manera en que se recluten, sea cual sea el carcter que revistan, los intelectuales son, sin embargo, una capa social y no una clase. kkNo lesiona esta circunstancia los derechos de los trabajadores intelectuales? En absoluto. El art1culo primero del proyecto de Constituci;n no habla de los derechos de las diversas capas de la sociedad sovi)tica, sino de la composici;n de clase de esta sociedad. En cuanto a los derechos de las diversas capas de la sociedad sovi)tica, incluidos los derechos de los trabajadores intelectuales, de esto tratan principalmente los cap1tulos X y XI del proyecto de Constituci;n. De estos cap1tulos se desprende claramente que los obreros, los campesinos y los trabajadores intelectuales son completamente iguales en derechos en todas las esferas de la vida econ;mica, pol1tica, social y cultural del pa1s. Por tanto no cabe duda de que no se trata de lesionar los derechos de los trabajadores intelectuales. kkHay que decir otro tanto de las naciones y de las razas que forman parte de la U.R.S.S. En el cap1tulo II del proyecto de Constituci;n se dice ya que la U.R.S.S. es una uni;n libre de naciones iguales en derechos. Es necesario repetir esta f;rmula en el art1culo primero del proyecto de Constituci;n, que no trata de la composici;n nacional de la sociedad sovi)tica, sino+o.-- de su composici;n de clase? Claro que no. En cuanto a los derechos de las naciones y de las razas que forman parte de la U.R.S.S., de ello se habla en los cap1tulos II, X y XI del proyecto de Constituci;n. De estos cap1tulos se desprende claramente que las naciones y las razas de la U.R.S.S. disfrutan de los mismos derechos en todas las esferas de la vida econ;mica, pol1tica, social y cultural del pa1s. Por lo tanto, no cabe duda de que no se trata de lesionar los derechos de las naciones. kkSer1a igualmente equivocado reemplazar la palabra campesino  por la palabra koljosiano , o por las palabras trabajador de la agricultura socialista . En primer lugar, entre los campesinos aCn existe, adems de los koljosianos, ms de un mill;n de hogares no koljosianos. C;mo proceder con ellos? Los autores de estas enmiendas intentan no tenerlos en cuenta? Esto no ser1a razonable. En segundo lugar, si la mayor1a de los campesinos han pasado a la econom1a koljosiana, esto no quiere decir todav1a que hayan dejado de ser campesinos, que ya no tienen econom1a personal, hogar personal, etc. En tercer lugar, habr1a entonces que sustituir igualmente la palabra obrero  por las palabras trabajador de la industria socialista , lo que, sin embargo, no se sabe por qu), no proponen los autores de las enmiendas. Por Cltimo, es que en nuestro pa1s han desaparecido ya la clase de los obreros y la clase de los campesinos? Y si no han desaparecido, hay que borrar del vocabulario las denominaciones establecidas para ellos? Los autores de la enmienda se refieren, por lo visto, no a la sociedad actual, sino a la sociedad futura, en la que ya no habr clases y en la que los obreros y campesinos se habrn convertido en trabajadores de una sociedad comunista Cnica. Por lo tanto, se han anticipado, manifiestamente. Pero en la redacci;n de la Constituci;n hay que tomar como punto de partida no el futuro, sino el presente, lo que existe ya. La Constituci;n no puede ni debe anticiparse. kk2) Sigue la enmienda al art1culo 17 del proyecto de Constituci;n. Esta enmienda propone eliminar completamente del proyecto de Constituci;n el art1culo 17, que dice que las RepCblicas federadas conservan el derecho de salirse libremente de la U.R.S.S. Yo creo que esta proposici;n no es acertada y que, por lo tanto, el Congreso no debe aprobarla. La U.R.S.S. es una uni;n libre de RepCblicas federadas iguales en derechos. Eliminar de la Constituci;n el art1culo referente al derecho de separarse libremente de la U.R.S.S. significa violar el carcter de libre adhesi;n a esta uni;n. Podemos nosotros dar este paso? Yo creo que ni podemos ni debemos hacerlo. Se dice que en la U.R.S.S. no hay una sola RepCblica que quiera separarse de la U.R.S.S. y que, por tanto, el art1culo 17 no tiene importancia prctica. Naturalmente, es cierto que no hay una sola RepCblica que desee separarse de la U.R.S.S. Pero de eso no resulta, ni mucho menos, que no debamos establecer en la Constituci;n el derecho de las RepCblicas federadas a separarse libremente de la U.R.S.S. En la U.R.S.S. no hay RepCblicas federadas que quieran aplastar a otra RepCblica sovi)tica. Sin embargo, de ello no se deduce, ni mucho menos, que deba eliminarse de la Constituci;n el art1culo que trata de la igualdad de derechos de las RepCblicas federadas. kk3) Tambi)n se ha hecho la proposici;n de completar el art1culo segundo del proyecto de Constituci;n con un nuevo art1culo cuyo contenido es que las RepCblicas socialistas sovi)ticas aut;nomas, una vez alcanzado un nivel de desarrollo econ;mico y cultural adecuado, pueden transformarse en RepCblicas sovi)ticas federadas. Puede aceptarse esta proposici;n? Yo creo que no. Es err;nea no solamente en su contenido, sino tambi)n desde el punto de vista de sus motivos. No se puede motivar el paso de las RepCblicas aut;nomas a la categor1a de RepCblicas federadas por su madurez econ;mica y cultural, as1 como no puede motivarse el mantenimiento de esta u otra RepCblica en la lista de las RepCblicas aut;nomas por su retraso econ;mico o cultural. Esto no ser1a una manera de apreciar marxistaleninista. La RepCblica@+o.-- Trtara, por ejemplo, sigue siendo aut;noma, mientras que la RepCblica de Kasajia pasa a ser federada; pero esto no quiere decir que la RepCblica de Kasajia, desde el punto de vista del desarrollo cultural y econ;mico, sea superior a la RepCblica Trtara. Es exactamente al contrario. Lo mismo puede decirse, por ejemplo, de la RepCblica aut;noma de los alemanes del Volga y de la RepCblica federada de Kirguisia, siendo la primera, desde el punto de vista cultural y econ;mico, superior a la segunda, aunque sigue siendo RepCblica aut;noma. kkCules son las caracter1sticas que motivan el paso de las RepCblicas aut;nomas a la categor1a de RepCblicas federadas? kkEstas caracter1sticas son tres. kkPrimero, es necesario que la RepCblica sea perif)rica, que no est) rodeada por todos lados de territorio de la U.R.S.S. Por qu)? Porque, si la RepCblica federada conserva el derecho de separarse de la U.R.S.S., es necesario que esta RepCblica, una vez que ha pasado a ser federada, tenga l;gica y prcticamente la posibilidad de plantear la cuesti;n de su separaci;n de la U.R.S.S. Pero tal cuesti;n s;lo puede plantearla la RepCblica que, por ejemplo, es lim1trofe de un Estado extranjero cualquiera, y que, por consiguiente, no est) rodeada por todos lados de territorio de la U.R.S.S. Es cierto que no tenemos RepCblicas que planteen prcticamente la cuesti;n de su salida de la U.R.S.S. Pero desde el momento en que una RepCblica federada tiene el derecho de separarse de la U.R.S.S., hay que hacerlo de manera que este derecho no se convierta en un jir;n de papel desprovisto de sentido. Pongamos el ejemplo de la RepCblica de Bashkiria o de Tartaria. Admitamos que se haya elevado a estas RepCblicas aut;nomas a la categor1a de RepCblicas federadas. Podr1an, l;gica y prcticamente, tantear la cuesti;n de su salida de la U.R.S.S.? No, no podr1an. Por qu)? Porque estn rodeadas por todos lados de RepCblicas y regiones sovi)ticas y, por decirlo as1, no tendr1an por d;nde salirse  XQ de la U.R.S.S. Ser1a, pues, err;neo hacer pasar estas RepCblicas a la categor1a de federadas. kkSegundo, es necesario que la nacionalidad que ha dado su nombre a la RepCblica sovi)tica represente en esta RepCblica una mayor1a ms o menos compacta. Pongamos el ejemplo de la RepCblica aut;noma de Crimea. Es una RepCblica perif)rica, pero los trtaros de Crimea no constituyen la mayor1a en esta RepCblica; al contrario, representan en ella la minor1a. Por lo tanto, ser1a falso e il;gico hacer pasar a la RepCblica de Crimea a la categor1a de las RepCblicas federadas. kkEn tercer lugar, es necesario que la RepCblica no sea demasiado peque9a en el sentido de la poblaci;n; que )sta, por ejemplo, no sea inferior, sino superior a un mill;n, por lo menos. Por qu)? Porque ser1a un error suponer que una peque9a RepCblica Sovi)tica, con una poblaci;n m1nima y un ej)rcito insignificante, pudiera contar con una existencia independiente como Estado. Es indudable que los tiburones imperialistas no tardar1an en devorar tal RepCblica. kkYo creo que sin la existencia de estas tres caracter1sticas objetivas, ser1a err;neo plantear en el momento hist;rico actual la cuesti;n de pasar esta o aquella RepCblica aut;noma a la categor1a de RepCblica federada. kk4) Se propone asimismo suprimir en los art1culos 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28 y 29 la enumeraci;n detallada de la divisi;n administrativa territorial de las RepCblicas federadas en territorios y regiones. Yo creo que esta proposici;n es igualmente inaceptable. En la U.R.S.S. hay gente dispuesta de buena gana a cortar y recortar incansablemente territorios y regiones, causando as1 confusi;n e incertidumbre en el trabajo. El proyecto de Constituci;n pone freno a esta gente. Y eso est muy bien, porque en esto, como en muchas otras cosas, necesitamos una atm;sfera de certidumbre, necesitamos estabilidad y claridad.F+o.--Ԍkk5) La quinta enmienda se refiere al art1culo 33. Se juzga que no es necesario crear dos Cmaras y se propone suprimir el Soviet de las Nacionalidades. Yo creo que esta enmienda es tambi)n err;nea. El sistema de Cmara Cnica ser1a mejor que el bicameral si la U.R.S.S. fuera un Estado nacional homog)neo. Pero la U.R.S.S. no es un Estado nacional homog)neo. La U.R.S.S. es, como bien se sabe, un Estado multinacional. Poseemos un organismo supremo en  X el que estn representados los intereses comunes de todos los trabajadores de la U.R.S.S. independientemente de su nacionalidad. Este es el Soviet de la Uni;n. Pero, adems de los  Xa intereses comunes, las nacionalidades de la U.R.S.S. tienen tambi)n sus intereses particulares,  XL espec1ficos, vinculados a sus particularidades nacionales. Pueden descuidarse esos intereses espec1ficos? No, evidentemente. Es necesario tener un organismo supremo especial que refleje precisamente esos intereses espec1ficos? Indiscutiblemente, s1. No cabe la menor duda de que sin un organismo semejante ser1a imposible gobernar un Estado multinacional como la U.R.S.S. Este organismo es la segunda Cmara, el Soviet de las Nacionalidades de la U.R.S.S. kkSe invoca la historia parlamentaria de los Estados de Europa y Am)rica; se invoca el hecho de que el sistema bicameral existente en esos pa1ses s;lo ha tenido resultados negativos, que la segunda Cmara degenera habitualmente en un centro de reacci;n, en un freno contra la marcha progresiva. Todo esto es exacto. Pero eso ocurre porque en estos pa1ses no hay igualdad entre las Cmaras. Se sabe que a la segunda Cmara se le conceden con frecuencia ms derechos que a la primera y, adems, como regla general, la segunda Cmara se constituye en forma no democrtica; con frecuencia sus miembros son nombrados desde arriba. Es cierto que estos resultados negativos no existir1an, si se estableciera la igualdad de ambas Cmaras y si se organizase la segunda en forma igualmente democrtica que la primera. kk6) Se propone tambi)n una adici;n al proyecto de Constituci;n, pidiendo sea igual el nCmero de miembros en ambas Cmaras. Yo creo que podr1a aceptarse esta proposici;n. Ofrece, a mi modo de ver, ventajas pol1ticas evidentes, puesto que subraya la igualdad de ambas Cmaras. kk7) Luego hay una adici;n al proyecto de Constituci;n que propone elegir a los diputados al Soviet de las Nacionalidades de la misma manera que a los del Soviet de la Uni;n, mediante elecciones directas. Yo creo que tambi)n podr1a aceptarse esta proposici;n. Es cierto que puede causar ciertas incomodidades t)cnicas durante las elecciones. Pero, en compensaci;n, ofrece una importante ventaja pol1tica, porque acrecienta la autoridad del Soviet de las Nacionalidades. kk8) Despu)s hay una enmienda al art1culo 40, que propone se reserve al Presidium del Soviet Supremo el derecho de decretar actos legislativos provisionales. Yo creo que esta enmienda no es acertada, y que no debe ser aprobada por el Congreso. Hay que poner fin a esta situaci;n en la cual no es un organismo Cnico el que legisla, sino una serie de organismos. Semejante situaci;n es contraria al principio de la estabilidad de las leyes. Y la estabilidad de las leyes nos es necesaria ahora ms que nunca. El poder legislativo en la U.R.S.S debe ser ejercido por un solo organismo: el Soviet Supremo de la U.R.S.S. kk9) Se propone tambi)n una adici;n al art1culo 48 del proyecto de Constituci;n, pidiendo que el presidente del Presidium del Soviet Supremo de la U.R.S.S. sea elegido no por el Soviet Supremo de la U.R.S.S., sino por la poblaci;n entera del pa1s. Yo creo que esta adici;n no es acertada, ya que no responde al esp1ritu de nuestra Constituci;n. De acuerdo con el sistema de nuestra Constituci;n, no debe haber en la U.R.S.S. un presidente individual, elegido como tal por la poblaci;n entera con el mismo t1tulo que el Soviet Supremo y que pueda oponerse a )ste. En la U.R.S.S., la Presidencia es colectiva, es el Presidium del Soviet Supremo, incluido el presidente del Presidium del Soviet Supremo, que no es elegido por toda la poblaci;n, sino porI+o.-- el Soviet Supremo, y obligado a rendir ante )l cuentas de su actuaci;n. La experiencia de la historia demuestra que esta estructura de los organismos supremos es la ms democrtica y garantiza al pa1s contra toda contingencia indeseable. kk10) Sigue despu)s una enmienda al mismo art1culo 48. Dice: Aumentar el nCmero de vicepresidentes del Presidium del Soviet Supremo de la U.R.S.S. hasta 11, para que haya un vicepresidente de cada RepCblica federada . Yo creo que podr1a aceptarse esta enmienda, que mejora las cosas y s;lo puede reforzar la autoridad del Presidium del Soviet Supremo de la U.R.S.S. kk11) Despu)s sigue una enmienda al art1culo 77. Pide que se organice un nuevo Comisariado del Pueblo de toda la Uni;n, a saber: el Comisariado del Pueblo de la Industria de Defensa. Yo creo que estar1a bien, igualmente, aceptar esta enmienda porque ha llegado el momento de separar nuestra industria de la Defensa y dotarla de un Comisariado correspondiente. Me parece que esto no har1a ms que mejorar la obra de la defensa de nuestro pa1s. kk12) Sigue luego una enmienda al art1culo 124 del proyecto de Constituci;n, pidiendo que se introduzca un cambio en el sentido de prohibir el ejercicio de los cultos religiosos. Yo creo que hay que rechazar esta enmienda porque no responde al esp1ritu de nuestra Constituci;n. kk13) Por Cltimo, otra enmienda de carcter ms o menos esencial. Hablo de la enmienda al art1culo 135 del proyecto de Constituci;n. Propone privar de derechos electorales a los cl)rigos, a los antiguos guardias blancos, a toda aquella gente e individuos del pasado que no realizan un trabajo de utilidad social o, por lo menos, limitar los derechos electorales de los individuos de esa categor1a concedi)ndoles el derecho a elegir sin poder ser elegidos. Yo creo que hay que rechazar igualmente esta enmienda. El Poder sovi)tico priv; de sus derechos electorales a los elementos no trabajadores y explotadores pero no perpetuamente, sino provisionalmente, hasta cierto per1odo. Hubo un tiempo en el que estos elementos llevaban a cabo una guerra abiertamente contra el pueblo y se opon1an a las leyes sovi)ticas. La respuesta del Poder de los Soviets a esta oposici;n fue la ley sovi)tica privndolos del derecho electoral. Desde entonces ha pasado bastante tiempo. Durante el per1odo transcurrido hemos logrado que las clases explotadoras sean suprimidas, y el Poder sovi)tico se ha convertido en una fuerza invencible. No ha llegado, pues, la hora de revisar esa ley? Yo creo que s1. Se dice que la cuesti;n es peligrosa, porque en los ;rganos supremos del pa1s pueden deslizarse elementos hostiles al Poder sovi)tico: antiguos guardias blancos, kulaks, popes, etc. Pero, en realidad, qu) es lo que se teme? El que tenga miedo a los lobos, que no vaya al bosque. En primer lugar no todos los antiguos kulaks, guardias blancos o popes son hostiles al Poder sovi)tico. Y, en segundo lugar, si el pueblo elige aqu1 y all hombres hostiles, eso querr1a decir que nuestro trabajo de agitaci;n no sirve para nada y que nos hemos merecido semejante vergGenza; si, por el contrario, si nuestro trabajo de agitaci;n se hace a la manera bolchevique, el pueblo no dejar que los elementos hostiles pasen a sus ;rganos supremos. Por consiguiente hay que trabajar y no gemir. Hay que trabajar y no esperar a que le sirvan a uno las cosas preparadas mediante disposiciones administrativas. Ya en 1919, Lenin dec1a que se acercaba el tiempo en que el Poder de los Soviets juzgar1a Ctil introducir el sufragio universal sin ninguna restricci;n. O1s  X@& bien? Sin ninguna restricci;n. Lo dec1a cuando la intervenci;n militar extranjera aun no estaba liquidada y cuando nuestra industria y agricultura se hallaban en una situaci;n p)sima. Desde entonces han transcurrido diecisiete a9os. No ha llegado la hora, camaradas, de cumplir esta indicaci;n de Lenin? Yo creo que s1. kkHe aqu1 lo que dijo Lenin en 1919 en su obra Proyecto de programa del Partido Comunista (bolchevique) de Rusia . Permitidme que os lo lea:E+o.--Ԍkk El Partido Comunista de Rusia debe explicar a las masas trabajadoras, para evitar una generalizaci;n err;nea de las necesidades hist;ricas pasajeras, que el privar de los derechos electorales a una parte de los ciudadanos en la RepCblica Sovi)tica no se refiere, en modo alguno, como ha ocurrido en la mayor1a de las RepCblicas democrticas burguesas, a una categor1a determinada de ciudadanos, a la que se declara privada de derechos por toda la vida: s;lo se refiere a los explotadores, a los que, a pesar de las leyes fundamentales de la RepCblica Socialista Sovi)tica, persisten en defender su posici;n de explotadores, en mantener las relaciones capitalistas. Por consiguiente, por una parte, en la RepCblica de los Soviets, a medida que se fortalece el socialismo de d1a en d1a y disminuye el nCmero de aquellos que disponen de la posibilidad objetiva de seguir siendo explotadores o de mantener relaciones capitalistas, la proporci;n de los individuos privados del derecho electoral disminuye. Es dudoso que hoy d1a esta proporci;n sobrepase en Rusia el 2 ; 3 por 100. Por otra parte, en el futuro ms pr;ximo, el cese de la invasi;n del exterior y el logro de la expropiaci;n de los expropiadores puede, bajo ciertas condiciones, crear tal estado de cosas, que el Poder del Estado proletario elegir otros medios para aplastar la resistencia de los explotadores e introducir el sufragio universal sin ninguna restricci;n , Lenin, t. XXIV, pg. 94). kkYo creo que est claro. kkAs1 estn las cosas en cuanto a las enmiendas y adiciones al proyecto de Constituci;n de la U.R.S.S. b  X  && VI  Xk '% IMPORTANCIA DE LA NUEVA CONSTITUCI:N DE LA U.R.S.S. kkA juzgar por los resultados de la discusi;n popular que ha durado aproximadamente cinco meses, puede suponerse que el proyecto de Constituci;n ser aprobado por este Congreso. kkDentro de unos d1as, la Uni;n Sovi)tica tendr una nueva Constituci;n, una Constituci;n socialista, basada en los principios de una democracia socialista ampliamente desarrollada. kkSer un documento hist;rico que trate con sencillez y concisi;n, casi en un estilo de proceso verbal, de los hechos de la victoria del socialismo en la U.R.S.S., de los hechos de la liberaci;n de los trabajadores de la U.R.S.S. de la esclavitud capitalista, de los hechos de la victoria conquistada en la U.R.S.S. por la democracia ampliamente desarrollada y consecuente hasta el fin. kkSer un documento que testimonie que aquello con lo que so9aban y siguen so9ando millones (de hombres honrados en los pa1ses capitalistas, se ha realizado ya en la U.R.S.S. kkSer un documento que testimonie que lo que se ha realizado en la U.R.S.S. puede muy bien realizarse tambi)n en los dems pa1ses. kkDe esto se deduce que dif1cilmente puede estimarse en demas1a la importancia internacional de la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. kkAhora que la ola fangosa del fascismo vomita sobre el movimiento socialista de la clase obrera y pisotea en el lodo las aspiraciones democrticas de los mejores hombres del mundo civilizado, la nueva Constituci;n de la U.R.S.S. ser un acta de acusaci;n contra el fascismo, siendo testimonio de que el socialismo y la democracia son invencibles. La nueva Constituci;n de la U.R.S.S. ser una ayuda moral y un sost)n eficaz para todos aquellos que llevan a cabo actualmente la lucha contra la barbarie fascista.+o.--ԌkkPara los pueblos de la U.R.S.S., la importancia de la nueva Constituci;n es aCn mayor. Mientras que para los pueblos de los pa1ses capitalistas la Constituci;n de la U.R.S.S. representar un programa de acci;n, para los pueblos de la U.R.S.S. representar el balance de su lucha, el balance de sus victorias en el frente de la liberaci;n de la humanidad. Como resultado del camino de luchas y privaciones recorrido, es agradable y causa de jCbilo tener una Constituci;n que trata del fruto de nuestras victorias, es agradable y causa jCbilo saber por qu) han luchado nuestros hombres y c;mo han ganado una victoria de importancia hist;rica mundial; es agradable y causa jCbilo saber que la sangre abundantemente vertida por nuestros hombres no ha sido derramada en vano y que ha dado sus resultados. Esto es lo que arma moralmente a nuestra clase obrera, a nuestros campesinos, a nuestros trabajadores intelectuales. Esto es lo que impulsa adelante y estimula el sentimiento de orgullo leg1timo. Esto es lo que afirma la fe que tenemos en nuestras propias fuerzas y nos moviliza para una lucha nueva, a fin de conquistar nuevas victorias para el comunismo.