WPC 2B ZR B3|xLaurentius_PostScript_(HP_LJ_III.PS)LAURENTI.PRSx  @hhhh"YX@ 3'3'Estndar6&&ein wittgensteiniana wittgensteiniano6&EstndarII.PS)LAURENTI.PRSx   #x  @U X@# dddd X` hp x (#%'0*,.8135@8:lllllͤ`hhhhI>I>I>I>~vvvvxlxvxlll````hhhhxxxxxx~I>I>I?I>Hx????~~~~vvسVVVr\r\r\r\GGٵxlll?~Vr\Gxxv"^M+AMMM:MMM:::c    c ,MMEM,,M,M,A,,,M,MMMMMMMMMMMMM,,    ,,,,  ,       , ,,,,,  ,,,,MM,,,,,,,,,M, ,K^M,JMM,,M"R^ T|lXlDl|DHXXXp00l@TT@l,@@T<,h,,TlllllTlTlTlTlT||||XXXX0lX0lllTTTTlTlTlTlTllllll||||DDDD,XX40X,X,X,@@@@@@p0lllDX,@@00XKXT|hT%%II%%%[[7[[7[[%_%%w%[d[ _I%% %%D%P[x@[%w[II%@@w[wwwwwwwwwwwwwwwwwww[[[[[[[[[[[[[[[[[[[[IIIIIIIIIIII%%%%%%%@@@@@@@@@@@@_2% M  !mw$"m^6>F+!++++++++++++A$^:^:^:^:^:tWW:O:O:O:O:+$+$+$+$^A^A^A^A^A^A^A^A^A^A^:^A^A^A^:^:^:W:W:W:W:^AO:O:O:O:^A^A^A^A^A^A^A+$+$+$+$3^AO$O$O$O$^A^A^A^A^A^At^W+W+W+H3H3H3H3O$O$^A^A^A^A^A^A{^^AO:O:O:^AO$^AW+H3O$^A^A^A^A^A"^QlElllQlQZll.~3ElZlllZlZ~lHlQllE6llllllllllZE~Z~Z~Z~Z~Z~Z~Z~ZZZZZE~~~~llEZ~lKrQlbkZEllEElE"^+:GWW:::Wb+:+0WWWWWWWWWW00bbbM}tt}j`}}:C}j}}`}t`j}}}}j:0:QW:MWMWM:WW00W0WWWW:C0WW}WWMS#S^:+::::::::::::W0}M}M}M}M}MttMjMjMjMjM:0:0:0:0}W}W}W}W}W}W}W}W}W}W}M}W}W}W}M}M}MtMtMtMtM}WjMjMjMjM}W}W}W}W}W}W}W:0:0:0:0C}Wj0j0j0j0}W}W}W}W}W}W}t:t:t:`C`C`C`Cj0j0}W}W}W}W}W}W}}WjMjMjM}Wj0}Wt:`Cj0}W}W}W}W}W"^AWWWWAWAHWWeWHWWssWHWHseWsf9fWAWW+WWWWWWWWWWHssssseHeHeHeHsssssssseHeHeHeHHHHHssseeeeWWsssHseWK[AWNVHWWW2IBFD EH"m^&&1LLy[..5P&.&&LLLLLLLLLL&&PPPL[[cc[Tjc&D[Lrcj[jc[Tc[[[T&&&@LLLDLL&LLDrLLLL.D&LDcDDD.$.P.&............T&[L[L[L[L[LycD[L[L[L[L&&&&&&&&cLjLjLjLjLcLcLcLcL[D[LjTjL[D[L[L[LcDcDcDcDcL[L[L[L[LjLjLjLjLjLjLcL&&&&&&&D[DLLLLcLcLcLcLjLjLc.c.c.[D[D[D[DT&T&cLcLcLcLcLcLc[DTDTDTDcLLcLc.[DT&[D[DcLjLcLK0&IL.TLLLLL32LeeL..L..LLDD.CourierHelveticaHelvetica NarrowTimes RomanTimes Roman BoldITC Zapf Chancery Medium ItalicPalatinoPalatino BoldTimes Roman ItalicSymbolHelvetica Narrow ObliqueHelvetica Narrow Bold"9 ^P|kt|b|tYkttttk5,5]P5PYGYG5PY,5Y,YPYYG>5YPtPPG?#?S5(555555555555Y,tPtPtPtPtPttGkGkGkGkG>,>,>,>,tY|P|P|P|PtYtYtYtYtPtP|P|PtPtPtPtPtGtGtGtGtYkGkGkGkG|P|P|P|P|P|P|Y>,>,>,>,P|Yk,k,k,k,tYtYtYtY|P|PttGtGtGY>Y>Y>Y>k5k5tYtYtYtYtYtYttPkGkGkGtYk,tYtGY>k5tPtPtY|PtYK8(VP5PPPPPP05PxxP,PPP55PPYY5P2cX#bR$mT&mU/mV"m^2CoddȧCCCdr2C28ddddddddddCCrrrdzNdzoȐC8CtdCtkttkb||>P|kt|b|tYkttttkO,OhC2CC!CCCCCCCCCCo8dddddȐYYYYYN8N8N8N8oddddooooddddddddYYYYoYYYYddddddoN8N8N8N8do8888ooooddȐYYYoNoNoNoNCCooooooȐdYYYo8oYoNCddodoKF2ldCddddddtbttYtkYbttttb5,5KP5GPGPG5PP,,P,|PPPP5>,PPtPPGM MW5(555555555555P,tGtGtGtGtGkkGbGbGbGbG5,5,5,5,tPtPtPtPtPtPtPtPtPtPtGtPtPtPtGtGtGkGkGkGkGtPbGbGbGbGtPtPtPtPtPtPtP5,5,5,5,>tPb,b,b,b,tPtPtPtPtPtPtk5k5k5Y>Y>Y>Y>b,b,tPtPtPtPtPtPttPbGbGbGtPb,tPk5Y>b,tPtPtPtPtP2{`%X)OZ+]-^"m^2CTddCCCd2C28ddddddddddCCdzzzzCYozzdozzooN8NTdCddYdY8dd88Y8ddddNN8dYYYNP7PlC2CC!CCCCCCCCCCd8zdzdzdzdzdYzYzYzYzYC8C8C8C8dddddddddoYzdddoYzdzdzdYYYYdzYzYzYzYdddddddC8C8C8C8YYo8o8o8o8ddddddzNzNzNdNdNdNdNo8o8ddddddoYoNoNoNdo8dzNdNo8oYoYdddKF2idNdddddd7>dd+oodCCddddCo"^KdzdddKdKSSSdu dSdddSSSduS<dKdd,2ddddddddddS dSdSdSdSdSdSdSdSuSSSS ddduuuuSSSduS"m^tbttYtkYbttttb`(`lC2CC!CCCCCCCCCCd8YYYYYYzYzYzYzYC8C8C8C8ddddddddddYdddYYYYYYYdzYzYzYzYdddddddC8C8C8C8Ndz8z8z8z8ddddddCCCoNoNoNoNz8z8dddddddzYzYzYdz8dCoNz8ddddd"9 ^8CRddCCCdn2n28dddddddddd88nnnYzoCNzoozzC8C^dCYdYdYCdd88d8ddddCN8ddddY`(`lK\2[dCYddddd7>dd$YYdCCddooCYqnnn!8nBBnnnyyPn7c1RyyXyycnnnndccccccccMMMMMMMMMMMM΋~nyRzcXcyhFBnnshcnntnvyX~Xsyn~XyBBnss~y~~~~~~~~~~~~~~~~~~~XXXXXXXyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyBBBBBBBBBBBBnnnnnnnssssssssssssF"9 ^CPbxxȻPPPx<H6i7w0n p-C^lQ`X  Pg9CP \a]lQic0n p-CcLWA`~X  Pg9C Pd;xH6#Dx\  PCPeYlQ#e\  PCPkGWA#\  PC PfYlQ#e\  PCPYlQ/e4  p(ACmGWA/4  p(AC gYlQ/e4  p(ACi;~H6//D~4  p(ACp~/e:+/e4  p(ACh;~H6//D~4  p(AC<j9wH6wCDw*f9 xCXD5vH<jv2PAPDl?WH[2PA Pn^$H+!#2\H\  PCPo~/`:+# `\  PCPq~)N-&~mNzdxCX>s~)R-&E>R"zpCt7oC2#o\  PCXP)&$% 0'u7tC2/t4  p(ACX!#vAcC,@_c*6j Hxg#CXXt,]5(/]4  p(AC" w7tC2/t4  p(ACX!#xW!C(#3AC\  PChP<y5nC2wKn*f9 xCXXzAP<#Ӯ\  PCP+D1mC8K:m2PAXP(D{:PCԬ2PAP~RdK##\  PCP*}RdK/#4  p(AC,AP</G4  p(AC.+*|RdK/#4  p(AC,5o@0/;o4  p(AC?-+AP</G4  p(AC.t,Y5(#Y\  PCP/7oC2#o\  PCXP)&$% 0' L ۟ESES .,,. 6&&ein wittgensteiniana wittgensteiniano6&EstndarII.PS)LAURENTI.PRSx  6&finitif@p@@FF MMx6&EstndarII.PS)LAURENTI.PRSx  hh #SgvPEx;SP#=   hh #NxzPC'P#X01Í ÍhhX01ÍÍ. 8 K:  Alegato a favor del Linux  por Lorenzo Pe9a`"#Hă   y6dddyՊ : :  )a J ddx !: ddxN J    " dd $ # \  P6G;0 P# El Linuxita  yO  Z #]\  PCCP#Tribuna electr;nica al servicio de los usuarios de software libre  ~ 1 #jp P7 fP#<http://eroj.org/linux>   mN !<linux@eroj.org> )a )a : :  * v  *# Dx\  PCP# vv   z   Alegato a favor del Linux  \ $Lorenzo Pe9a *  En las cosas humanas sucede frecuentemente que lo que empieza siendo una opci;n instrumental se convierte en una preferencia intr1nseca. Lo que llamamos `arte' suele haber seguido esa vicisitud. Empi)zanse construyendo inmuebles para guarecerse de la intemperie y luego la arquitectura adquiere el rango de un arte y (para algunos humanos) se convierte en finalidad en s1 misma. Pueden multiplicarse los ejemplos. La computaci;n es una de esas actividades. Muchos son aquellos que han empezado por dedicarle un poquito de tiempo "como mero instrumento para realizar otras tareas" pero para quienes, a la postre, el instrumento se ha trocado en un fin en s1 mismo. Para muchos se ha convertido en un modo de vivir; para muchos ms en uno de los principales pasatiempos; para no pocos es una pasi;n. Igual que se puede querer el arte por el arte, puede quererse (y a menudo se quiere) la computaci;n por la computaci;n. Las consideraciones que voy a presentar aqu1 a favor de un sistema operativo particular, el Linux, son (espero) asumibles independientemente de que el lector se encuentre entre quienes dedican algo de tiempo a la computaci;n s;lo a t1tulo de mero instrumento en aras de bienes intr1nsecamente deseables o entre quienes se han aficionado a ella hasta el punto de desearla como una finalidad en s1 misma. Creo que hay motivos para optar por el Linux desde ambas perspectivas. Quienes vean en la computaci;n una finalidad podrn tener motivos adicionales para adoptar una u otra opci;n (motivos que no sern s;lo los de cunto sirvan los programas cuyo uso adopte uno para obtener tales o cuales resultados, sino que incluirn tambi)n aspectos est)ticos y similares).(,=o.o.o.ԌPara no adentrarme en terrenos en los que es mucho lo que depende del gusto personal, me limitar) e considerar el uso de sistemas operativos desde el punto de vista meramente instrumental, como si la Cnica raz;n para dedicar algCn tiempo a actividades de computaci;n fuera el poder, con ella, alcanzar resultados que son extr1nsecos al mero manejo de computadoras (resultados como pueden ser: preparar manuscritos; editar folletos o libros; imprimir; hacer diapositivas o transparencias; obtener resultados de  \r clculos complicados; llevar una contabilidad; poner "a trav)s de la Web" ciertos documentos al alcance de un amplio pCblico; hacer trabajos de dise9o; escrutar textos impresos y utilizar lo as1 escrutado para alguna de las tareas reci)n indicadas; reproducir discos compactos con lbumes de fotos, para ponerse a salvo de p)rdida de datos por rotura o extrav1o del soporte; etc.). Para efectuar tales trabajos, necesita uno una computadora (normalmente un PC),  \h un sistema operativo y unos programas de software adecuados para las tareas que se proponga realizar. Cuando digo que hace falta una computadora entiendo que la misma lleve, como anejos, ciertos perif)ricos adaptados a las necesidades: impresora,  \ escrutadora, lectora o grabadora de CDRom, etc. O sea, todo el hardware. Cae fuera del mbito de este art1culo "y tambi)n de la competencia de quien lo  \M escribe" considerar alternativas al PC propiamente dicho (el IBMcompatible). Sea como fuere, y hasta donde puedo juzgar, la gran mayor1a de los usuarios de computadoras se  \u han decantado por PC's (IBMcompatibles), ya sea por el precio, ya sea por las prestaciones, ya sea por imitaci;n de lo que otros hacen a su alrededor o por lo que sea. Vamos a dar por admitida esa opci;n ampliamente mayoritaria, aunque no podremos desentendernos de la necesidad de buscar en nuestro trabajo la mayor compatibilidad con  \ los instrumentos usados por la gente del Mac o por los usuarios de terminales UNIX. Una vez que hemos optado por tener una computadora personal de tipo IBM (un  \m PC), nos toca dar el segundo paso, y seleccionar un sistema operativo (para PC). Hay muchos. No vamos aqu1 a considerarlos todos. Igual que, cuando uno se plantea en la vida si se va a mudar y va a ir a buscar empleo, amor, u hogar a otro sitio no se sienta ante un globo terrqueo dndole vueltas para ver d;nde se posar el dedo, tampoco normalmente hace uno una lista de todos los sistemas operativos disponibles para sopesar  \c# sus respectivos pros y contras hasta ver por cul se decantar. En abstracto eso ser1a racional, pero en la prctica no lo es, porque demandar1a un esfuerzo demasiado grande. Lo normal es considerar unas pocas alternativas, porque son aquellas con las que se ha topado uno, las que le han salido al paso o no andan lejos. As1, entre los sistemas operativos para computadoras personales hay algunos que reCnen una serie de ventajas (y de inconvenientes), pero que, por la raz;n que sea, casi nadie usa, como el OS/2 de la casa IBM, o algunas versiones comerciales de UNIX para PC (p.ej. el SCO). Hay tambi)n diversas versiones del DOS (Microsoft no tiene lal+o.-- exclusiva: estn el PCDOS de la IBM, el DRDOS de Caldera, versiones gratuitas como el FREEDOS, etc). Aunque voy a centrar la discusi;n en torno a dos grandes alternativas "el Linux y el Windows de Microsoft", buena parte de tales consideraciones valen tambi)n si, entre las alternativas, barajamos a algunos de tales sistemas (valen en unos casos a favor de los mismos y en otros casos en contra, segCn). Ci9endo, pues, nuestro debate a dos grandes alternativas (el Linux y el Windows de Microsoft, que a su vez se divide en DOS+Windows3.1, Windows95, Windows98, WindowsNT), voy a ofrecer dos grandes grupos de argumentos a favor del Linux: un primer grupo de argumentos que podemos llamar `ego1stas' y un segundo grupo de argumentos `altruistas'.    h Z!      ك  h   Argumentos que miran al provecho propio ă 1." Mientras que Windows es de pago, el Linux es gratuito. Tal aserto ha de matizarse: uno puede comprar una distribuci;n del Linux a una casa comercial por el dinero que quiera hacer pagar esa casa (justamente porque el Linux  \ es lo que t)cnicamente se denomina `free software' a cualquier casa comercial le es l1cito hacer una distribuci;n del mismo con fines lucrativos y por el precio que le d) la  \6 gana).X6P ~J ԍPor si puede servirle de algo al lector, reproduzco aqu1 de una revista especializada esta lista (parcial e incompleta) de distribuidores comerciales en Espa9a ()sta, si es publicidad, es gratuita; mas no puedo garantizar lo ver1dico de la informaci;n): ABC Analog, ; Kender, ; EncisNet, .  \ Mas, a diferencia del software nolibre (como el Windows de Microsoft), el  \ Linux "y en general todo el software libre" s;lo puede venderse en condiciones que no  \ restrinjan los derechos del comprador. El vendedor no vende ni el software ni siquiera  \  el derecho de uso del software (esto Cltimo es lo que se vende y se compra en el caso  \ del software nolibre), sino un objeto material en el cual se ha reproducido el software en cuesti;n junto con lo que la casa comercial a9ada. La principal diferencia prctica estriba en que, si "p.ej." Ud compra Windows, ni est comprando (claro) el Windows (que sigue siendo propiedad de Microsoft) ni meramente un CDRom en el cual se haya estampado una copia del Windows, sino que est adquiriendo un derecho de uso del Windows en las condiciones que fije Microsoft,  \" condiciones que, en el software nolibre en general, son )stas: Ud no puede averiguar el c;digo fuente del programa; no puede usarlo ms que en una sola mquina; no puede copiarlo ni prestarlo a un amigo para que lo copie.  \% En cambio, si adquiere Ud software libre (como el Linux), la casa comercial s;lo le ha vendido un soporte f1sico, por el precio que hayan acordado entre ella y Ud, mas  \' no ha restringido para nada los ulteriores derechos de Ud con relaci;n al software libre'o.-- estampado en ese soporte: Ud puede averiguar el c;digo fuente (es ms: normalmente resulta obligatorio que se incluya tal c;digo en la distribuci;n); puede usarlo en tantas mquinas como quiera, copiarlo, regalarlo, y hasta modificarlo y vender las copias, modificadas o no (con la Cnica excepci;n de que no puede restringir los derechos de terceros "o sea: ser nulo cualquier contrato que Ud les haga firmar y que restrinja su  \_ derecho a usar el software con el mismo margen de libertad de que ha disfrutado Ud).  \ De todas esas ventajas del software libre para el usuario terminal, la principal, sin embargo, es el precio. Aunque un distribuidor comercial del Linux puede poner a sus discos estampados el precio que le d) la gana, nadie se los comprar1a si les pusiera un precio alto, ya que el Linux se consigue por cero  sin ms que bajrselo uno de cualquiera de los sitios de acceso gratuito donde est colocado en el internet. As1, mientras que puede costar mucho dinero una nueva versi;n del Windows de Microsoft (especialmente de la gama alta, Windows NT), las distribuciones comerciales del Linux suelen ser baratitas. Y estn las distribuciones no comerciales, tanto aquellas de las que se encargan asociaciones sin nimo de lucro (que no hacen pagar casi nada ms que el coste del material y una tarifa m;dica por costos de funcionamiento) cuanto las que estn libremente accesibles en el internet. Pero, en segundo lugar, eso de la gratuidad del Linux "frente al costo del  \u software propietario (entendiendo por tal un software pose1do, en propiedad, por una gran compa91a con nimo de lucro)" significa que, al adquirir el Linux, no est Ud contrayendo ningCn compromiso de usarlo o nousarlo, mientras que, cuando Ud compra [el derecho de usar] un sistema operativo propiedad de una multinacional, est firmando un contrato que le proh1be una serie de cosas ya enumeradas "entre ellas copiar el disco y usar el programa en ms de una computadora a la vez; y seguramente tambi)n (l)ase bien el contrato de compraventa, incluida la letra menuda!) vendr Ud obligado a borrar o destruir versiones viejas si la nueva la adquiere a t1tulo de actualizaci;n. No invento nada. Antes bien, cito textualmente un extracto de uno de esos contratos de livencia de uso  que le endosan a uno cuando "como vulgarmente se dice" se compra  uno un paquete de soft propietario (en este caso un sistema operativo). (Omito s;lo el nombre de la multinacional en cuesti;n), sin que naturalmente haya tenido ocasi;n de negociar tal contrato ):  ~P$  Nuevas versiones : Si Vds han adquirido el programa contenido en este paquete para actualizar una versi;n anterior del mismo programa u otro relacionado con )l, contenido en un paquete adquirido por Vds en ocasi;n anterior, la presente versi;n actualizada ser la Cnica que tienen derecho a utilizar, y (a menos que reciban otra autorizaci;n de ...) tendrn que destruir o cancelar cualquier material del programa y documentaci;n  ~PZ) relacionada, incluidas todas las copias y modificaciones referentes al paquete anterior.A  Con lo cual, si respeta Ud ese contrato, al instalar la nueva versi;n sobre la vieja, le est prohibido conservar o regalar los disquetes de )sta Cltima (o tirarlos a la+o.-- basura sin haberlos previamente triturado); as1 que viene Ud obligado a quemar las naves irreparablemente; de suerte que, aunque luego no se acostumbre Ud a la nueva versi;n  \& "o se d) cuenta de que )sta no reconoce su peculiar hardware, o que no se adapta a sus  \; necesidades, o que tiene bugs o incompatibilidades con unos u otros programas que Ud estuviera ya usando", as1 y todo ya no podr volverse atrs. Si quiere retornar a la versi;n anterior, habr de pagar nuevamente por ella si es que est todav1a disponible en el mercado. Si no, aguantarse y resignarse. Y no crea que se atiene Ud a la ley si destruye los disquetes pero conserva la documentaci;n "llevado a ello tal vez por la insuficiencia de documentaci;n de la nueva versi;n, o por la p)sima traducci;n de la misma. Tambi)n es delictivo "y por lo tanto punible" guardar vieja documentaci;n, o tirarla (sin haberla destrozado) a un contenedor de papeles. Igualmente, si instala una nueva versi;n de Windows en su computadora dom)stica y luego (usando el mismo soporte) en la del trabajo (porque en )sta lo que le ha puesto su empleador es una versi;n ya obsoleta), sepa que est violando la ley y puede venir demandado y hasta perseguido por la polic1a y los jueces. Y no crea que ser1a el primer caso, ni que su condici;n modesta lo pone a salvo de esos avatares. Un vecino con el que se haya peleado por las basuras podr1a, en venganza, denunciarlo. Y de hecho hay pobres muchachos encarcelados por acusaciones de pirater1a , que es  \q como denominan los mercaderes de software nolibre a la copia de sus mercanc1as. 2." El Linux es UNIX. En estricto rigor, eso no es del todo verdad. UNIX es una familia de sistemas operativos para computadoras grandes (no personales), y es una marca registrada. Hay una serie de variantes del UNIX que se usan en grandes empresas, en centros de investigaci;n cient1fica, en Universidades, etc. Y, por razones legales, el Linux no pudo surgir diciendo que era UNIX. As1 que surgi; como un noUNIX que, a todos los efectos, es [como si fuera] UNIX. Vamos, que, para lo prctico, es UNIX! Su estructura interna o subyacente no ser UNIX, pero lo que presenta al usuario es indistinguible del UNIX. Eso significa que, si aprende Ud a manejar el Linux, ha aprendido a manejar (un) UNIX, y viceversa (salvo que, en este Cltimo paso, tendr que aprender una peque9a adaptaci;n complementaria). Bueno, bien, y qu) ventaja tiene que sea UNIX? Tiene la ventaja de que UNIX es lo que se emplea en las grandes redes, en los grandes centros de investigaci;n, en las Universidades. Aunque ahora Microsoft trata de irle comiendo terreno al UNIX tambi)n en ese mbito y aunque ha registrado triunfos en esa guerra mercantil, as1 y todo el mundo de las redes de comunicaci;n y de las grandes instalaciones sigue siendo todav1a un mundo UNIX. Y nadie sabe cul ser el desenlace de la pelea. Si Microsoft parec1a llevar las de ganar, antes o despu)s, por la superioridad de sus medios y la astucia y decisi;n de sus tcticas, tal vez le est) empezando a pasar aquello de que la avariciaO*o.-- rompe el saco. Muchos imperialismos han sido a la postre v1ctimas de su propio y vido expansionismo. 3." Adems de que usar el Linux conlleva familiarizarse con UNIX (lo cual para much1simos usuarios puede ser en s1 indiferente porque no van a relacionarse directamente con ese mundo informticoelectr;nico), el UNIX en general (y, por lo tanto, tambi)n el Linux en particular) posee ventajas propias que lo hacen superior no s;lo a los sistemas operativos unitarea (el DOS) sino tambi)n a otros sistemas operativos multitarea (Windows 95, 98, NT; OS/2; etc). 3.1." Lo primero que hay que se9alar en este punto es que el Linux hace muy bien la multitarea, mientras que algunas versiones de Windows hacen, s1, multitarea, pero mal, o mucho peor que el Linux. As1 Windows3.1 y Windows 95 apenas son genuinos sistemas multitarea: cuando un usuario lanza una aplicaci;n teniendo abiertas otras, )stas se quedan medio congeladas. Probablemente Windows NT (tal vez Windows 98?) sea en eso mejor (el autor de este art1culo no lo ha probado). Aunque no sin fallos, el Linux cumple bastante bien esa funci;n de multitarea. 3.2." Pero, en segundo lugar, las ventajas del UNIX no se limitan a eso de la multitarea, sino que incluyen los tres siguientes factores. [1] UNIX (y por lo tanto el Linux) asignan a cada fichero un due9o, un grupo de usuarios (siendo el due9o del fichero miembro de tal grupo) y unos permisos de lectura, escritura y ejecuci;n diferenciados para el due9o, el grupo y los dems. Eso hace que UNIX (y el Linux) ponga una barandilla que evita en muchos casos los desastres o percances. En el Linux los virus dif1cilmente pueden surgir y pulular. No digo (como dicen otros) que sea imposible que surjan, mas lo seguro es que ese sistema de permisos  \ interpone un obstculo nada fcil de franquear contra la diseminaci;n de los virus.@P ~JG ԍLa verdad es que existen sospechas "difundidas y seguramente fundadas, al menos en parte" de que los principales  ~J originadores o propagadores de virus son las grandes empresas multinacionales de software propietario, las cuales: (1) los han introducido en sus discos CD y disquetes de modo que salten a las computadoras en las que se proceda a una copia de tal  ~J producto soft (nada soft  en este caso, de ser eso cierto) cuando se trate de una copia n+1 (ser la segunda, o la tercera o la que sea); y (2) los han propagado para que los usuarios tengan pnico a las copias no autorizadas que dizque esparcir1an los virus (cuando justamente eso no est demostrado, mas funciona en el plano de la idelog1a y la propaganda de esas casas comerciales). En el Linux no puede haber ningCn motivo de esa 1ndole, y efectivamente el hecho es que no ha habido ninguna epidemia v1rica. Tambi)n el sistema de permisos salvaguarda la privacidad de los ficheros de cada usuario y evita que los errores de un usuario novel o inexperto se salden en destrucci;n de datos de otros usuarios. Desde luego todo eso tiene sus l1mites. Si los errores los comete el administrador de la mquina (el superusuario o `root' [ra1z]), entonces el sistema de permisos no servir de protecci;n. Pero es ms frecuente que los errores los cometan otros usuarios.  \" Si Ud compra un Pentium II que van a usar Ud mismo ms su compa9ero/a, su hermano y su sobrino "alternativamente", esperemos que Ud, como superusuario, sea ms cauto#o.-- y ms experto; los errores o las imprudencias de los otros usuarios no provocarn el descalabro que causar1an con el Windows. [2] Una segunda ventaja del UNIX (y por lo tanto del Linux) estriba en la flexibilidad de configuraci;n. En el DOS, el OS/2 y el Windows la estructura de ficheros es )sta: cada fichero tiene un solo nombre y est en un solo directorio; cada directorio es a lo sumo subdirectorio de un directorio superior; cada directorio que no sea  \ subdirectorio es una divisi;n de un conducto (drive) o unidad, que es un disco o una partici;n de disco; los conductos o unidades son: A:, B:, C:, D:, ... En cambio, en el  \ UNIX existe un procedimiento que es el de los links o enlaces, por el cual, a todos los efectos, un fichero puede tener varios nombres y estar en varios directorios; un directorio puede ser subdirectorio de varios directorios; elim1nase en cambio la noci;n de conducto o unidad: cualquier paquete de ficheros "tenga el soporte f1sico que tenga, sea un CDROM, un disquete o lo que fuere" se monta  como un directorio. Verdad es que el DOS "y en menor medida el OS/2 y el Windows" trataron de paliar la rigidez del sistema de nombre Cnico y ubicaci;n Cnica con las ;rdenes `join', `assign', `subst', `append'. Eran arreglijos que no siempre pod1an funcionar, que a menudo resultaban incompatibles con nuevas implementaciones (sobre todo en el Windows) y que nunca solucionaban lo esencial. En cambio, supongamos que usa Ud el WordPerfect 5.1 y tiene unas macros en las que le va a buscar sistemticamente el programa las plantillas de fusi;n en un directorio c:\Uriel\hobbies\recursos\plantill . Reorganiza todo (compra una nueva computadora, respalda y restaura el disco duro, reparticiona, introduce nuevos directorios, hace hueco para las cosas de su hermana etc). El resultado es que tales plantillas estn ahora en el directorio e:\hobbies\recursos\plantill . Tendr que rehacer sus macros, lo cual es tarea ardua. O tendr que hacer asignaciones con las ;rdenes `subst' etc (si se lo permite el sistema operativo, porque en eso el primitivo DOS era mejor). O bien use el Linux y tendr todas las opciones que Ud quiera (gracias a la flexibilidad del propio Linux cuanto a la que en esto a9ade el programa Linux de emulaci;n de terminales DOS, a saber el DOSEMU). As1, entre otras, podr poner sus plantillas en /home/Uriel/cosas_particulares/distracciones/hobbies/recursos/plantillas y llamar tambi)n a ese directorio de otro modo; y podr, en su emulador DOS, usar 24 letras de conducto para llamar a sendos directorios. El resultado es que, con unos peque9os toquecitos en ficheros ejecutables de texto ASCII "transparentes y cuyo manejo no requiere ningCn conocimiento de informtica", podr Ud dejar en paz las macros del WordPerfect, el cual seguir buscando y hallando las plantillas en lo que para )l seguir siendo c:\Uriel\hobbies\recursos\plantill . [3] Una tercera ventaja del UNIX es que restringe menos que otros sistemas operativos la libertad de llamar a los ficheros y directorios como a uno le d) la gana. Est claro que alguna restricci;n tiene que haber (por razones sintcticas), pero a uno+o.-- suele gustarle que sean las menos posibles. El DOS impuso la absurda restricci;n 8.3 (cada nombre de fichero ten1a un mximo de ocho caracteres de nombre propiamente dicho ms un mximo de tres caracteres de extensi;n separada del nombre por un punto); y encima hab1a muchas restricciones en cuanto a qu) caracteres pod1an usarse. El paso al OS/2 y al Windows95 y NT permiti; dejar atrs el constre9imiento 8.3, pero en lo tocante a caracteres admisibles se instal; una situaci;n oscilante entre el caos, la incompatibilidad de plataformas y lo imprevisible. Al optar por ANSI, en lugar de ASCII, el Windows dio lugar a serios problemas con nombres de fichero que tuvieran caracteres acentuados u otros signos que no fueran ASCII estndar. Aunque el Linux no soluciona satisfactoriamente todos esos problemas ni garantiza perfecta compatibilidad (lo cual es imposible por otro lado), s1 concede ms libertad, al menos para que cada uno haga de su capa un sayo (en su computadora). Puede Ud llamar a un fichero as1:  yOf #]\  PCCP#њMi4carta_de_amor(la_que_escrib1_con_ms[ansiosas]expectativas):a_MJesCs;borr.2.a.1  \ #Dx\  PCP#Por poder, puede hasta poner retornos de l1nea y saltos de pg en nombres de fichero; y usar en tales nombres s1mbolos reservados, como el asterisco. (No resulta aconsejable, porque har que algunos programas se vuelvan locos con eso.) Como a nadie obligan, puede Ud seguir usando nombres como `MaJesus.car' (y, gracias a los  \ links, llamar a la carta de ambos modos, o ponerla, con diferente nombre, en dos directorios). 4." Otra ventaja del Linux respecto de sistemas operativos de propiedad de empresas con nimo de lucro (como Windows de Microsoft) es que el Linux viene, en cualquier distribuci;n, acompa9ado de un enorme cCmulo de utilidades. Los equivalentes a esas utilidades para Windows etc puede que est)n disponibles, puede que no. Habr1a que ver en cada caso. Habiendo sido durante a9os usuario de uno de esos sistemas operativos, puedo asegurar que no siempre se hallan utilidades as1, por ms que uno busque. Mas lo importante aqu1 es que, aunque existan tales utilidades, las firmas propietarias del sistema operativo no tienen inter)s en incorporarlas a la mercanc1a que venden. Primero porque no podr1a ser en las mismas condiciones (las utilidades son a  \ menudo software libre, y en cualquier caso no son propiedad de la firma que posee el  \" sistema operativo). En segundo lugar, porque, cuando esas utilidades sean software nolibre, la firma que vende derechos de uso del sistema operativo prefiere no mermar su propia ganancia pagando regal1as a otras firmas. El resultado es que (al menos hasta donde ha podido comprobar, por su experiencia, el autor de este art1culo), cuando uno adquiere un derecho de uso de un sistema operativo nolibre no puede (mientras no se busque la vida por ah1) ni siquiera descomprimir archivos comprimidos .zip, ni visualizar ficheros de impresi;n .ps (PostScript) ni convertirlos a formatos imprimibles adecuados a la impresora propia, ni usar discos duros removibles o cintas de respaldo. Las distribuciones del Linux suelen++o.-- incluir muchas de esas utilidades, y cada vez incluyen ms (cada uno instala lo que quiere, claro).  \ Al tratarse en general de software libre, no hay razones mercantiles que restrinjan su uso; antes bien, cada distribuidor (ms si quiere vender su distribuci;n) querr incorporar ms virguer1as que hagan la compra de su soporte ms ventajosa que  \ la de sus competidores.P ~Jm ԍReconocer eso no excluye la cr1tica a las distribuciones existentes. Estn bien pero podr1an y deber1an estar mejor,  ~J5 incluyendo ms piezas de software. 5." Una quinta ventaja del Linux respecto al Windows y a otros sistemas operativos similares estriba en la documentaci;n disponible. A menudo el Windows y ese tipo de sistemas operativos que son pose1dos por grandes empresas comerciales se ofrecen sin apenas documentaci;n. Las razones son varias. Una es, posiblemente, que la empresa transnacional  \Y due9a del software en cuesti;n no tiene inter)s en facilitar demasiadas pistas que  \n permitan averiguar sus intr1ngulis, limitndose a dar al usuario un m1nimo de pautas (casi casi de obligado cumplimiento) para el uso y manejo del programa. Otra posible raz;n estriba en que frecuentemente grupos pr;ximos (por inter)s, negocios o lo que sea) a tales empresas venden sus propios manuales, y que el propietariodistribuidor del  \ sistema operativo no quiere hacerles competencia ()l mismo vive de esa claque, de ese coro sin el cual poco se vender1an sus mercanc1as). Otra raz;n puede estribar en la concepci;n opaca y reservada de los due9os de la empresa: ellos y sus programadores son los sabios, y al comCn de los mortales con pocas palabras y explicaciones basta (y esas palabras, parcas, suelen hallarse en las ayuditas en l1nea ). Claro que no es de descartar una raz;n ms, puramente cremat1stica, y es que los manuales cuestan (aunque no costar1a prcticamente nada un manual en fichero de texto que viniera en el propio CDROM, como sucede con el Linux; mas eso ser1a posiblemente un desdoro para Microsoft y c1a, empresas de post1n que no van a rebajarse a ofrecer un vulgar fichero de texto fcil de copiar y distribuir gratuitamente). El resultado es que "por muy presuntamente amigables que sean esos sistemas operativos nolibres (cada uno contar la feria segCn le haya ido en ella, y a quien esto escribe esa amigabilidad del Windows le parece puramente legendaria)", a la hora de hab)rselas con dificultades imprevistas no sabe uno qu) hacer ni tiene documentaci;n adonde acudir. Con el Linux sucede casi lo opuesto (y puede que caiga en el otro extremo): puede uno siempre consultar miles de pgs de documentaci;n gratuita. El Cnico problema es la escasez de tiempo; que, si no, uno acabar1a resolviendo todos los problemas "a diferencia de lo vendido que se siente uno frente al hermetismo de Microsoft y dems empresas de ese estilo.+( o.--Ԍ6." Adems de que cada usuario del Linux tiene a su disposici;n un gran cCmulo de documentaci;n gratuita, puede llamar en su auxilio a la comunidad linuxita, formada por muchos entusiastas, con probabilidades de que alguno le eche una mano. En cambio poca ayuda desinteresada (pero competente) puede uno encontrar para configurar el Windows. Y el soporte de las empresas es seguramente otro mito. Ya se sabe: puede uno llamar en tales horas durante tanto tiempo; lo intenta sin )xito y, cuando al fin se entabla la comunicaci;n, ya se ha pasado el tiempo de soporte gratis, y hay que pagar la consulta (que, por otra parte, en general, se revela muy decepcionante). Con el agravante de que cre1a uno, equivocadamente, que dispon1a de una redecilla de seguridad. 7." Otra ventaja estriba en las actualizaciones. Al comprarle a una empresa de  \S software el derecho de uso de un sistema operativo, Ud s;lo adquiere ese derecho. A lo sumo podr la empresa prometerle (en t)rminos vagos) condiciones favorables para actualizaciones futuras. En cambio, al instalar un sistema operativo libre, como el Linux, Ud sabe que las versiones futuras seguirn siendo libres, y por lo tanto, aunque Ud haya comprado a la empresa tal su disco de distribuci;n, puede luego actualizarse a futuras versiones directamente desde el internet, o pasndose a otra distribuci;n. No est obligado a comprar de nuevo esa misma distribuci;n determinada ni ninguna otra (aunque lo m;dico del precio hace que tampoco esa opci;n resulte prohibitiva). 8." Una ventaja del Linux sobre el Windows es que, mientras )ste Cltimo s;lo  \ puede funcionar con un interfaz grfico [GUI, graphic user interface] (sin el cual Windows 95 queda reducido al MSDOS 7, perdi)ndose la [ya escasa y problemtica] multitarea que posibilita ese sistema), el Linux en principio funciona en modo texto, con consolas virtuales nogrficas. Hay, s1, distribuciones del Linux orientadas al modo grfico (p.ej. la de Red Hat, y en menor medida otras), lo cual las ha hecho muy populares, ya que esos menCes grficoventaneros son del gusto de bastantes usuarios, quienes piensan que facilitan el trabajo para los ne;fitos. No s) cunto haya de fundamento en eso. Lo que s) es que, como dice el refrn, de gustos no hay nada escrito (o sea: estipulado) "o ms bien de gustos no cabe debatir. A muchos les encantan los entornos grficos. Para ellos Linux tiene entornos grficos despampanantes, vistosos, cromos sensacionales. A otros nos gustan los entornos de modo carcter o texto (porque en )stos los caracteres son mucho ms visibles y porque "con raz;n o sin ella" nos parecen ms prcticos y rpidos para el trabajo efectivo). Quienes as1 sentimos podemos usar Linux en multitarea plena sin tener que  \& correr ningCn entorno grfico. &P ~J) ԍHay determinadas tareas para las cuales a algunos (no s) si somos muchos o somos pocos) nos parece que el entorno  ~J) grfico hace perder demasiado tiempo sin que el resultado sea est)ticamente mejor. Me explico. Para acceder a pginas web que se busquen Cnicamente por su contenido de informaci;n, un programa de acceso en modo texto "como el Lynx" permite abrir y leer las pginas solicitadas con una velocidad muchas veces mayor que la que se alcanza con un visualizador grfico, sea el que fuere; y adems el texto que as1 se lee queda much1simo ms bonito (si se tiene el Lynx para Linux configurado con<,o.-- colores adecuados), ya que el color destaca y atrae al ojo ms que la figura (y en el Lynx hay muchas combinaciones posibles  ~JX de colores para resaltar, de diferentes maneras, las diversas partes de un texto HTML). Para acceder a pginas web orientadas a la informaci;n, al contenido, el entorno grfico nos parece un estorbo. Por supuesto, un programa de acceso grfico est en su lugar para acceder a una pinacoteca virtual, p.ej.& o.--Ԍ(Es posible "aunque no estoy seguro de que sea la explicaci;n correcta" que sea por razones mercantiles por lo que han concedido un privilegio abusivo a los entornos  \& grficos las casas de software propietario. La raz;n "de ser cierta mi hip;tesis [que, insisto, emito a t1tulo de conjetura nada ms]" ser1a que eso vende ms, no en el sentido de que los entornos de texto se vendan mal o carezcan de demanda, ni siquiera de clientes solventes, sino de que se saca ms beneficio vendiendo s;lo entornos grficos, ms caros, y obligando as1 a que, aunque sea a rega9adientes, se pase al modo grfico el usuario no adicto a tales entornos [por tener defectos de visi;n, como ms de tantas dioptr1as, o por inclinaci;n a lo prctico y al resultado, o por lo que sea].) No todo es cuesti;n de mero gusto en este asunto de c;mo comunicar (si por grficos o por mensajes lingG1sticamente acu9ados). Hay tambi)n un problema de eficacia. SegCn en qu) contextos y para qu) fines ser mejor, o peor, utilizar un sistema de se9ales grficas o un c;digo de representaci;n lingG1stica como el alfab)tico. En nuestra sociedad hemos pasado recientemente de un predominio del c;digo lingG1sticoalfab)tico a los c;digos de se9ales grficas (tal vez sobre todo por causa de los problemas que acarrea la circulaci;n de veh1culos autom;viles). Los sistemas de representaciones ic;nicas se han difundido tambi)n para transcender fronteras idiomticas. (Si va Ud a Budapest y busca los ba9os, la palabra puede serle incomprensible, mientras que un dibujo puede darle ms fcilmente una pauta.) Sin embargo, ser1a menester un estudio cient1fico para saber si "cuenta habida de todo" resulta mejor, para el trabajo con una computadora, una interfaz ic;nica o una lingG1stica. A favor de la primera cabe aducir su ms fcil aprendizaje (al menos para quien no hable el idioma). A favor de una interfaz lingG1stica pueden alegarse consideraciones de rapidez y eficacia en el manejo. Es posible que haya personas para cuyas caracter1sticas resulte ms id;nea una interfaz o la otra. Sea ello como fuere, es preferible dejar abiertas las opciones y no encerrarse irremediablemente en una v1a, como la del predominio de las se9alizaciones ic;nicas, que tal vez a la postre no se revele el mejor camino. 9." La Cltima de las razones ego1stas que voy a invocar es una cuesti;n de calidad. Una serie de observaciones emp1ricas y de generalizaciones inductivas (falibles y tal vez no contrastadas en estudios cient1ficamente rigurosos, pero no por ello desechables) llevan a la conclusi;n de que Windows 95 es un producto chapucero "seguramente por el ansia de copar pronto el mercado y adelantarse a la concurrencia,% o.-- desbancando especialmente a la IBM que no hab1a sabido promocionar publicitariamente su OS/2".  \ As1, p.ej., a pesar de que casi todo el hardware que compra uno para  \ computadoras personales viene hoy con soporte de software para Windows 95 (y s;lo para Windows 95, o a lo sumo para Windows NT tambi)n), a pesar de ello muchas  \ veces el soft no es reconocido, el hard no se instala, y eso que est dizque optimizado para Windows 95 . Qu) pasar? Por qu) cada vez que entra uno se obstina el Windows 95 en sostener que la pantalla y tarjeta grfica estn mal configuradas, que el rat;n no funciona bien, que hay que rebutear por en)sima vez, que el disquete con  \3 soporte de soft no contiene nada etc etc? Sin duda son fallos de programaci;n que le pueden pasar a cualquiera. Los programadores de M$ ni son ms tontos que otros, ni es veros1mil que trabajen menos bajo el ltigo del patr;n (quien se juega en eso much1simos miles de millones de d;lares). Pero nada prueba que el ser humano haga mejores cosas cuando trabaja en esas  \ condiciones de emulaci;n y presi;n. Hay estudios que parecen mostrar lo contrario: P ~J ԍV)ase el Anejo N 1 de este art1culo: Studies Find Reward Often No Motivator: Creativity and Intrinsic Interest Diminish  ~Jh if Task is Done for Gain  por Alfie Kohn, reproducido del Boston Globe.  que algunos, o muchos, producen mejores cosas cuando no se juegan tanto en lo que estn haciendo, sino que lo hacen por mor de la calidad de su producci;n como un fin en s1 mismo. Y el Linux es principalmente producido, sin nimo de lucro, por universitarios cuyos emolumentos no van a cambiar automticamente porque el producto sea mejor o  \u peor, ni, todav1a menos, porque sea mejor o peor aceptado en el mercado.jxu P ~JW ԍV)ase el suelto Studies Find Reward Often No Motivator  por Alfie Kohn, que se reproduce como anejo al presente art1culo. Desde luego esos estudios no son concluyentes y puede que ni ahora ni nunca quepa decir la Cltima palabra. Pero lo que es seguro es que no siempre los incentivos producen mejores resultados que el trabajo en aras del producto o de la labor en s1; aCn ms seguro es que no siempre los incentivos econ;micos son los ms eficaces. Muchas de las mejores creaciones de la mente humana (la filosof1a de Plat;n o la de Leibniz, la mCsica de Vivaldi, la novela de George Eliot o la de Dostoievski, la poes1a de Espronceda) no existir1an si sus autores hubieran orientado bsicamente sus vidas segCn el principio de hacer lo que ms beneficio econ;mico les reportara.j Teniendo en cuenta que al Windows se lo dan todo hecho, y al Linux nada, no resulta arriesgada ni peregrina la conjetura de que el Linux es un producto de ms  \0 calidad.h0` P ~JR$ ԍClaro que, entre tanto, ya est ah1 el Windows 98; sobre )l hay opiniones encontradas, desde las de quienes insisten en que lo han probado y es una patata  hasta las de quienes aducen que se han superado los fallos que tuvo en su lanzamiento y que no es malo el producto resultante. La verdad, no lo s). Ni tengo ganas de averiguarlo tras mi experiencia con el tan aclamado Windows 95. Y es que, aun suponiendo que, efectivamente, Microsoft hubiera, al fin!, ofrecido un producto de calidad aceptable, quedan en pie todas las otras razones aqu1 aducidas.h    h Z!      ك o.--Ԍ h `  Argumentos independientes del provecho propio ă  \ 10." Lo malo de que prevalezca en demas1a el software propietario es que con ello se cercenan las posibilidades de desarrollo de alternativas. Por los mecanismos usuales del mercado (el juego limpio  y el menos limpio), se van formando oligopolios, y se cierran los mercados a cuanto salga del patr;n impuesto por los oligopolistas. Ahora bien, la experiencia muestra que nunca hay demasiada imaginaci;n, nunca demasiada inventiva, nunca demasiada iniciativa. Aun pagando el precio de disonancias, discordancias, disparidades, es mejor para el progreso humano que pululen y proliferen implementaciones alternativas a fin de que la sociedad tenga nuevas opciones abiertas. De entre los oligopolios o casimonopolios a pocos les estar sobrando el `casi' tanto como a Microsoft, cuyo Windows (en una u otra variante) es utilizado hoy por ms  \ del 90% de los usuarios de PC's. Si uno quiere promover diversidades estimulantes, ayudar a que se abran v1as alternativas, evitar el callej;n de una opci;n Cnica, lo mejor es secundar a alternativas menos estndar. Pero, para que sea eficaz tal esfuerzo, hay que no dedicarse a secundar algo que parezca definitivamente arrinconado, obsoleto o fracasado. Y, descartados el producto monopol1stico ms los que parecen tener a lo sumo pasado (no futuro), lo que queda es el Linux. 11." Cada uno es muy due9o de estar a favor del actual sistema socioecon;mico (el capitalismo) o en contra del mismo (a favor de alguna estructura de tipo colectivista). Ahora bien, si se est en contra del sistema, seguramente ser porque uno piense que es injusto "y concretamente porque se juzgue injusta la distribuci;n de la riqueza (o ms bien su falta de distribuci;n). De ser as1, no parece muy razonable contribuir a agravar la desigualdad de riquezas, contribuir a que el ms rico del planeta sea todav1a ms rico. Claro que uno puede, como principio, abogar por un sistema de distribuci;n de riquezas radicalmente distinto del actual, pero a la vez sostener que "dentro del actual sistema injusto" da lo mismo que el margen de desigualdad sea un poco mayor o un poco menor; o, dicho de otro modo, que, si bien es injusto que exista la actual desigualdad en la distribuci;n de riquezas "el abismo entre ricos y pobres", dado ese sistema da lo mismo que la distancia entre el ms rico y el ms pobre sea un factor  \% multiplicativo de 99 unidades o que sea de 99+1. Eso se puede sostener y seguramente no es l;gicamente incongruente. Sin embargo, cul es entonces la raz;n que lo lleva a uno a repudiar el actual sistema socioecon;mico y su distribuci;n? Pueden alegarse varias cosas. Una es que tal sistema no satisface las necesidades bsicas de la mayor1a de la poblaci;n del globo. Sin embargo, esa raz;n por s1 sola dif1cilmente lleva a abogar por una alternativa distributiva* o.-- radical, a menos que se demuestre que el actual patr;n distributivo es incompatible con la toma de medidas que alivien la situaci;n de los ms desfavorecidos. En general, sin embargo, esa raz;n en s1 no constituye una motivaci;n igualitaria para repudiar el actual sistema, ni por lo tanto acarrea forzosamente, de suyo, un rechazo radical de ese sistema. Lo que s1 constituye un motivo para repudiar el sistema (con o sin paliativos) es una posici;n que articula uno u otro tipo de igualitarismo. Mas, aceptado el igualitarismo, ac)ptase la tesis de que es mala la desigualdad econ;mica, al menos aquella que supere cierta cota o cierto umbral. Si eso es as1, el Cnico modo concebible para sostener que da lo mismo que la desigualdad econ;mica mxima sea un poco mayor o un poco menor es afirmar que, rebasado cierto umbral, la desigualdad es mala sin importar ya grados; y que el aumento marginal de desigualdad ya no incrementa el grado de maldad de la desigualdad resultante. Sino que es moralmente indiferente. Mas eso parece escasamente razonable. Si es mala la desigualdad (o la desigualdad excesiva), entonces lo Cnico que puede hacer que una desigualdad de n+1 no sea peor que una de ene es que haya una raya, una l1nea de demarcaci;n tal que, ms ac de esa l1nea, no se d) (en absoluto, tal vez) maldad en la desigualdad; pero ms all la maldad sea total y absoluta. Y eso es incre1ble. Es como si hubiera una l1nea tajante de demarcaci;n en la resistencia f1sica tal que el deportista que la rebase, por poco que sea, sea un deportista totalmente bueno, al paso que el que se quede un poquit1n por debajo (por poco que sea) sea un deportista totalmente malo. O que el alumno que tiene una media de 5,001 sea ;ptimo, mientras que el que obtiene una media de 4,999 sea p)simo. Descartado ese antigradualismo dif1cilmente cre1ble del todo o nada, lo normal ser pensar que una mayor desigualdad es peor que otra menor. Y, por consiguiente, que es malo incrementarla. Y que, por lo tanto, es malo contribuir a que el ms rico del planeta sea todav1a ms rico, y est) a ms distancia del ms pobre. Que por uno no quede! 12." Si es uno partidario del sistema capitalista, seguramente ver en )ste ventajas de )sas que Adam Smith atribu1a al mercado "el cual, como una mano invisible, har1a que, a la postre, el ego1smo de cada quien resulte en el bien y la prosperidad generales. No entra en mis prop;sitos debatir aqu1 de esa paradoja, que juzgo muy equivocada. Lo que s1 creo oportuno decir al respecto es que, si uno atribuye esas virtudes al capitalismo, a la econom1a de mercado, entonces parece razonable que favorezca medidas antimonopolistas. Y una medida antimonopolista hoy es que haya un  \#( poco de variedad y competencia en el mercado de los sistemas operativos para PC's. De las cosas que puede uno hacer para lograrlo, la que, a primer vista por lo menos, parece menos distante de conseguir algCn resultado es optar por Linux en lugar de Windows.K*o.--Ԍ13." Otro motivo noego1sta para no colaborar al mayor poder1o de los  \ oligopolios del software es protestar contra la represi;n que sufren los mal llamados  \( `piratas':8(P ~J ԍEl Diccionario jur1dico de Raymond Guillien & Jean Vincent (trad. espa9ol, Temis, Bogot 1996) da esta definici;n: ` Pirata . Individuo fuera de la ley, que, al contrario del corsario, no ten1a carta de contramarca y se entregaba, por su propia cuenta, a  ~JB acciones de pillaje en el mar.' ` Pirater1a . Der. Pen. Delito que consiste, respecto de toda persona que se encuentra a bordo de una aeronave en vuelo, de un buque en el mar o de cualquier otro medio de transporte colectivo, en apoderarse de ese medio o en ejercer su control por medio de violencia o de amenaza de violencia (C.P., art. 462)'. Qu) tiene que ver la pirater1a con un uso u otro de ciertos productos materiales que uno no ha robado "ni con violencia ni sin ella" [p.ej. una colecci;n de disquetes] o, si se quiere, de las ideas plasmadas o grabadas en esos productos? Puede la ley prohibir ciertos usos de los productos adquiridos, limitando as1 el derecho de propiedad material; puede hasta prohibir que uno haga ciertas operaciones intelectuales o informticas si ha comprado tales productos o incluso si s;lo los ha comprado otra persona que luego se los ha prestado a uno; por poder, puede prohibir que uno se levante antes de las 7 de la ma9ana salvo con autorizaci;n del alcalde. Es abusivo. Y cabe alegar lo oscuro y problemtico de la noci;n de uso  de un bien intelectual. J. Miguel Rodr1guez Tapia &  ~JJ Fernando Bond1a Romn, en sus Comentarios a la Ley de Propiedad Intelectual (Civitas, Madrid 1997, p.371), se9alan a este  ~J respecto: 8 Se consagra, pues, [en la ley] un nuevo derecho (rectius facultad) en materia de programas de ordenador: el derecho de uso. Derecho que, en sentido estricto, no es propiamente un derecho de autor. La noci;n de derecho de uso es de por s1 algo extra9o a la propiedad intelectual pues el autor de cualquier otra obra intelectual protegida no puede impedir al adquiriente del soporte en el que est incorporada la obra que la use o utilice.  Sin embargo peor incluso que eso es que se tilde de `piratescas' a actuaciones que no conllevan violencia ni sobre las personas ni sobre las cosas, que no comportan ningCn hurtar o sustraer, que s;lo consisten en un uso que la ley ha dado en prohibir, aunque esa prohibici;n no se siga para nada de la doctrina jur1dica tradicional. No se usan las palabras al buen tuntCn. Su empleo no es anodino. No hemos de acostumbrarnos a llamar `piratas' a los usuarios cuyo uso infrinja alguno de los privilegios que otorga a los propietarios el vigente "y contingente" texto legal. Porque, haci)ndolo, estamos empezando a justificar la represi;n, y el clima policiaco que atizan  ~J las grandes multinacionales del software, con la obsequiosa colaboraci;n de pol1ticos, altos dignatarios y personeros de las fuerzas de vigilancia y orden pCblico. El C;digo Penal (cito por su versi;n anterior, mas los cambios no son de fondo) dispone en su art. 126: En caso de infracci;n o cuando exista temor racional y fundado de que )sta va a producirse de modo inminente, la autoridad judicial podr decretar, a instancia de los titulares de los derechos reconocidos en esta ley, las medidas cautelares que, segCn las circunstancias, fuesen necesarias para la protecci;n urgente de tales derechos8  Al amparo de lo cual se han creado brigadas policiales para la represi;n preventiva del pirateo . No est nadie a salvo de que, esgrimiendo un decreto judicial, vengan, se lo pongan a uno todo patas arriba, se incauten cautelarmente de su computadora para ver si hay en ella  ~J una copia ilegal de un software, aunque a la postre "tras haber sido copiado el contenido del disco duro" uno acabe obteniendo la restituci;n. Mas, si es uno justamente un inventor, ya se ha quedado sin sus secretos de inventor. No se los devolvern. j;venes que han comprado un paquete de software pero que lo han usado en ms de una mquina, o que han recibido de un amigo unos disquetes y han probado su contenido, y que ahora estn en presidio por eso como si hubieran matado a alguien.  \c Sabemos qui)nes no estn en la crcel habiendo hecho lo que han hecho. xcP ~J ԍHasta se han creado unidades especiales para la represi;n del denominado `delito informtico'. En la abrumadora mayor1a  ~J! de los casos )ste s;lo consiste en, o bien copiar programas de software comercial (sin robarles ni quitarles nada a sus propietarios), o bien husmear "sin causar da9o alguno" en los vericuetos de la red planetaria de telecomunicaciones (y, de haber da9o, ser1a Cnicamente la p)rdida de algCn secreto armament1stico, siendo jugoso que un pa1s que se dice independiente se ponga a disposici;n de potencias extranjeras para reprimir a sCbditos suyos que se hayan entregado a ese devaneo de curiosidad sin nimo de explotaci;n militar ni econ;mica). No tengo estad1sticas del nCmero de j;vens que han pasado por los calabozos de esas fuerzas represivas, pero todos hemos le1do una serie de noticias al respecto.  \ En realidad eso de la pirater1a es un cuento absurdo.  P ~J( ԍEs una lstima que, cuando se piden tantas despenalizaciones "incluyendo las de trfico lucrativo de productos da9inos para la salud", no se alcen voces para pedir la despenalizaci;n de uso o difusi;n de copias de informaci;n nocontractualmente autorizadas. La despenalizaci;n no acarrear1a forzosamente su legitimaci;n legal, igual que no es leg1timo abstenerse de pagar una deuda. Simplemente han de ser asunto del derecho civil y no penal. Los contratos que se firman son inicuos y en su negociaci;n una de las partes es impotente y la otra # o.-- prepotente. Mas aun as1: la ruptura de una condici;n contractual podr1a ser motivo para un juicio civil y hasta "si se demuestra empobrecimiento de la parte presuntamente lesionada" para el pago de una multa o indemnizaci;n. Lo que es absurdo y cruel es tratar eso como delito y someterlo al c;digo penal. Hoy juzgamos cruel e inhumano que en otro tiempo hubiera prisi;n por deudas; pero esto no es menos malo. Al rev)s, es todav1a peor, porque el deudor hab1a causado, al recibir el dinero, un empobrecimiento relativo del acreedor, al paso que el mal llamado pirata  s;lo ha causado (suponiendo a mucho suponer) un noenriquecimiento  \ del propietario del software en cuesti;n. Y noenriquecimiento no es empobrecimiento. El que el patrimonio de uno no se incremente no significa que disminuya.  \ Las grandes empresas de software (y en primer lugar M$) no dudan en utilizar los aparatos coercitivos de los Estados, sus pistolas y sus rejas, para reprimir y encerrar a los disidentes del sistema que "sin hacerle mal a nadie" corren en sus computadoras programas de dise9o, bases de datos, hojas de clculo, lo que sea, y cuya Cnica falta es que no han enriquecido aCn ms al ms rico del mundo (o a otro que no le ande tan lejos). Creo que es sensato que aquellos a quienes eso parezca injusto lo manifiesten colaborando "sin salirse del marco legal para nada" a que prosperen alternativas viables  \ frente al software que simboliza la prepotencia de esos magnates tan implacables.    hw Z!      ك  hD % Objeciones ă 1." Es insignificante lo que uno puede contribuir a un resultado as1. Ser verdad eso de que un grano, sin hacer granero, ayuda al compa9ero. Pero no lo es menos que, para m1, usuario individual, una decisi;n as1 es importante (tengo que hacer cambios en mi manejo de las mquinas, en mis costumbres, etc), al paso que es insignificante el efecto indirecto de mi opci;n particular.  \  Respuesta ." Razonando as1 nunca votar1a uno. El peso que tiene un votante indio en el resultado pol1tico es como del orden de 0,0000003 %. El que tiene un comprador de Windows en el incremento del poder1o de M$ es much1simo mayor. Adems, puede uno no s;lo abstenerse de comprar un producto y adquirir (gratis!) un producto rival, sino tambi)n expresar a otros sus razones (sin necesidad de usar lenguaje ofensivo ni incurrir en alharacas o aspavientos). 5 ; 10 por ac, otros tantos por all, eso va creando un ambiente. Minoritario, s1, mas no desde9able. (De hecho ya hay compa91as contrincantes de M$ que se han decidido a portar al Linux su  \) software, como Caldera, Netscape y Corel. Ya se sabe: el enemigo de mi enemigo es mi amigo.)* o.--Ԍ2." Cualquiera que sea la importancia de estos asuntos para quienes viven en eso o de eso, no vale la pena, para quienes tienen preocupaciones mayores, perder tiempo en tales bagatelas.  \  Respuesta ." Tal vez sea as1! Pero, por las mismas, uno empe9ado en preocupaciones o tareas ms altas no perder1a nunca tiempo haciendo el amor, dando de comer a los patos junto al estanque, llevando a sus ni9os a pasear, montando en bicicleta, nadando o mirando una pel1cula. Est bien que algunos est)n tan enfrascados en actividades valiosas y hasta sublimes que no les quede tiempo alguno para estas otras cosas ms ramplonas y de menor vuelo. Otros, sin embargo, pueden dedicarles algCn tiempito, aunque sea un poco a t1tulo de diversi;n o entretenimiento, mientras descansan un momento de quehaceres ms arduos e importantes.  \ 3." La opci;n por o contra un sistema operativo o un tipo de software (propietario o libre) no tiene nada que ver con cuestiones sociales, con la alternativa entre colectivismo y capitalismo o individualismo.  \  Respuesta ." Es verdad que cabe, por una u otra raz;n, preferir el software propietario  \ aun siendo uno partidario de un sistema colectivista, y preferir el software libre aun si uno ama al capitalismo (entre otras cosas tal ser el sentir de quien se lucre distribuyen \ do software libre "mientras que se arruinar1a si se acabara de imponer monopol1stica \ mente el software propietario). Pero parece incongruente que alguien abogue por una sociedad sin propiedad privada de bienes materiales y piense que, no obstante, en tal  \  sociedad haya de haber software propietario, en el sentido apuntado. Podr creer que, aun sin propiedad privada, los autores de un producto intelectual tienen ciertos derechos especiales sobre el uso de tal producto. Mas esos derechos no podrn ser los de propiedad material sobre el producto, ni sobre su soporte, ni sobre los bienes materiales ganados gracias a ese producto. Tal vez ser un derecho a cierta recompensa, del tipo que sea, por haber hecho una contribuci;n especial al bien de la sociedad, mas eso es harina de otro costal. 4." Todos esos alegatos antiWindows son los de los fracasados. Windows ha triunfado en buena liz. Por algo ser. Nadie es ms sabio que el comprador, ya que cien millones de compradores no pueden equivocarse.  \"  Respuesta ." Desgraciadamente pueden equivocarse cien millones de compradores, y aun doscientos. Aunque el proceso que ha llevado a la hegemon1a de Windows hubiera silo menos objetable (en lo tocante al recurso a propaganda sesgada, bombo y platillo, prcticas mercantiles cuestionables, etc), ningCn indicio serio permite aseverar que lo que se impone en el mercado es siempre lo mejor. Son infinitamente complejos los resortes de la acci;n humana, siendo uno de ellos el efecto bola de nieve ( D;nde vas Vicente? ). Una raz;n que puede llevar a A a comprar X es el mero hecho de que A piense que B, C, D, etc, van a comprar la mercanc1a X (mxime si eso repercute de algCn modo en las opciones que tenga A en el caso de comprar otra mercanc1a a la horah+ o.-- de hacer intercambios con B, C, D, etc.). Y todav1a ms que A piense que B, C etc piensan que A va a comprar X y van a ajustar sus actuaciones y opciones a tal expectativa. Una vez desencadenada una serie de tales mecanismos, poco influye la calidad del producto, que muchas veces el comprador no tiene posibilidad de comprobar (mxime si ni siquiera tiene conocimiento de productos alternativos).  \ 5." No es algo incongruente que un software producido, sin nimo de lucro, por los programadores que lo inventan sea utilizado para el lucro de empresas que venden distribuciones comerciales del mismo, como pasa con el Linux?  \  Respuesta ." No, no es incongruente. Estamos en una sociedad capitalista, en una  \ econom1a de mercado. Quienes producen software sin nimo de lucro pueden imponer al uso y distribuci;n de sus productos la condici;n de que no se haga con nimo de  \ lucro (tal es el caso del software gratuito usual, que uno puede usar y copiar pero no distribuir comercialmente, o s;lo con la restricci;n de hacer pagar una suma muy m;dica). Los originadores del complejo GNULinux han optado por otra opci;n, la del  \ software libre, o sea uno con el cual uno puede hacer lo que quiera siempre y cuando el resultado de tal uso no restrinja derechos de terceros. Esa opci;n es perfectamente razonable en el marco de esta sociedad. En primer lugar porque ofrece un aliciente a otros para, a cambio, sufragar el desarrollo ulterior de  \y ese software libre (sin que eso lo transforme en software propietario en el sentido t)cnico, ya que el sufragante o subvencionador no poseer derechos monopol1sticos sobre el producto, mientras que Microsoft posee un derecho absoluto y exclusivo sobre cualquier desarrollo ulterior del Windows). En segundo lugar, entre el equipo de tales  \ originadores de software unos tendrn unas opciones sociales y otros otras; la f;rmula  \ del software libre es neutral, acomodndose a las actuales estructuras sociales sin empero darles un aval o un respaldo, y sin contribuir al predominio de los ms poderosos. 6." En el mundo del Linux hay una pl)yade de distribuidores. No hay un solo Linux sino L1nuxes para todos los gustos. Eso causa un caos y lo deja a uno perplejo sin saber a qu) carta quedarse ni por qu) distribuci;n decantarse.  \A"  Respuesta ." Es verdad que se da tal variedad y que acarrea algunas consecuencias desagradables. Mas no hay que exagerar. La mayor parte de los problemas y de las soluciones son comunes. Los Linuxitas hablan el mismo lenguaje informtico. Hay bastante comunicaci;n entre ellos. Y la variedad tiene tambi)n mucho de positivo: da un margen al gusto, la preferencia, lo cual tiene un aspecto estimulante. Lo de la perplejidad se resuelve fcilmente: ent)rese Ud un poco, otee, y luego sepa que cualquier distribuci;n del Linux es mejor que ninguna. 7." Con Linux no puede el usuario esperar el socorro de una empresa fuerte que le d) soporte en caso de aver1a o disfunci;n grave.[+ o.--Ԍ \  Respuesta ." Ya hablamos de eso ms arriba. La experiencia de quien esto escribe lo hace muy esc)ptico respecto al socorro que quepa esperar de las grandes empresas electr;nicoinformticas. Tal vez a otros les haya ido mejor en eso y sean ms optimistas. En todo caso, y sea como fuere, las casas comerciales que distribuyen Linux ofrecen soporte en condiciones y a precios que desaf1an cualquier oferta tentadora de los  \_ mercaderes de software propietario. Y est el ancho mundo del ciberespacio linuxita, donde habitan muchas almas caritativas. 8." El Linux es complicado y dif1cil.  \  Respuesta ." No es ms complicado ni ms dif1cil que el Windows, ni est menos documentado. Lo que pasa es que una tarea hecha entre dos es ms fcil que hecha por uno solo. Y por tres ms fcil. Y as1 sucesivamente. Como la mayor1a usan Windows, suele ser ms fcil obtener una ayudica de un vecino, hermano, proveedor, compa9ero de trabajo etc cuando uno usa el Windows. Adems de que ya la computadora que uno compra vendr normalmente con Windows. En eso, s;lo en eso, estriba la facilidad. Y es un factor real, que explica muchas cosas, muchas opciones. Eso s1, cuando el Windows empieza a fallar y no reconoce la tarjeta de v1deo o el conducto de disco removible o la escrutadora; cuando los mensajes de error se repiten y hasta empieza a sonar una alarma que s;lo se calma apagando la mquina; cuando no hay c;mo solventar nada de eso con la documentaci;n impresa adquirida con el sistema operativo; cuando esas cosas suceden, u otras por el estilo, olv1dese Ud del socorro del fabricante del producto, del del proveedor, del de sus colegas en el trabajo, del de su vecino! Est Ud solo ante el peligro y arr)gleselas como pueda. O, si no, psese al Linux. 9." La sociedad no puede avanzar si no remunera a los inventores. El que tales productos sean marcas registradas, propiedad de ciertas empresas, es simplemente una implementaci;n de ese principio de patentes, o sea: es la manera de asegurar que los inventores (en este caso los programadores) puedan beneficiarse de su invenci;n y est)n as1 estimulados "ellos y otros" para llevar a cabo nuevas invenciones.  \   Respuesta ." Con los actuales oligopolios del software (o de lo que sea) la situaci;n es inversa. M$ tiene un pu9ado de programadores en su n;mina (sern muchos, mas constituyen una 1nfima minor1a de entre los programadores listos y capaces, sea en EE.UU o en el planeta Tierra). Lo inventado por esos programadores no es propiedad  \Y# de ellos, sino de la empresa multinacional Microsoft. Y#P ~J% ԍEs )ste un tema para otro art1culo que tratar (o tratar1a) de la propiedad intelectual del empleador sobre lo inventado por sus empleados. En el pasado el marido era propietario de los bienes intelectuales inventados, descubiertos o creados por su mujer; las primeras investigadoras cient1ficas y mujeres de letras del siglo XIX y comienzos del XX no pose1an ni copose1an esos bienes intelectuales, propiedad de sus c;nyuges, as1 no hubieran aportado nada. Hoy la ley hace que quien tenga la propiedad intelectual sea el empleador y no el empleado que crea un programa de computadora (incluyendo la documentaci;n del mismo "lo cual, por extensi;n, puede llegar a ser casi toda la producci;n intelectual, ya que un libro ser, cada vez, ms, un libro electr;nico "accesible al usuario mediante cierta interfaz ejecutable", y por ende un programa de computadora). En  ~J[+ el caso de Espa9a, copiando los textos legislativos extranjeros, lo ha estipulado la Ley de Propiedad Intelectual (V)ase su edici;n en Unidad de Programaci;n Editorial, Madrid 1996). El art1culo 97 dispone: 1. Ser considerado autor del programa#, o.-- de ordenador la persona o grupo de personas naturales que lo hayan creado, o la persona jur1dica que sea contemplada como titular de los derechos de autor en los casos expresamente previstos por esta Ley. [8] 4. Cuando un trabajador asalariado cree un programa de ordenador, en el ejercicio de las funciones que le han sido confiadas o siguiendo las instrucciones de su empresario, la titularidad de los derechos de explotaci;n correspondientes al programa de ordenador as1 creado, tanto el programa fuente como el programa objeto, correspondern, exclusivamente, al empresario, salvo pacto en contrario.  Ms claro,  ~Jx agua! El empleador es, no s;lo el titular de los derechos de propiedad intelectual sobre el software, sino que recibe la  ~J@ consideraci;n legal de autor a todos los efectos. El autor de un programa es una empresa multinacional, pose1da por unos pocos magnates y por una cohorte de especuladores burstiles! Claro que la doctrina jur1dica ha expresado bastante malestar  ~J ante esos textos legales. As1 J. Miguel Rodr1guez Tapia & Fernando Bond1a Romn, Comentarios a la Ley de Propiedad  ~J Intelectual (Civitas, Madrid 1997) comentan al respecto (pp. 3567): a partir de la Ley 16/1993... se reconoce que el autor de un programa de ordenador pueda ser tambi)n una persona jur1dica... : `o la persona jur1dica que sea contemplada como titular de los derechos de autor en los casos expresamente previstos por esta Ley'.8 Importante, pues, la brecha que se abre en el sistema general de la propiedad intelectual con motivo de la autor1a de los programas de ordenador, lo que supone una apreciable disminuci;n del nivel de protecci;n para los autores de tales obras8 Una cosa es que en algCn determinado supuesto previsto por la Ley la persona jur1dica pueda beneficiarse de la protecci;n otorgada al autor (art. 5.2), y otra muy distinta que a la persona jur1dica se la considere como autor (art. 97.1). . Y a9aden (p.35): As1 pues, cuando un programa merezca la calificaci;n de obra colectiva la autor1a sobre el mismo podr corresponder, salvo pacto en contrario, a una persona jur1dica, lo que conlleva que la totalidad de los derechos de autor o de propiedad intelectual "tanto los morales como los  ~J patrimoniales" se le atribuirn ab initio a la persona jur1dica. Ello supone no s;lo una considerable disminuci;n del nivel de protecci;n que reciben los aut)nticos autorespersonas f1sicas de los programas de ordenador frente a la que reciben los autores de otras obras intelectuales, sino una carencia absoluta de protecci;n a trav)s de la propiedad intelectual pues, en el supuesto  ~J de que hayan hecho abdicaci;n de su autor1a (supuesto ms que probable frente a las casas productoras de software) no les quedar ms que, en su caso, la contraprestaci;n que se derive del v1nculo jur1dico (no necesariamente contractual) que les ligue a la persona jur1dica como consecuencia de la realizaci;n de su aportaci;n.  Los beneficios de M$ van a susY#P o.-- propietarios, y s;lo indirectamente a los programadores a sueldo de esos propietarios (quienes se beneficiarn en las condiciones que fije la empresa, que es la que est en posici;n de fuerza a la hora de regatear en la contrataci;n laboral). Pero es que, aunque las ganancias de M$ fueran 1ntegramente a los bolsillos de  \ los programadores a sueldo de M$, la abrumadora mayor1a de los inventores de software no se beneficiar1an lo ms m1nimo de tales ganancias (al rev)s: con esa ascendencia de M$ ven mermadas sus posibilidades de recibir, tambi)n ellos, alguna compensaci;n o retribuci;n por sus propios inventos).  \ Al paso que la utilizaci;n "aunque sea no onerosa" de software libre ayuda a  \ que la promoci;n de tal software sea ulteriormente auspiciada y sufragada por diversas entidades (Universidades, empresas privadas, instituciones de administraci;n pCblica, P o.-- asociaciones sin nimo de lucro); con lo cual el resultado ser que muchos ms inventores recibirn recompensa adecuada por su contribuci;n al progreso humano, y )ste  \& se ver as1 ms propiciado. &P ~J ԍEs important1simo recalcar que el informtico que produce software libre en una Universidad, o en cualquier otro lugar, no contrae con la empresa que eventualmente subvencione su investigaci;n ninguna obligaci;n similar a la que liga con su  ~J@ empleador al empleado de una firma de software propietario. Ni el departamento universitario en cuesti;n viene vinculado por nada comparable tampoco. Si el empresario es vivo, est sufragando esa labor porque ve que va a salir ganando. Mas no adquiere ningCn derecho exclusivo de carcter cremat1stico, ninguna marca registrada. Eso s1, obtiene una magn1fica promoci;n  ~J publicitaria; y, sobre todo, ha calculado que saldr beneficado usando (aun sin derechos exclusivos) el software libre. En eso hace como las multinacionales del autom;vil que sufragan en parte la construcci;n de autopistas (mediante propinas a los responsables pol1ticos para que manden hacerlas con presteza), aun sin adquirir ninguna exclusiva para sus coches. La diferencia estriba en que el soborno es ilegal e ileg1timo, al paso que las subvenciones a la investigaci;n son legales y leg1timas. >ULorenzo Pe9a @!25-07-1998 2q(actualizado 13-08-1999) J#*    h !Z        b %w#Xj\  P6G;XP#   xAnejo N 1  b^    X  STUDIES FIND REWARD OFTEN NO MOTIVATOR   Creativity and intrinsic interest diminish if task is done for gain  X #By Alfie Kohn  ~J- ԍAlfie Kohn, a Cambridge, MA writer, is the author of No Contest: The Case Against Competition,  recently published by Houghton Mifflin Co., Boston, MA. ISBN 0395393876.  Xf tSpecial to the Boston Globeaf  ~J ԍReprinted from the Monday 19 January 1987 Boston Globe.a * (7 In the laboratory, rats get Rice Krispies. In the classroom the top students get A's, andx in the factory or office the best workers get raises. It's an article of faith for most of us that rewards promote better performance. But a growing body of research suggests that this law is not nearly as ironclad as was once thought. Psychologists have been finding that rewards can lower performance levels, especially when the performance involves creativity. A related series of studies shows that intrinsic interest in a task " the sense that something is worth doing for its own sake " typically declines when someone is rewarded for doing it.p o.--ԌIf a reward " money, awards, praise, or winning a contest " comes to be seen as the reason one is engaging in an activity, that activity will be viewed as less enjoyable in its own right. With the exception of some behaviorists who doubt the very existence of intrinsic motivation, these conclusions are now widely accepted among psychologists. Taken together, they suggest we may unwittingly be squelching interest and discouraging innovation among workers, students and artists. The recognition that rewards can have counterproductive effects is based on a variety of studies, which have come up with such findings as these: Young children who are rewarded for drawing are less likely to draw on their own that are children who draw just for the fun of it. Teenagers offered rewards for playing word games enjoy the games less and do not do as well as those who play with no rewards. Employees who are praised for meeting a manager's expectations suffer a drop in motivation. Much of the research on creativity and motivation has been performed by Theresa Amabile, associate professor of psychology at Brandeis University. In a paper published early last year on her most recent study, she reported on experiments involving elementary school and college students. Both groups were asked to make silly  collages. The young children were also asked to invent stories. The leastcreative projects, as rated by several teachers, were done by those students who had contracted for rewards. It may be that commissioned work will, in general, be less creative than work that is done out of pure interest,  Amabile said. In 1985, Amabile asked 72 creative writers at Brandeis and at Boston University to write poetry. Some students then were given a list of extrinsic (external) reasons for writing, such as impressing teachers, making money and getting into graduate school, and were asked to think about their own writing with respect to these reasons. Others were given a list of intrinsic reasons: the enjoyment of playing with words, satisfaction from selfexpression, and so forth. A third group was not given any list. All were then asked to do more writing. The results were clear. Students given the extrinsic reasons not only wrote less creatively than the others, as judged by 12 independent poets, but the quality of their work dropped significantly. Rewards, Amabile says, have this destructive effect primarily with creative tasks, including higherlevel problemsolving. The more complex the activity, the more it's hurt by extrinsic reward,  she said. But other research shows that artists are by no means the only ones affected. In one study, girls in the fifth and sixth grades tutored younger children much less effectively if they were promised free movie tickets for teaching well. The study, by James Gabarino, now president of Chicago's Erikson Institute for Advanced Studies in Child Development, showed that tutors working for the reward took longer to communicate ideas, got frustrated more easily, and did a poorer job in the end than those who were not rewarded. Such findings call into question the widespread belief that money is an effective and even necessary way to motivate people. They also challenge the behaviorist assumption that any+o.-- activity is more likely to occur if it is rewarded. Amabile says her research definitely refutes the notion that creativity can be operantly conditioned.  But Kenneth McGraw, associate professor of psychology at the University of Mississippi, cautions that this does not mean behaviorism itself has been invalidated. The basic principles of reinforcement and rewards certainly work, but in a restricted context  " restricted, that is, to tasks that are not especially interesting. Researchers offer several explanations for their surprising findings about rewards and performance. First, rewards encourage people to focus narrowly on a task, to do it as quickly as possible and to take few risks. If they feel that 'this is something I hve to get through to get the prize,' the're going to be less creative,  Amabile said. Second, people come to see themselves as being controlled by the reward. They feel less autonomous, and this may interfere with performance. To the extent one's experience of being selfdetermined is limited,  said Richard Ryan, associate psychology professor at the University of Rochester, one's creativity will be reduced as well.  Finally, extrinsic rewards can erode intrinsic interest. People who see themselves as working for money, approval or competitive success find their tasks less pleasurable, and therefore do not do them as well. The last explanation reflects 15 years of work by Ryan's mentor at the University of Rochester, Edward Deci. In 1971, Deci showed that money may work to buy off one's intrinsic motivation for an activity  on a longterm basis. Ten years later, Deci and his colleagues demonstrated that trying to best others has the same effect. Students who competed to solve a puzzle quickly were less likely than those who were not competing to keep working at it once the experiment was over.  X ! Control plays role ă There is general agreement, however, that not all rewards have the same effect. Offering a flat fee for participating in an experiment " similar to an hourly wage in the workplace " usually does not reduce intrinsic motivation. It is only when the rewards are based on performing a given task or doing a good job at it " analogous to piecerate payment and bonuses, respectively " that the problem develops. The key, then, lies in how a reward is experienced. If we come to view ourselves as working to get something, we will no longer find that activity worth doing in its own right. There is an old joke that nicely illustrates the principle. An elderly man, harassed by the taunts of neighborhood children, finally devises a scheme. He offered to pay each child a dollar if they would all return Tuesday and yell their insults again. They did so eagerly and received the money, but he told them he could only pay 25 cents on Wednesday. When they returned, insulted him again and collected their quarters, he informed them that Thursday's rate would be just a penny. Forget it,  they said " and never taunted him again.*o.--Ԍ X " Means to and end ă In a 1982 study, Stanford psychologist Mark L. Lepper showed that any task, no matter how enjoyable it once seemed, would be devalued if it were presented as a means rather than an end. He told a group of preschoolers they could not engage in one activity they liked until they first took part in another. Although they had enjoyed both activities equally, the children came to dislike the task that was a prerequisite for the other. It should not be surprising that when verbal feedback is experienced as controlling, the effect on motivation can be similar to that of payment. In a study of corporate employees, Ryan found that those who were told, Good, you're doing as you /should/  were significantly less intrinsically motivated than those who received feedback informationally.  There's a difference, Ryan says, between saying, I'm giving you this reward because I recognize the value of your work  and You're getting this reward because you've lived up to my standards.  A different but related set of problems exists in the case of creativity. Artists must make a living, of course, but Amabile emphasizes that the negative impact on creativity of working for rewards can be minimized  by playing down the significance of these rewards and trying not to use them in a controlling way. Creative work, the research suggests, cannot be forced, but only allowed to happen. p   b !      ă o.--Ԍ b %w &řAnejo N 2  b    s !?The GNU Manifesto   X\ ~J} ԍCopyright  1985, 1993 Free Software Foundation, Inc. Permission is granted to anyone to make or distribute verbatim copies of this document, in any medium, provided that the copyright notice and permission notice are preserved, and that the distributor grants the recipient permission for further redistribution as permitted by this notice. Modified versions may not be made. * The GNU Manifesto which appears below was written by Richard Stallman at the beginning of the GNU project, to ask for participation and support. For the first few years, it was updated in minor ways to account for developments, but now it seems best to leave it unchanged as most people have seen it. Since that time, we have learned about certain common misunderstandings that different wording could help avoid. Footnotes added in 1993 help clarify these points. For uptodate information about the available GNU software, please see the latest issue of the GNU's Bulletin. The list is much too long to include here.  bz   What's GNU? Gnu's Not Unix! ă  X( GNU, which stands for Gnu's Not Unix, is the name for the complete Unixcompatible software system which I am writing so that I can give it away free to everyone who can use  X* it.x*\ ~J ԍThe wording here was careless. The intention was that nobody would have to pay for permission to use the GNU system. But the words don't make this clear, and people often interpret them as saying that copies of GNU should always be distributed at little or no charge. That was never the intent; later on, the manifesto mentions the possibility of companies providing the service of distribution for a profit. Subsequently I have learned to distinguish carefully between free  in the sense of freedom and free  in the sense of price. Free software is software that users have the freedom to distribute and change. Some users may obtain copies at no charge, while others pay to obtain copies " and if the funds help support improving the software, so much the better. The important thing is that everyone who has a copy has the freedom to cooperate with others in using it. Several other volunteers are helping me. Contributions of time, money, programs and equipment are greatly needed. So far we have an Emacs text editor with Lisp for writing editor commands, a source level debugger, a yacccompatible parser generator, a linker, and around 35 utilities. A shell (command interpreter) is nearly completed. A new portable optimizing C compiler has compiled itself and may be released this year. An initial kernel exists but many more features are needed to emulate Unix. When the kernel and compiler are finished, it will be possible to distribute a GNU system suitable for program development. We will use TeX as our text formatter, but an nroff is being worked on. We will use the free, portable X window system as well. After this we will add a portable Common Lisp, an Empire game, a spreadsheet, and hundreds of other& things, plus online documentation. We hope to supply, eventually, everything useful that normally comes with a Unix system, and more. GNU will be able to run Unix programs, but will not be identical to Unix. We will make all improvements that are convenient, based on our experience with other operating systems. In particular, we plan to have longer file names, file version numbers, a crashproof file.!( o.-- system, file name completion perhaps, terminalindependent display support, and perhaps eventually a Lispbased window system through which several Lisp programs and ordinary Unix programs can share a screen. Both C and Lisp will be available as system programming languages. We will try to support UUCP, MIT Chaosnet, and Internet protocols for communication. GNU is aimed initially at machines in the 68000/16000 class with virtual memory, because they are the easiest machines to make it run on. The extra effort to make it run on smaller machines will be left to someone who wants to use it on them. To avoid horrible confusion, please pronounce the `G' in the word `GNU' when it is the name of this project.  b   Why I Must Write GNU ă I consider that the golden rule requires that if I like a program I must share it with other people who like it. Software sellers want to divide the users and conquer them, making each user agree not to share with others. I refuse to break solidarity with other users in this way. I cannot in good conscience sign a nondisclosure agreement or a software license agreement. For years I worked within the Artificial Intelligence Lab to resist such tendencies and other inhospitalities, but eventually they had gone too far: I could not remain in an institution where such things are done for me against my will. So that I can continue to use computers without dishonor, I have decided to put together a sufficient body of free software so that I will be able to get along without any software that is not free. I have resigned from the AI lab to deny MIT any legal excuse to prevent me from giving GNU away.  b8   Why GNU Will Be Compatible with Unix ă Unix is not my ideal system, but it is not too bad. The essential features of Unix seem to be good ones, and I think I can fill in what Unix lacks without spoiling them. And a system compatible with Unix would be convenient for many other people to adopt.  bh / How GNU Will Be Available ă GNU is not in the public domain. Everyone will be permitted to modify and redistribute GNU, but no distributor will be allowed to restrict its further redistribution. That is to say, proprietary modifications will not be allowed. I want to make sure that all versions of GNU remain free.  b$ a  Why Many Other Programmers Want to Help ă I have found many other programmers who are excited about GNU and want to help. Many programmers are unhappy about the commercialization of system software. It may enable them to make more money, but it requires them to feel in conflict with other programmers in general rather than feel as comrades. The fundamental act of friendship among programmers is the sharing of programs; marketing arrangements now typically used essentially forbid programmers to treat others as friends. The purchaser of software must choose between+o.-- friendship and obeying the law. Naturally, many decide that friendship is more important. But those who believe in law often do not feel at ease with either choice. They become cynical and think that programming is just a way of making money. By working on and using GNU rather than proprietary programs, we can be hospitable to everyone and obey the law. In addition, GNU serves as an example to inspire and a banner to rally others to join us in sharing. This can give us a feeling of harmony which is impossible if we use software that is not free. For about half the programmers I talk to, this is an important happiness that money cannot replace.  b  How You Can Contribute ă I am asking computer manufacturers for donations of machines and money. I'm asking individuals for donations of programs and work. One consequence you can expect if you donate machines is that GNU will run on them at an early date. The machines should be complete, ready to use systems, approved for use in a residential area, and not in need of sophisticated cooling or power. I have found very many programmers eager to contribute parttime work for GNU. For most projects, such parttime distributed work would be very hard to coordinate; the independentlywritten parts would not work together. But for the particular task of replacing Unix, this problem is absent. A complete Unix system contains hundreds of utility programs, each of which is documented separately. Most interface specifications are fixed by Unix compatibility. If each contributor can write a compatible replacement for a single Unix utility, and make it work properly in place of the original on a Unix system, then these utilities will work right when put together. Even allowing for Murphy to create a few unexpected problems, assembling these components will be a feasible task. (The kernel will require closer communication and will be worked on by a small, tight group.) If I get donations of money, I may be able to hire a few people full or part time. The salary won't be high by programmers' standards, but I'm looking for people for whom building community spirit is as important as making money. I view this as a way of enabling dedicated people to devote their full energies to working on GNU by sparing them the need to make a living in another way.  b B  Why All Computer Users Will Benefit ă Once GNU is written, everyone will be able to obtain good system software free, just  Xh# like air.4Xh#\ ~J% ԍThis is another place I failed to distinguish carefully between the two different meanings of free . The statement as it stands is not false " you can get copies of GNU software at no charge, from your friends or over the net. But it does suggest the wrong idea.4 This means much more than just saving everyone the price of a Unix license. It means that much wasteful duplication of system programming effort will be avoided. This effort can go instead into advancing the state of the art.&o.--ԌComplete system sources will be available to everyone. As a result, a user who needs changes in the system will always be free to make them himself, or hire any available programmer or company to make them for him. Users will no longer be at the mercy of one programmer or company which owns the sources and is in sole position to make changes. Schools will be able to provide a much more educational environment by encouraging all students to study and improve the system code. Harvard's computer lab used to have the policy that no program could be installed on the system if its sources were not on public display, and upheld it by actually refusing to install certain programs. I was very much inspired by this. Finally, the overhead of considering who owns the system software and what one is or is not entitled to do with it will be lifted. Arrangements to make people pay for using a program, including licensing of copies, always incur a tremendous cost to society through the cumbersome mechanisms necessary to figure out how much (that is, which programs) a person must pay for. And only a police state can force everyone to obey them. Consider a space station where air must be manufactured at great cost: charging each breather per liter of air may be fair, but wearing the metered gas mask all day and all night is intolerable even if everyone can afford to pay the air bill. And the TV cameras everywhere to see if you ever take the mask off are outrageous. It's better to support the air plant with a head tax and chuck the masks. Copying all or parts of a program is as natural to a programmer as breathing, and as productive. It ought to be as free.  b 0  Some Easily Rebutted Objections to GNU's Goals ă  X8  1." Nobody will use it if it is free, because that means they can't rely on any support.  #  You 0have to charge for the program to pay for providing the support.  If people would rather pay for GNU plus service than get GNU free without service, a company to provide just service to people who have obtained GNU free ought to be  X< profitable.E< ~J ԍSeveral such companies now exist.E We must distinguish between support in the form of real programming work and mere handholding. The former is something one cannot rely on from a software vendor. If your problem is not shared by enough people, the vendor will tell you to get lost. If your business needs to be able to rely on support, the only way is to have all the necessary sources and tools. Then you can hire any available person to fix your problem; you are not at the mercy of any individual. With Unix, the price of sources puts this out of consideration for most businesses. With GNU this will be easy. It is still possible for there to be no available competent person, but this problem cannot be blamed on distribution arrangements. GNU does not eliminate all the world's problems, only some of them.@(Xo.--ԌMeanwhile, the users who know nothing about computers need handholding: doing things for them which they could easily do themselves but don't know how. Such services could be provided by companies that sell just handholding and repair service. If it is true that users would rather spend money and get a product with service, they will also be willing to buy the service having got the product free. The service companies will compete in quality and price; users will not be tied to any particular one. Meanwhile, those of us who don't need the service should be able to use the program without paying for the service.  X   2." You cannot reach many people without advertising, and you must charge for the program to support that.  It's no use advertising a program people can get  X free.  # There are various forms of free or very cheap publicity that can be used to inform numbers of computer users about something like GNU. But it may be true that one can reach more microcomputer users with advertising. If this is really so, a business which advertises the service of copying and mailing GNU for a fee ought to be successful enough to pay for its advertising and more. This way, only the users who benefit from the advertising pay for it. On the other hand, if many people get GNU from their friends, and such companies don't succeed, this will show that advertising was not really necessary to spread GNU. Why  X is it that free market advocates don't want to let the free market decide this?  ~J ԍThe Free Software Foundation raises most of its funds from a distribution service, although it is a charity rather than a company. If *no one* chooses to obtain copies by ordering from the FSF, it will be unable to do its work. But this does not mean that proprietary restrictions are justified to force every user to pay. If a small fraction of all the users order copies from the FSF, that is sufficient to keep the FSF afloat. So we ask users to choose to support us in this way. Have you done your part?  X  3." My company needs a proprietary operating system to get a competitive edge.  # GNU will remove operating system software from the realm of competition. You will not be able to get an edge in this area, but neither will your competitors be able to get an edge over you. You and they will compete in other areas, while benefiting mutually in this one. If your business is selling an operating system, you will not like GNU, but that's tough on you. If your business is something else, GNU can save you from being pushed into the expensive business of selling operating systems. I would like to see GNU development supported by gifts from many manufacturers and  X users, reducing the cost to each. ~J# ԍA group of computer companies recently pooled funds to support maintenance of the GNU C Compiler.  X  4." Don't programmers deserve a reward for their creativity?  # If anything deserves a reward, it is social contribution. Creativity can be a social contribution, but only in so far as society is free to use the results. If programmers deserve to be rewarded for creating innovative programs, by the same token they deserve to be punished if they restrict the use of these programs.#@o.--Ԍ X  5." Shouldn't a programmer be able to ask for a reward for his creativity?  # There is nothing wrong with wanting pay for work, or seeking to maximize one's income, as long as one does not use means that are destructive. But the means customary in the field of software today are based on destruction. Extracting money from users of a program by restricting their use of it is destructive because the restrictions reduce the amount and the ways that the program can be used. This reduces the amount of wealth that humanity derives from the program. When there is a deliberate choice to restrict, the harmful consequences are deliberate destruction. The reason a good citizen does not use such destructive means to become wealthier is that, if everyone did so, we would all become poorer from the mutual destructiveness. This is Kantian ethics; or, the Golden Rule. Since I do not like the consequences that result if everyone hoards information, I am required to consider it wrong for one to do so. Specifically, the desire to be rewarded for one's creativity does not justify depriving the world in general of all or part of that creativity.  X  6." Won't programmers starve?  # I could answer that nobody is forced to be a programmer. Most of us cannot manage to get any money for standing on the street and making faces. But we are not, as a result, condemned to spend our lives standing on the street making faces, and starving. We do something else. But that is the wrong answer because it accepts the questioner's implicit assumption: that without ownership of software, programmers cannot possibly be paid a cent. Supposedly it is all or nothing. The real reason programmers will not starve is that it will still be possible for them to get paid for programming; just not paid as much as now. Restricting copying is not the only basis for business in software. It is the most common basis because it brings in the most money. If it were prohibited, or rejected by the customer, software business would move to other bases of organization which are now used less often. There are always numerous ways to organize any kind of business. Probably programming will not be as lucrative on the new basis as it is now. But that is not an argument against the change. It is not considered an injustice that sales clerks make the salaries that they now do. If programmers made the same, that would not be an injustice either. (In practice they would still make considerably more than that.)  X%  7." Don't people have a right to control how their creativity is used?  #  Control over the use of one's ideas  really constitutes control over other people's lives; and it is usually used to make their lives more difficult. People who have studied the issue of intellectual property rights carefully (such as lawyers) say that there is no intrinsic right to intellectual property. The kinds of supposed intellectual property rights that the government recognizes were created by specific acts of legislation for specific purposes.,o.--ԌFor example, the patent system was established to encourage inventors to disclose the details of their inventions. Its purpose was to help society rather than to help inventors. At the time, the life span of 17 years for a patent was short compared with the rate of advance of the state of the art. Since patents are an issue only among manufacturers, for whom the cost and effort of a license agreement are small compared with setting up production, the patents often do not do much harm. They do not obstruct most individuals who use patented products. The idea of copyright did not exist in ancient times, when authors frequently copied other authors at length in works of nonfiction. This practice was useful, and is the only way many authors' works have survived even in part. The copyright system was created expressly for the purpose of encouraging authorship. In the domain for which it was invented " books, which could be copied economically only on a printing press " it did little harm, and did not obstruct most of the individuals who read the books. All intellectual property rights are just licenses granted by society because it was thought, rightly or wrongly, that society as a whole would benefit by granting them. But in any particular situation, we have to ask: are we really better off granting such license? What kind of act are we licensing a person to do? The case of programs today is very different from that of books a hundred years ago. The fact that the easiest way to copy a program is from one neighbor to another, the fact that a program has both source code and object code which are distinct, and the fact that a program is used rather than read and enjoyed, combine to create a situation in which a person who enforces a copyright is harming society as a whole both materially and spiritually; in which a person should not do so regardless of whether the law enables him to.  X  8." Competition makes things get done better.  The paradigm of competition is a race: by rewarding the winner, we encourage everyone to run faster. When capitalism really works this way, it does a good job; but its defenders are wrong in assuming it always works this way. If the runners forget why the reward is offered and become intent on winning, no matter how, they may find other strategies " such as, attacking other runners. If the runners get into a fist fight, they will all finish late. Proprietary and secret software is the moral equivalent of runners in a fist fight. Sad to say, the only referee we've got does not seem to object to fights; he just regulates them ( For every ten yards you run, you can fire one shot ). He really ought to break them up, and penalize runners for even trying to fight.  X#  9." Won't everyone stop programming without a monetary incentive?  Actually, many people will program with absolutely no monetary incentive. Programming has an irresistible fascination for some people, usually the people who are best at it. There is no shortage of professional musicians who keep at it even though they have no hope of making a living that way. But really this question, though commonly asked, is not appropriate to the situation. Pay for programmers will not disappear, only become less. So the right question is, will anyone program with a reduced monetary incentive? My experience shows that they will.+o.--ԌFor more than ten years, many of the world's best programmers worked at the Artificial Intelligence Lab for far less money than they could have had anywhere else. They got many kinds of nonmonetary rewards: fame and appreciation, for example. And creativity is also fun, a reward in itself. Then most of them left when offered a chance to do the same interesting work for a lot of money. What the facts show is that people will program for reasons other than riches; but if given a chance to make a lot of money as well, they will come to expect and demand it. Lowpaying organizations do poorly in competition with highpaying ones, but they do not have to do badly if the highpaying ones are banned.  X   10." We need the programmers desperately. If they demand that we stop helping our  X neighbors, we have to obey.  # You're never so desperate that you have to obey this sort of demand. Remember: millions for defense, but not a cent for tribute!  X  11." Programmers need to make a living somehow.  In the short run, this is true. However, there are plenty of ways that programmers could make a living without selling the right to use a program. This way is customary now because it brings programmers and businessmen the most money, not because it is the only way to make a living. It is easy to find other ways if you want to find them. Here are a number of examples. A manufacturer introducing a new computer will pay for the porting of operating systems onto the new hardware. The sale of teaching, handholding and maintenance services could also employ programmers. People with new ideas could distribute programs as freeware, asking for donations from satisfied users, or selling handholding services. I have met people who are already working this way successfully. Users with related needs can form users' groups, and pay dues. A group would contract with programming companies to write programs that the group's members would like to use.  b!   All sorts of development can be funded with a Software Tax ă Suppose everyone who buys a computer has to pay x percent of the price as a software tax. The government gives this to an agency like the NSF to spend on software development. But if the computer buyer makes a donation to software development himself, he can take a credit against the tax. He can donate to the project of his own choosing " often, chosen because he hopes to use the results when it is done. He can take a credit for any amount of donation up to the total tax he had to pay. The total tax rate could be decided by a vote of the payers of the tax, weighted according to the amount they will be taxed on.H+ o.--Ԍ b t" The consequences ă * The computerusing community supports software development. * This community decides what level of support is needed. * Users who care which projects their share is spent on can choose this for themselves. In the long run, making programs free is a step toward the postscarcity world, where nobody will have to work very hard just to make a living. People will be free to devote themselves to activities that are fun, such as programming, after spending the necessary ten hours a week on required tasks such as legislation, family counseling, robot repair and asteroid prospecting. There will be no need to be able to make a living from programming. We have already greatly reduced the amount of work that the whole society must do for its actual productivity, but only a little of this has translated itself into leisure for workers because much nonproductive activity is required to accompany productive activity. The main causes of this are bureaucracy and isometric struggles against competition. Free software will greatly reduce these drains in the area of software production. We must do this, in order for technical gains in productivity to translate into less work for us.